Archivo de Marzo 2008

RECOMENDADAS DEL BAFICI 2008

Marzo 31, 2008

 

Se viene el BAFICI, y como suelo hacer todos los años, confecciono una lista de películas recomendadas a partir de películas que vi (van con calificación del 1 al 10 y en bordo) y otras que tengo muy buenas referencias (MBR) o buenas referencias (BR). Sobre algunas películas que pueden ser de difícil acceso, si es que el espectador no está acostumbrado a ver otro cine y no quiere (aunque sería lo más conveniente)  arriesgarse, las mismas llevan una (A), como advertencia de que se trata de un film exigente, experimental, extraño.

Algunas películas calificadas y recomendadas han sido reseñadas en este blog. En la categoría Festivales (Cannes, Las crónicas de Hamburgo; Crónicas mejicanas) se puede leer sobre algunas de ellas. También en el blog de Quintín se pueden leer los mismos textos, aunque corregidos y a veces ampliados. Quintín también ha escrito sobre muchas películas y recomienda. En estos días he prometido mandar más material para el blog de Q y ese material sería inédito y no lo subiría a este blog. El blog de Quintín y Flavia es www.lalectoraprovisoria.wordpress.com 

Mañana, en este blog se podrá leer otra nota de Nicolás Prividera sobre Micheal Powell, de quien el BAFICI ofrece una suerte de retrospectiva.

Espero que este listado sea de utilidad, y es posible que durante el festival esté publicando día a día un diario del BAFICI. Veré cómo puedo combinar esa tarea y la de programador en búsqueda de películas para Hamburgo. No será fácil, pero lo intentaré. ¡Qué tengan un buen BAFICI! (Roger Koza)

SELECCIÓN OFICIAL INTERNACIONAL

 

(MBR) Una semana solos, Celina Murga, Argentina, 2008.

(MBR) El cielo, la tierra y la lluvia,  José Luis Torres Leiva, Chile / Alemania / Francia, 2008.

(7) Yo, Rafa Cortés, España, 2007.

(MBR) Profit Motive and the Whispering Wind, John Gianvito, Estados Unidos, 2007.

(8) Cochochi, Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán, México, 2007.

(BR) Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, Yulene Olaizola, México, 2008.

(BR) Help Me Eros, Kang-sheng Lee, Taiwán, 2007.

SELECCIÓN OFICIAL ARGENTINA 

(BR) Bye Bye Life, Enrique Piñeyro, Argentina, 2008.

(MBR) Historias extraordinarias,  Mariano Llinás, Argentina, 2008.

(MBR) La orilla que se abisma, Gustavo Fontán, Argentina, 2008.

CINE DEL FUTURO   

(MBR) La France, Serge Bozon, Francia, 2007 (A)

(BR) Zoo, Robinson Devor, Estados Unidos, 2007 (A)

(BR) Año uña, Jonás Cuarón, México, 2007. (A)

NOCHES ESPECIALES  

(BR) El país del diablo, Andrés Di Tella, Argentina, 2008.

(8) La rabia, Abertina Carri, Argentina, 2008.

 PANORAMA 

(MBR) Nos vies privées, Denis Côté, Canadá, 2007

(BR) Savage Grace, Tom Kalin, Estados Unidos, 2007.

(BR) Actrices, Valeria, Bruni Tedeschi, Francia, 2007.

TRAYECTORIAS

(BR) Possible Lovers, Raya Martin, Filipinas, 2008. (A)

(BR) Track Projections, Raya Martin, Filipinas, 2007. (A)

(BR) Box Office: Next Attraction, Raya Martin, Filipinas, 2008. (A)

(BR) Import/Export, Ulrich Seidl, Austria, 2007.

(BR) Cão sem dono, Beto Brant y Renato Ciasca, Brasil, 2007.

(9) Jogo de cena, Eduardo Coutinho, Brasil, 2007.

(MBR) My Winnipeg, Guy Maddin, Canadá, 2007. (A)

(MBR) Useless, Zhang-ke Jia, China / Hong Kong, 2007.

(MBR) Memories (Jeonju Digital Project 2007), Harun Farocki y Pedro Costa, Corea del Sur, 2007. (A)

(BR) Europa 2005, 27 octobre, Jean-Marie Straub y Danièle Huillet, Italia, 2007. (A)

(MBR) Night and Day, Sang-soo Hong, Corea del Sur, 2008.

(MBR) En la ciudad de Sylvia, José Luis Guerín, España / Francia, 2007. (A)

(MBR) Unas fotos en la ciudad de Sylvia , José Luis Guerín, España, 2007.

(MBR) El silencio antes de Bach, Pere Portabella, España, 2007. (A)

(MBR) Before the Devil Knows You´re Dead, Sidney Lumet, Estados Unidos, 2007.

(MBR) Encounters at the End of the World, Werner Herzog, Estados Unidos, 2007

(MBR) Go Go Tales, Abel Ferrara, Estados Unidos / Italia, 2007.

(MBR) I’m Not There, Todd Haynes, Estados Unidos / Alemania, 2007.

(10) Paranoid Park, Gus Van Sant, Estados Unidos / Francia, 2007.

(7) Redacted, Brian de Palma, Estados Unidos, 2007.

(BR) The Walker, Paul Schrader, Estados Unidos / Reino Unido, 2007.

(BR) Death in the Land of the Encantos, Lav Diaz, Filipinas, 2007.

(MBR) L’Aimée, Arnaud Desplechin, Francia, 2007.

(8) L’Avocat de la terreur, Barbet Schroeder, Francia, 2007.

(7) Boarding Gate, Olivier Assayas, Francia, 2007.

(MBR) Retour en Normandie, Nicolas Philibert, Francia, 2007

(7) Une vieille maîtresse, Catherine Breillat, Francia, 2007.

(10) Le Voyage du ballon rouge,  Hsiao-hsien  Hou, Francia, 2007.

(MBR) The Man from London , Béla Tarr, Hungría / Francia / Alemania, 2007.

(7) The Mourning Forest, Naomi Kawase, Japón / Francia, 2007.

(MBR) Sad Vacation, Shinji Aoyama, Japón, 2007. (A)

(9) Stellet licht, Carlos Reygadas, México / Francia / Holanda, 2007.

(MBR) Cristóvão Colombo – O enigma, Manoel de Oliveira, Portugal / Francia, 2007.

(8)  O estado do mundo, Pedro Costa, Chantal Akerman, Portugal, 2007. (A)

(BR) It’s a Free World… , Ken Loach, Reino Unido, 2007.

(BR) Empties, Jan Sverák, República Checa / Reino Unido / Dinamarca, 2007.

(MBR) Ploy, Pen-ek Ratanaruang, Tailandia, 2007. (A)

LA TIERRA TIEMBLA

(BR) Corazón de fábrica, Ernesto Ardito y Virna Molina, Argentina, 2008.

(BR) Dr. Plonk, Rolf de Heer, Australia, 2007.

(7) Calle Santa Fe, Carmen Castillo, Chile / Francia / Bélgica, 2007.

(MBR) Fengming, a Chinese Memoir, Wang Bing, China, 2007.

MÚSICA

 

(BR) Tom Petty and The Heartbreakers: Runnin’ Down a Dream, Peter     Bogdanovich, Estados Unidos, 2007.

(7) Once, John Carney, Irlanda, 2007.

(7) Control, Anton Corbijn, Reino Unido / Estados Unidos / Australia / Japón, 2007.

(BR) Joy Division, Grant Gee, Reino Unido / Estados Unidos, 2007

(6) Sonic Mirror, Mika Kaurismaki, Suiza / Alemania / Finlandia, 2007.

NOCTURNA

(BR) Otto; or, Up with Dead People, Bruce LaBruce, Alemania / Canadá, 2008.

(BR) I ‘m a Cyborg, But That’s OK, Chan-wook,   Park, Corea del Sur, 2007.

(MBR) Sukiyaki Western Django, Takashi Miike, Japón, 2007.

 PYP

(BR) Mister Lonely, Harmony Korine, Estados Unidos / Reino Unido / Francia, 2007. (A)

(BR) Elle s’apelle Sabine, Sandrine Bonnaire, Francia, 2007.

(BR) Vengo de un avión que cayó en las montañas, Gonzalo Arijón, Francia, 2007.

LUGARES

(BR) Loos ornamental, Heinz Emigholz, Austria / Alemania, 2008.

CINE + CINE

(7) Diário de Sintra, Paula  Gaitán, Brasil, 2007. (A)

(7) Un lugar en el cine, Alberto Morais, España, 2007.

(9) Las variaciones Marker, Isaki Lacuesta, España, 2007.

(7) Chacun son cinéma, VARIOS DIRECTORES, Francia, 2007

FOCOS Y RETROS 

FOCO Nicolas Klotz (MBR) 

(MBR) La Blessure, Nicolas Klotz, Francia, 2005.

(MBR) La Question humaine, Nicolas Klotz, Francia, 2007.

FOCO Michael Powell – Emeric Pressburger (MBR)

FOCO Julien Temple (BR)

RETRO Roy Andersson (BR)

RETRO Alexey Balabanov

(BR) Cargo 200, Alexey, Balabanov, Rusia, 2007.

RETRO Yervant Gianikian y Angela Ricci-Lucchi (BR) 

RETRO Romuald Karmakar (MBR) 

 

(7) Nightsongs, Romuald Karmakar, Alemania, 2004.

(10) Hamburg Lectures, Romuald Karmakar, Alemania, 2006. (A)

RETRO Masahiro Kobayashi (MBR)

(7) Bashing, Masahiro Kobayashi, Japón, 2005. (A)

(10) The Rebirth, Masahiro Kobayashi, Japón, 2007. (A)

Fotogramas: 1) Yo; 2) Le France; 3) Useless; 4) Un lugar en el cine; 5) Hamburg Lectures.

SEMANA DEL 31/3 AL 6/4 EN CINECLUBES

Marzo 31, 2008

LA CUMBRE: CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

2 de abril, a las 20.30hs: Película de apertura

 

Una vez, de John Carney, Irlanda, 2007.

85 minutos / Apta para todo público (ATP)

Antes de la película se proyectará el cortometraje La Jetée, de Chris Marker, Francia, 1962 (parte del ciclo anual Marker en foco)

El título en inglés de este pequeño y grandioso film de John Carney es Once, y bien podría titularse Once again, “Una vez más” en nuestra lengua, porque es sin duda el deseo que surge del espectador cuando descubre esta pieza de cámara, acaso un musical propenso, paradójicamente, a un difuso realismo social. En las calles de Dublín, un músico (callejero) y también empleado de una ferretería (paterna) conoce a una mujer en la calle mientras interpreta una de sus canciones. Luego harán música, quizás se amen. Esta versión proletaria de Letra y música transmite la misma felicidad de esa película, pero se desmarca de esa quimera mercantil en donde hacer música se asocia al éxito y a la fama. Aquí, la música es una labor cultivada para cuidar la propia dignidad y una expresión catártica para conjurar el propio desencanto. Una vez hace visible la mentada comunicación entre músicos, pues permite en varios pasajes ver cómo se compone grupalmente, dejando asentado que la música es una actividad colectiva (y también ofrece un retrato del músico que nada tiene que ver con las drogas y la vagancia, aunque sí, discretamente, con la rebeldía). Como film musical está en las antípodas de productos miserables como High School Music, la artificialidad sofisticada de Chicago o el sadismo cool de Sweeney Todd. Los planos secuencia extensos y un registro directo del sonido en varias ocasiones producen un efecto de extrañamiento sobre las reglas del género, operación estética que compensa el glamour del musical canónico y le otorga un profundo sentido humano. (Roger Koza, programador)

VILLA GIARDINO: SALA TEATRO-CINE ALEJANDRO GIARDINO

6 de abril, a las 20.00hs: Película de apertura

 

El cielo de Suely, de Karim Ainouz, Brasil, 2006

90 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La Jetée, de Chris Marker, Francia, 1962

La segunda película del director de Madam Satá no posee la radicalidad política y estética de su opera prima, pero sigue demostrando que es el director más interesante de su país. Aquí no se trata de un personaje casi mítico y pretérito, sino de una mujer cualquiera que regresa con su hijo pequeño a su pueblo natal del norte de Brasil, tras un paso poco feliz por San Pablo. Es el Brasil de Lula, que, a pesar de su mandatario, sigue siendo un país desigual. Si ya no se puede avizorar una utopía colectiva, quizás todavía se pueda concebir una utopía privada. Es ese el deseo de Suely: su “cielo” implica irse del retraso regional en búsqueda de algo que trascienda la mera supervivencia, aunque pueda perder un amor, una familia e incluso a su propio hijo. Ainouz tiene un sentido preciso de la geografía, y entiende perfectamente el vínculo entre contexto y subjetividad. Como de costumbre, extrae lo mejor de su elenco, y posee una concepción del tiempo y el sentido del plano que evidencian un cineasta maduro. En ese sentido, el último plano de la película es paradigmático, plano que remite al aforismo de Godard: lo que importa en el cine es saber cuándo y por qué hacer durar y finalizar un plano. (RK)

CINECLUB CON LOS OJOS ABIERTOS EN VILLA GIARDINO 1

Marzo 27, 2008

  PROGRAMACIÓN ABRIL-MAYO 2008

EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO, VILLA GIARDINO

Incertidumbre y precaución fueron los dos vocablos que giraban por nuestras cabezas al terminar la muestra de verano. En la última función, una señora enérgicamente pidió que no dejemos de venir con este cineclub. Fue su voto, su voz, la me que ayudó a pensar un poco más sobre qué hacer con Giardino. La decisión de seguir ya estaba tomada después de sus palabras.

Pero será un regreso breve, porque ante el frío que se avecina y tras la experiencia testaruda del año 2007 de aguantar como sea, que dejó consecuencias adversas, no repetiremos viejos errores. Vamos en otoño y regresaremos una vez que llegue la primavera.

El cine es la universidad del pueblo, dijo alguna vez Henri Langlois, mítico director de la cinemateca francesa. ¿No es el cine hoy el opio del pueblo? Si mi pregunta retórica es correcta, la propuesta de un cineclub debe estar orientada a formar a un público y a despertar una mirada crítica sobre lo que vemos y cómo vemos lo que vemos.

Es decir, no se trata solamente de ver otro cine, sino de advertir y deconstruir un tipo de mirada que está colonizada por la concepción estadounidense del plano, planos concebidos para impactar y por eso montados velozmente, estímulo que no respeta la inteligencia observacional del espectador, a quien considera un idiota (incluso un film como el último de los Coen participa de esta lógica). Con esta declaración de principios, en una cultura en donde la neutralidad es sinónimo de respeto democrático por las diferencias, largamos una nueva temporada.

Un lector desprevenido puede creer al leer los párrafos precedentes que se trata de un curso de política audiovisual, un concepto que espanta y que puede alejar a más de uno. Sería una pena que así fuera, pues la programación de este primer bimestre garantiza placer, deslumbramiento, sorpresa, conocimiento. El conjunto de películas que se exhibirán, ninguna de ellas estrenadas ni editadas comercialmente en nuestro país, pueden ser vistas como sumo disfrute, pero sin obliterar por esto un aprendizaje respecto del mundo y el cine. Un cineclub es un gimnasio audiovisual, una práctica perceptiva y cognitiva en la que puede experimentarse la misma sensación de satisfacción que se tiene tras correr 70 km., nadar 100 largos o hacer saltos de Ashtanga Yoga. Pero todo entrenamiento exige un esfuerzo: en su traducción a esta propuesta es nada menos que acercarse, ver y perseverar en la presencia continuada.

A menudo, pienso que se prefiere el opio. Qué distinto es el cine para otros. Quienes nos acompañen, si llegan a la última función de mayo, sabrán de qué estamos hablando. Este nombre, Sabzian, personaje del último film a exhibirse, no se les borrará de su experiencia como espectadores, acaso cinéfilos.

Roger Alan Koza, programador

6 de abril, a las 20.00hs: Película de apertura

El cielo de Suely, de Karim Ainouz, Brasil, 2006

90 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La Jetée, de Chris Marker, Francia, 1962.

13 de abril, a las 20.00hs:

Chamamé, de Cosima Lange, Alemania, 2007

104 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La fundición , de Aki Kaurismäki

20 de abril, a las 20.00hs:

Una vez, de John Carney, Irlanda, 2007

85 minutos / Apta para todo público

Antes de la película se proyectará el cortometraje No se necesita traducción, de Michael Cimino, EE.UU., 2007

27 de abril, a las 20.00hs:

El espíritu del Ártico, de Zacharias Kunuk, Canadá, 2000

167 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El regalo, de Raoul Ruiz, Francia, 2007

4 de mayo, a las 20.30hs:

Viernes a la noche, de Claire Denis, Francia, 2003

90 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Cine erótico (3), de Roman Polanski, Polonia-Francia, 2007

11 de mayo, a las 20.30hs:

10ª Sala -instantes de audiencia-, de Raymond Depardon, Francia, 2004

103 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Cine al aire libre (3), de Raymond Depardon, Francia, 2007

18 de mayo, a las 20.00hs:

Viento de tierra, de Vincenzo Marra, Italia, 2004

81 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la función principal se proyectará el cortometraje Diario de un cinéfilo, de Nanni Moretti, Italia, 2007

25 de mayo, a las 20.00hs:

Primer plano, de Abbas Kiarostami, Irán, 1990

94 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectarán los cortometrajes ¿Dónde está mi Romeo? (3), de Abbas Kiarostami, Irán, 2007 y El día de estreno de Primer plano (7), de Nanni Moretti, Italia, 1996

AGRADECEMOS ESPECIALMENTE A LA MUNICIPALIDAD DE VILLA GIARDINO Y A LA BIBLIOTECA LEOPOLDO LUGONES.

AFORISMOS VISUALES 4

Marzo 27, 2008

Miro a mi alrededor, escucho, leo, pienso, y mientras, la palabra campo, vocablo tan cinematográfico, me lleva a un film que amo, un film en el que el campo no tiene amos: Tierra, de Aleksandr Dovzhenko. Y con ese recuerdo repiquetea en mis oídos una sentencia de Foucault sobre el fascismo, mejor dicho en su dimensión microscópica. No me la sé de memoria, y no la he encontrado para transcribirla aquí. Pero el lado secreto y miscroscópico del Fascismo operaría del siguiente modo: terminar amando a aquello que nos explota. (Roger Koza)

CINECLUB CON LOS OJOS ABIERTOS EN LA CUMBRE 1

Marzo 26, 2008

PROGRAMACIÓN ABRIL 2008

EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

Con esta temporada 2008 se inicia el sexto año consecutivo del cineclub en La Cumbre. En 6 años se obtiene un título universitario, se aprende un idioma, un niño aprende a escribir, un presidente a gobernar. Seis años puede ser mucho tiempo. En seis años se puede aprender a ver otro tipo de cine, o al menos intuir que el cine es mucho más que un entretenimiento, a menudo, banal. Es decir, hace seis años apostamos a una práctica, la de ver cine, ya no sólo como un legítimo entretenimiento, sino también como un entrenamiento conceptual y perceptivo para comprender el mundo en el que vivimos.

Largamos el año con muchas expectativas, sobre todo tras la excelente recepción que tuvo la Cuarta Muestra de Cine Independiente en el verano. La apuesta será exigente y accesible. Nos esperan films de diversas cinematografías. Habrá muchas comedias y documentales.

En este año retomamos un viejo criterio de programación y lo combinamos con el que venimos utilizando desde hace años. Como siempre, pasaremos películas que no se han estrenado ni editado comercialmente en el país. Estarán los ciclos a primera hora de cine experimental y de cine mudo. Tendremos, lógicamente, como lo venimos haciendo, Directores en foco. Para la primera parte del año, el austríaco Haneke y el francés Marker. Para la segunda parte, el indio Ray y el dinamarqués Dreyer. Además, en el 2008 sumaremos dos ciclos temáticos.

Uno de los ciclos será Presencia y herencia del Cristianismo; se intentará, como el título sugiere, ahondar en las raíces de nuestra cultura oficial a través de películas que permitan visualizar los diversos rasgos de la Cristiandad, sus aportes, sus contradicciones, su ostensible vigencia. No es una tarea menor, sobre todo en un tiempo en el cual el Orientalismo difuso gana un espacio significativo en nuestra cultura, al mismo tiempo que uno de los máximos representantes de la tradición reivindica, contra las conquistas del discurso secular, la existencia real del infierno.

El otro ciclo temático será Brasil, una nación poderosa: a partir de un conjunto de películas de ese país se intentará ofrecer una aproximación al único país de Latinoamérica que es una potencia, pero en el que la injusticia, paradójicamente, también se potencia. Cinematográficamente valioso, ni siquiera desde la creación del Mercosur se puede ver cine brasileño en nuestras salas. En este año, unas 10 películas, ficciones y documentales van a compensar la supuesta selección natural del mercado que proscribe el cine de nuestro continente.

Como pueden ver, tendremos muchísimo cine, con la convicción de que la cultura no es propiedad de los porteños y mucho menos de los que pueden. Como decía Henri Langlois: el cine es la universidad del pueblo. Que empiece entonces el acto académico.

Roger Alan Koza, programador

2 de abril, a las 20.30hs: Película de apertura

Una vez, de John Carney, Irlanda, 2007

85 minutos / Apta para todo público

Antes de la película se proyectará el cortometraje La Jetée, de Chris Marker, Francia, 1962 (parte del ciclo anual Marker en foco)

9 de abril, a las 20.30hs: Brasil, una nación poderosa

El cielo de Suely, de Karim Ainouz, Brasil, 2006

90 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje a 8.944 kilómetros de Cannes, de Walter Salles, Brasil, 2007

16 de abril, a las 20.30hs:

Primavera en un lugar pequeño, de Tian Zhuangzhuang, China, 2002

116 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Viajé 9000 kilómetros para dártelo, de Wong Kar Wai, China, 2007

23 de abril, a las 20.30hs: Herencia y presencia del Cristianismo

Mary, de Abel Ferrara, EE.UU., 2005

85 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje A la memoria del día pasado, de Sharunas Bartas, Lituania, 1990. (Cortesía del cineclub La Quimera)

30 de abril, a las 20.30hs: Haneke en foco

El tiempo del lobo, de Michael Haneke, Austria-Francia-Alemania, 2003

113 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El regalo, de Raoul Ruiz, Francia, 2007.

LA LEYENDA DEL PERRO AMARILLO

Marzo 24, 2008

  **** Obra maestra  ***hay que verla  ** Válida de ver  * Tiene un rasgo redimible ° Sin valor

Por Roger Alan Koza

LA AVENTURA DE LOS OTROS

La leyenda del perro amarillo, Mongolia, Alemania, 2005.

Dirigida por Byambasuren Davaa. Escrita por Michael P. Greco y B. Daava.

** Válida de ver

Como cine para toda la familia, la tesis final de Daava es una buena película

En el impreciso lenguaje publicitario con el que se suelen categorizar las películas -acción, amor,  guerra, drama, ostensible empobrecimiento discursivo que denota una concepción del cine- hay un género denominado “para toda la familia”. Tipificación sospechosa con la que se justifica cualquier producto, o en su defecto, el mejor modo de infantilizar la ideología más reaccionaria. Nuestro cine vernáculo tiene buenos ejemplos recientes.

Es así que cuando se estrena un filme como La Leyenda del perro amarillo, desprovisto de publicidad televisiva y proveniente de Mongolia, el desconocimiento y el prejuicio eclipsan la oportunidad de ver una película que es legítimamente para toda la familia, aunque en nuestro léxico de mercado pase por una película de cine arte.

La segunda película de la realizadora de La historia del camello que llora, quizás carece de esos 15 minutos finales de su primera película. No hay aquí rito mongol alguno, ni se trata de un documental al límite de la ficción, y menos aun de una provocación a nuestra racionalidad científica. Pero sin duda el contexto es el mismo: la vida de los nómades en una Mongolia contemporánea.

La historia es mínima: una niña encuentra un cachorro en una cueva. Su padre no quiere que se lo adopte. Y la niña, tenazmente, intenta convencer a su padre de que el perro ya es parte de la familia. La determinación del padre implica una razón de supervivencia. Un perro solitario puede haber aprendido de los lobos, y para quienes viven de sus cabras no es una cuestión intrascendente.

Quizás la anécdota remita a una fábula ancestral, pero mientras que la tensión entre abandonar o incorporar a la mascota va creciendo, Davaa ofrece un retrato preciso de una familia nómada, atravesada por una cultura budista tibetana, en donde se advierte, además, un modelo de interacción entre naturaleza y cultura disímil a la de cualquier occidental moderno. El estiércol puede ser una pieza de Rasti. El cielo y sus nubes cambiantes, un juego de adivinanzas visual proyectado en un inmenso plasma de pulgadas infinitas. Es otro concepto cultural de la naturaleza. Y también del espacio.

En efecto, los planos generales acentúan una percepción del espacio, acaso el hogar móvil del nómada, cuya tienda-casa portátil conocida como Yurta -como se ve en una secuencia extraordinaria- es una morada desarmable. El espacio funciona como un axioma, del que se predica un orden simbólico. Habitar es pensar. Y eso aquí está filmado.

No apta para cínicos, La leyenda… no es precisamente una película inocente. Secretamente, explota la curiosidad (y el consumo) por lo radicalmente otro. Pero la familia que la protagoniza se impone a la voluntad exótica de la realizadora, que a veces se excede en un tipo de encuadres intoxicado por una belleza premeditada, lo que incluye también un Orientalismo difuso que acecha sobre la autenticidad del relato.

Extraña paradoja: el registro documental desdibuja la ficción pero le imprime un dinamismo inesperado. En su metódica observación cotidiana, La leyenda… se transforma en una película de aventuras, la de la verdadera familia Batchuluun, cuyo nomadismo ancestral es un acicate para cualquier espectador inmóvil.

Copyleft 2000-2008 / Roger Alan Koza

Esta crítica fue publicada durante el mes de marzo por el diario La Voz del Interior de la provincia de Córdoba.

EXPIACIÓN, DESEO Y PECADO

Marzo 19, 2008

 **** Obra maestra  ***hay que verla  ** Válida de ver  * Tiene un rasgo redimible ° Sin valor

Por Roger Alan Koza

LA LITERATURA Y LA VIDA

Expiación, deseo y pecado, Reino Unido, Francia, 2007.

Dirigida por Joe Wright. Escrita por Christopher Hampton.

** Válida de ver

Excepcionales por momentos aunque no exento de concesiones innecesarias para ser también un producto, el film de Joe Wright puede ser un buen exponente de un nuevo clasicismo en el corazón de la industria.

Hasta las nuevas generaciones ágrafas, esas que conciben a los libros como coetáneos de los dinosaurios, al descubrir la literatura con su venerado Harry Potter comparan sus versiones cinematográficas y decretan la deficiencia de la adaptación y la superioridad de la literatura.

Quienes tengan la oportunidad de ver Expiación, deseo y pecado,  y eventualmente hayan leído el libro de Ian McEwan en el que se basa la película, habrán de constatar que las diferencias entre el libro y su versión cinematográfica son menores. Pero el cine no es literatura, y toda transposición de una obra literaria al cine reinventa un material y goza, a pesar de los puristas, de una identidad autónoma.

La primera hora de Expiación… presenta a sus personajes y un evento traumático, derivado de un malentendido que habrá de afectar por siempre la vida de éstos. Es 1935. Europa está en peligro. El espectro bélico amenaza.  Los Tallis viven en una aristocrática mansión inglesa, divisada en el plano inicial a través de una maqueta. Una de las hijas, Briony, es una escritora precoz. Su hermana, Cecilia, no es una intelectual, pero sí parece ser la más liberal de la familia. Robbie vive con los Tallis, y es una especie de difuso hijo putativo de la familia, pues si bien fue abandonado por su padre, la madre es el ama de llaves. Una carta, una interpretación perversa, una acusación, una violación, y de fondo, un prejuicio de clase, habrán de violentar el amor recién develado entre Robbie y Cecilia.

Cinco años después Robbie combatirá en la Segunda Guerra Mundial. Y para evitar la condena se convertirá en un soldado. Tanto la vida de Briony como la de Cecilia cambiarán para siempre. Sin dudas, Briiony llegará a ser una gran escritora.

Los primeros pasajes del film son una advertencia: no todo lo que se ve es precisamente lo que ocurre. Hay dos perspectivas, y si bien el montaje establece las diferencias, este principio narrativo seguirá funcionando, pero pasará inadvertido hasta el impredecible desenlace. De ese procedimiento estilístico se predica una tesis: escribir puede ser una iniciativa de salud. Y aquí también de reparación.

El truismo dice: el libro es mejor que la película. Prejuicio que revela el bello y secreto orgullo del lector, que hace del libro su propia película (perfecta) y que el cineasta viene a rivalizar con su puesta en escena. Pero lo cierto es que Expiación… ofrece una escena que es una lección de cine, imposible de imaginar pero sí de filmar.

En cierto momento, Robbie y otros soldados están esperando su turno para regresar de la guerra. Es la famosa evacuación de Dunkirk, en 1940. En un plano secuencia de casi 5 minutos, Wright orquesta un caleidoscopio de cómo la guerra afecta a los hombres. Es un pasaje magistral, una conquista del espacio cinematográfico, inconmensurable para la palabra, porque allí se condensa en la duración de un plano sin cortes un universo múltiple en movimiento. Las palabras están quietas; los planos devienen, fluyen.

El vernáculo añadido cristiano al título original, Expiación, puede confundir. El film jamás postula que el deseo conlleva al pecado. Es una película sin religión. En todo caso, el único consuelo verosímil proviene de la literatura. Leer es medicina.

Copyleft 2000-2008 / Roger Alan Koza

Esta crítica fue publicada con algunas modificaciones durante el mes de marzo por el diario La Voz del Interior de la provincia de Córdoba.

CRÓNICAS MEJICANAS 8

Marzo 15, 2008

FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE EN GUADALAJARA 14/03/08

Por Roger Alan Koza

“Los premios son para los idiotas”, me dice Dan Fainaru, tras una conferencia de prensa de una hora y media en la que poco y nada se habló de cine y sí de la industria, de la consolidación del festival de Guadalajara como el más notable del continente y (muy latinoamericano, por cierto) de los Golden Globe.

Decepcionante edición que condecora la mediocridad y la demagogia, que elige a un jurado perezoso y conservador, por más que algunos de sus miembros figuren en la historia del cine latinoamericano revolucionario, y que bendice con su poder películas pusilánimes. Hoy, en Guadalajara, la cinefilia regresa con los ojos llorosos, o mejor aún, con los ojos irrigados en sangre, ante esta conjura de ciegos y necios que ven en films como 14 kilómetros, la ganadora, un sentido social, sin pensar que se trata de un viaje fotográfico por el desierto de tres inmigrantes, cuya ideología paternalista hasta se da el lujo de indicar que los guardias de frontera africanos son brutos y corruptos mientras que los españoles son comprensivos y magnánimos.

Bufones corporativos que ven a Eliseo Subiela como el mejor director de la competencia, una película formalmente convencional, en donde su protagonista proclive a la psicosis, supuesto ícono de inocencia, aunque más bien un hermano sudamericano de Forrest Gump, es iniciado en el Tantrismo posmoderno chic de clase media, que ahora hasta espiritualiza el sexo en pos de proseguir disociado de cualquier situación que sea material. En el film de Subiela, la sociedad no existe y los conflictos sociales pertenecen a otro planeta (y si existen, como en su película precedente, Dios tiene planes secretos para el penitente). Ni la música de Pedro Aznar, tristemente convertido en el músico oficial de la new age del cine, salva en algo a este film concebido en un limbo solipsista y pésimamente interpretado.

Y como si esto fuera poco, Mataharis, trivial cuento moral disfrazado de thriller de autor, recibe sus laureles por su guión. Otro lugar común para pensar el cine, ese que exige en un film un guión ordenado, bien escrito, es decir, una petición normalizadora para regular qué se filma. No siempre las grandes películas siguen y nacen de una moral de documento.

En esta competencia, La rabia era la una película distinta, ambiciosa, rigurosa. Un film estrictamente de autor, si se quiere. Misántropa quizás, pero superior en cualquier rubro de los que competía; ni la fotografía le fue concebida. ¡Una vergüenza!  Sí, Los desafinados tiene una foto aceptable, pero las tenebrosas y primitivas noches de Carri superan las tertulias cariocas y sus paseos por la Gran Manzana. Y si no fuera por la Frispeci, El camino hubiera sucumbido en el anonimato, que junto al film de Carri estaban por encima del resto.

 Otros jurados reconocieron películas como Lake Tahoe y Desierto adentro, esta última, que habrá de ser sobrevaluada durante todo el año y que seguramente ganará otros premios, se le adjudicó casi la totalidad de los laureles de la competencia mejicana de ficción.

No he visto los documentales vencedores, pero no me sorprende que Juego de escena no se le haya ni siquiera mencionado. Por suerte, Siete instantes, un documental que está bien y es cuidadoso con su registro, se llevó un premio consuelo de una institución ajena a la ortodoxia dominante que mueve los hilos del festival.

Pero los premios no importan, dice Dan, a pesar de que sí tienen un efecto específico: le proporciona visibilidad a una película. Y no son las premiadas, precisamente, las películas que necesitan doblegar el anonimato. ¿Cuál hubiera sido el destino de M, por ejemplo, si en marzo del 2007 no hubiera ganado en Mar del Plata? En este sentido, los premios importan.

Durante una semana ininterrumpida, he intentado dar cuenta de todo lo que ha sucedido en el festival de cine de Guadalajara. He visto muchas películas y poco cine. Guadalajara es un síntoma disperso y a descifrar de las paradojas del cine latinoamericano. ¿Qué significa hacer cine en este continente? Si uno responde con las películas vistas aquí, la respuesta no es exultante. Pero Latinoamérica tiene otros festivales, cuyos programas estéticos apuestan a una exigencia poco frecuente, incluso respecto de otros festivales consagrados. Sin embargo, y este es el dilema, son festivales propensos a la europeización o la norteamericanización. El sesgo continental, a veces pasa por un nacionalismo ramplón, y no se llega a pensar cómo hacer cine bajo otras categorías estéticas. La puesta en escena universaliza al cine, lo que no impide que pueda haber una deriva y una creación que dé cuenta en cómo se piensa y se construye el plano. Podemos reconocer un plano de Ozu, de Tarkovski, de Costa. No son identificables con una cinematografía nacional pero sí con un espacio cultural continental. En ese sentido, la belleza y singularidad de El camino consistía en desmarcarse de las lógicas cinematográficas dominantes, del esperanto audiovisual hollywoodense o, en su defecto, de la apropiación europeísta del cine de autor. Rocha intuía el asunto, pero su nacionalidad lo traicionaba.

El festival Internacional de Cine de Guadalajara parece estar muy lejos de considerar problemáticas estéticas. Aquí pasa todo por la constitución de una industria, o el sueño de ella. No es un festival de autor, es más bien, por ahora, un festival de mercancias audiovisuales. Por eso ni los programadores, ni el director artístico presentan las películas, cuyo correlato es un catálogo descriptivo. Quien no escribe, quien no habla en nombre de una película elegida no se responsabiliza de por qué un film está programado o en competencia.

Se trata, en definitiva, de un festival anónimo, protegido por un prestigio financiado en dólares, y no debido a una apuesta estética capaz de provocar la lógica del mercado. Si un festival tiene películas más interesantes en su Market que en sus competencias, ello significa que todas sus competencias componen otro market. De ello no se predica que el cine no deba pensar en términos comerciales, pero si no es en festivales, ¿en dónde habrán de ser exhibidas las películas menos comerciales y más arriesgadas que se producen, en este caso, en Latinoamérica?

De esta edición mis películas preferidas, por orden de prioridad, fueron: La rabia; Juego de escena, Cochochi,  Lake Tahoma y El camino. Pero de esta edición habré de recordar más que las películas nuestras discusiones con Robert Koehler, Edna y Dan Fanaru. También la compañía de Beatriz Molinari. La conversación sobre el cine a veces puede ser más apasionante que estar viendo películas malas. Que ocurra algo semejante en un festival de cine es una señal de estancamiento y conformismo.

(Serie concluida)

Fotos:1) Fotograma de 14 kilómetros; 2) La confederación de los ojos cerrados; 3) Albertina Carri; 4) foto de Ishtar Yasin, directora de El camino; 5) foto en la que estamos: Koehler, Dan y Edna, y Molinari. Koehler es el que tiene auriculares y tiene una remera verde. Atrás estamos el resto del equipo conversacional.

Copyleft 2000-2008 / Roger Alan Koza

LARGOMETRAJE IBEROAMERICANO DE FICCIÓN

MEJOR PELÍCULA:
14 KILÓMETROS de Gerardo Olivares (España)

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO:
Ishtar Yasin (Costa Rica) por EL CAMINO

PREMIO ESPECIAL DEL JURADO:
LA OTRA ORILLA de Luis Filipe Rocha (Portugal)

MEJOR ÓPERA PRIMA IBEROAMERICANA:
EL BAÑO DEL PAPA de César Charlone y Enrique Fernández (Uruguay/Brasil/Francia)

MEJOR DIRECTOR:
Eliseo Subiela (Argentina) por NO MIRES PARA ABAJO

MEJOR GUIÓN:
MATAHARIS de Iciar Bollain y Tatiana Rodríguez (España)

MEJOR ACTOR:
Marlon Moreno (Colombia) por PERRO COME PERRO

MEJOR ACTRIZ:
María d’Aires (Portugal) por LA OTRA ORILLA

MEJOR FOTOGRAFÍA:
Pedro Farkas (Brasil) por LOS DESAFINADOS

SELECCIÓN PARA LOS GOLDEN GLOBE® AWARDS DE 2009:
EL BAÑO DEL PAPA de César Charlone y Enrique Fernández (Uruguay/Brasil/Francia)
LOS DESAFINADOS de Walter Lima jr. (Brasil)

LARGOMETRAJE MEXICANO DE FICCIÓN

MEJOR PELÍCULA:
DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.

MEJOR ÓPERA PRIMA MEXICANA:
CONOZCA LA CABEZA DE JUAN PÉREZ de Emilio Portes.

MEJOR DIRECTOR:
Fernando Eimbcke por LAKE TAHOE

MEJOR GUIÓN:
Rodrigo Plá y Laura Santullo por DESIERTO ADENTRO

MEJOR ACTOR:
Mario Zaragoza por DESIERTO ADENTRO

MEJOR ACTRIZ:
Dolores Heredia por ENEMIGOS ÍNTIMOS, CONOZCA LA CABEZA DE JUAN PÉREZ Y DESIERTO ADENTRO

MEJOR FOTOGRAFÍA:
Serguei Saldívar Tanaka por DESIERTO ADENTRO

PREMIO MEZCAL:
DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.

PREMIO DEL PÚBLICO:
DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.

SELECCIÓN PARA LOS GOLDEN GLOBE® AWARDS DE 2009:
LAKE TAHOE de Fernando Eimbcke.
DESIERTO ADENTRO de Rodrigo Plá.

DOCUMENTAL

MEJOR DOCUMENTAL IBEROAMERICANO:
VENGO DE UN AVIÓN QUE CAYÓ EN LAS MONTAÑAS de Gonzalo Arijón (Uruguay/España/Francia).

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO:
LUCIO de Aitor Arregi y José Mari Goenaga (España)

MEJOR DOCUMENTAL MEXICANO:
TRAZANDO ALEIDA de Christiane Bukhard.

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO:
NIÑO FIDENCIO… DE ROMA A ESPINAZO de Juan Farré.

CORTOMETRAJE

MEJOR CORTOMETRAJE IBEROAMERICANO:
DIENTE POR OJO de Eivind Holmboe “Salmón” (España).

MEJOR CORTOMETRAJE MEXICANO:
CAFÉ PARAÍSO de Alonso Ruizpalacios.

MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN:
JACINTA de Karla Castañeda (México).

MENCIÓN ESPECIAL IBEROAMERICANO:
UN RAMO de Juliana Rojas y Marco Dutra (Brasil).

MENCIÓN ESPECIAL MEXICANO:
PRIMER MOVIMIENTO PARA 20 HOMBRES EN UN CUARTO VACÍO de Gabriel Herrera.

PREMIO TVE:
LATINOS de Víctor Gaviria (Colombia)

PREMIO FEISAL:
SIETE INSTANTES de Diana Cardozo (México).

PREMIO DE LOS ESPECTADORES DEL FUTURO:
ÁNGELES S.A. de Eduard Bosch (España)

PREMIO FIPRESCI:
EL CAMINO de Ishtar Yasin (Costa Rica)

GUADALAJARA CONSTRUYE:

PREMIO NEW ART DIGITAL:
VEDADO de Asori Soto y Magdiel Aspillaga (Cuba).

PREMIO SWISS EFFECTS:
CRÓNICAS CHILANGAS de Carlos Enrique Enderle Peña (México).

PREMIO LATINOFUSIÓN:
CRÓNICAS CHILANGAS de Carlos Enrique Enderle Peña (México).

PREMIO ASTRO ESTUDIO:
CRÓNICAS CHILANGAS de Carlos Enrique Enderle Peña (México).

PREMIO CHURUBUSCO POST:
CRÓNICAS CHILANGAS de Carlos Enrique Enderle Peña (México).

PREMIO SIGNIS OCLACC:
VEDADO de Asori Soto y Magdiel Aspillaga (Cuba).

PREMIO THE LIFT:
CRÓNICAS CHILANGAS de Carlos Enrique Enderle Peña (México).
VEDADO de Asori Soto y Magdiel Aspillaga (Cuba).

PREMIO TITRA CALIFORNIA:
CRÓNICAS CHILANGAS de Carlos Enrique Enderle Peña (México).
VEDADO de Asori Soto y Magdiel Aspillaga (Cuba).

CRÓNICAS MEJICANAS 7

Marzo 14, 2008

FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE EN GUADALAJARA 13/03/08

Por Roger Alan Koza

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Ayer fue la función de Napoleón, de Abel Gance, la película muda restaurada por Francis Ford Coppola, musicalizada por la camerata filarmónica de Guadalajara. Una periodista y colega del diario La Voz del Interior, Beatriz Molinari, me contaba hoy después de salir de otra decepcionante película en competencia, cuán increíble y prodigiosa había sido la función. No solamente por el imponente teatro Telmex, un auditorio recientemente construido y el más grande de Guadalajara, sino por quedar fascinada ante la inventiva de un cineasta que filmaba hace más de 80 años y sigue siendo contemporáneo. En efecto, Gance concibió, por ejemplo, lo que hoy denominamos un registro de cámara en mano, es decir experimentaba con las formas del cine y con ello establecía nuevas posibilidades para un arte todavía naciente e inexplorado. Lo que también decía Molinari, empero sin decirlo, era cuán poco original y arriesgado es el cine de nuestro tiempo, al menos el que vemos en este festival y todo lo que se estrena  jueves tras jueves, las novedades de la semana. (Quizás en un festival imaginario del futuro se proyecten Juventud em marcha, Puerto de Varsovia, Tren de sombras, Tropical malady, Xia Wu, y una descendiente de Molinari, exprese: “¡Qué alucinante eran esos tipos de principio del siglo XXI!”)

Más tarde, mientras tomábamos un café con Robert Koehler, intentábamos analizar ciertas debilidades del festival. Mañana, cuando publique la última entrega de estas crónicas y ya se sepa los nombres de los ganadores, habré de desarrollar algunas ideas al respecto.

Pero hay un tópico excluyente que habrá de ser la matriz de una discusión y una política sobre el devenir de los festivales; será  también un eje transversal que definirá la legitimidad de la crítica cinematográfica. Hoy más que nunca hay que pensar y debatir la cuestión formal en el cine, más allá de su índole estética, sino más bien en términos de una problemática estrictamente política.

Un festival como el de Guadalajara, en su presente, está deformado, pues su “todo vale” instituye una democracia de las formas cinematografías que, como acontece hoy en política, suaviza, iguala y contiene todo elemento radical capaz de poner en juego el orden globalizado de la circulación, codificación y consumo de imágenes.

Le toca al cine participar y ser testigo de una proliferación audiovisual de múltiples expresiones, regulada por un concepto del tiempo del plano, por lo cual su duración no debe sobrepasar los cuatro segundos. El montaje veloz es una forma dominante, e impone un régimen perceptivo.

Por eso, la única película de competencia iberoamericana que verdaderamente importa es La rabia, pues al ser consciente de que las decisiones formales definen la materia de una película (sea lo que fuera su tema, su historia, su objetivo comunicacional, su programa perceptivo) causa y demanda una experiencia del espectador. En otras palabras, ese deseo irrefrenable de levantarse e irse (y enojarse) ante un film de Pedro Costa, Jacques Tati, Jia Zhang-ke, Robert Bresson, evidencia el núcleo de este problema político de la imagen.

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Fue ayer, mientras asistía a la función de Diario de Sintra, una película de ensayo experimental sobre Glauber Rocha, y dirigida por Paula Gaitán, que de los cincuenta espectadores sentados quedaron tres personas, incluyéndome. ¿Qué aconteció?

De entrada, un fundido en negro de dos minutos inicia la película. El público hablaba, como si se tratase de un error. Luego se divisa un árbol con fotos diversas colgadas sobre sus ramas. Se ven libros que leía Rocha, material de archivo de él con su familia, paisajes diversos de Portugal registrados por el cineasta. En la primera media hora, no hay ningún cartel indicador que oriente cómo hay que mirar. Más bien hay que mirar y en el acto de hacerlo se aprende a mirar y a escuchar una película que evidencia una noción formal que se desmarca del cine en general y del formato canónico actual de documental. A veces se escuchan declaraciones sueltas de Rocha, quien se declara orfeísta y no narcisista, y también  anarquista y no monárquico. En algún momento, Gaitán llega a una playa en la que Rocha solía jugar con sus hijos. Un primer plano de una foto de Rocha se la ve  hundida en la arena. Por varios minutos, se sostendrá ese plano, hasta que la corriente del mar se lleva la foto por un sendero trazado por el viento. Descripto pierde todo valor, pero es un instante orfeístico, pues quien ve descansa en lo que ve.

En un festival latinoamericano no puede faltar la revisión sobre las dictaduras de los ‘70. Dos películas, una ficción y un documental, exploran, con distintos resultados, los efectos del aparato represivo en Uruguay, y ambas dan a entender que existe un orden de continuidad entre el presente y el pasado.

Interesante y honesta, aunque no siempre incisiva y ligeramente complaciente, Siete instantes interroga a un grupo de mujeres pertenecientes a los Tupamaros, primera guerrilla urbana, como dice una de las entrevistadas. Diana Cardozo, su directora, es ordenada y didáctica: su relato arranca en la  constitución de la organización hasta su impredecible derrota, cuando el último bastión del movimiento, la “Cárcel del pueblo”,  es tomada por las fuerzas militares uruguayas en 1972. De eso discurren sus entrevistadas.

SIETE INSTANTES 

Lo distintivo del film de Cardozo es comprobar y exponer una construcción de la subjetividad, en este caso, la del revolucionario, inconmensurable e incomprensible respecto del paradigma vigente. En un momento esencial, una mujer retoma indirectamente la carta de Oscar del Barco conocida como el “No matarás”, objeción moral sobre los límites de la acción violenta revolucionaria. La diferencia respecto de otros testimonios similares es la serenidad con que se la ve asunir su responsabilidad, pero en este caso sin arrepentimiento alguno, pues entiende que las coordenadas simbólicas habilitaban dicha acción, hoy objetables, ayer justificables. Lamentablemente, Cardozo, en esta ocasión, no interviene, y pierde con ello avanzar sobre la zona más ríspida de la mentalidad revolucionaria.

Ya en tiempos democráticos, pero con la sombra de un pasado que no es pasado sino presente, Matar a todos es un thriller político de una eficacia nula. La película está resuelta desde que empieza: un científico de Pinochet se refugia en Uruguay y su Estado lo encumbre. Pero una abogada comprometida, hija de una militar de alto rango, investiga y cuestiona. Tarde o temprano, “la verdad que duele pero cura”, como dice un personaje, saldrá a la luz. Monocorde, linear, mecánica, algunas piruetas formales de Schroeder distraen más que mejoran o dinamizan un relato extenuado en su gravedad, cuya posición ideológica es incuestionable pero que se autolimita en un tipo de denuncia ya naturalizada y por ende improductiva.

La inmigración es otro tópico recurrente en cualquier festival que exhiba películas de Latinoamérica y África. Si la globalización existe funciona en torno a la libre circulación de objetos y a una restricción y control cada vez más eficiente de la circulación de sujetos. 14 kilómetros, dirigido por el español Gerardo Olivares, es un desert-movie o la historia de cómo dos hombres y una mujer de Nigeria intentan  llegar a Marruecos para cruzarse a Europa vía España. Nuevamente, todo aquello que la película muestra es conocido: hay un sistema de corrupción generalizada, una verdadera industria de la inmigración ilegal.

Excesiva en su belleza fotográfica, pues por momentos el desierto es más importante que los sujetos y su obstinada peregrinación a la tierra del bienestar, el fraude ideológico de 14 kilómetros es apelar al humanismo cuando se trata de un problema estrictamente político. Al final, una sentencia de Rosa Montero alude a que ellos seguirán viniendo, porque no se puede dejar de soñar.

 

Es el inconsciente europeo y su narcisismo civilizatorio en su máxima expresión, porque si los africanos y los sudamericanos emigran es porque la concentración de riquezas tiene una historia, y ella se mancilla con un vocablo innegable, interdicto: colonización. No se trata de ser buenos, sino de ser justos, y entender cómo el financiamiento del bienestar europeo proviene o se ha construido gracias a las aventuras coloniales. 14 kilómetros es un film prototípico de ONG.

También sobre inmigrantes, pero no africanos sino nicaragüenses, El camino, una película imperfecta pero honesta y estéticamente inquieta, sigue el derrotero de dos niños que escapan de su abuelo y van en búsqueda de su madre, quien vive en Costa Rica. Cierta recurrencia al simbolismo distrae en esta nómade incursión neorrealista al flujo de poblaciones en Centroamérica, que alcanza, cada tanto, instantes de lirismo admirables. A diferencia de 14 kilómetros, que es una película europea formal y conceptualmente, El camino se propone un camino, valga la redundancia, para descifrar en sus propios términos, la distopia latinoamericana.

Ver El camino seguido de Mataharis, el último film de la competencia iberoamericana, es verificar la brecha inconmensurable entre ricos y pobres. Una obscenidad intrascendente, Mataharies, también un síntoma de banalidad y gratuidad irredimible: ¿A quién le importa ver un film sobre mujeres espías, vouyers profesionales al servicio de la desconfianza burguesa? Las bellas almas tienen conciencia: “¡No a las corporaciones!”,  dice a su manera una arrepentida en Mataharis. Hay que tomar partido…

Fotos: 1) fotograma de El camino; 2) fotograma de Diario de Sintra; 3) fotograma de Siete instantes; 4) fotograma de 14 kilómetros.

Copyleft 2000-2008 / Roger Alan Koza

CRÓNICAS MEJICANAS 6

Marzo 13, 2008

FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE EN GUADALAJARA 12/03/08

Por Roger Alan Koza

 

Faltan dos días para que esta edición XXIII Festival Internacional de Cine de Guadalajara concluya (en verdad mañana es el último día, el viernes hay pocas funciones y está la entrega de premios) y no hay indicio que las películas que faltan proyectarse habrán de elevar las dos competencias más importantes, incluso, la dos correspondientes a los  documentales, que no he seguido sistemáticamente aunque sí visto varías de las películas de la sección iberoamericana.

Hay una evidencia: el criterio de selección, si es que existe, necesita de una revisión, un ajuste y una redefinición. En efecto, debería haber algún tipo de condición mínima para que un film pueda ser exhibido, como pronto que se vea bien. Muchas películas, si se las analiza solamente en términos técnicos, no alcanzan ni siquiera el estándar mínimo y deseable para considerar que se está viendo un plano y no una mancha. Esto implica un problema de fondo: las condiciones de producción en Latinoamérica derivan en un debilitamiento de la calidad del registro. Los soportes digitales disponibles, sin una idoneidad específica, sabotean cualquier cuidado estético: el plano se devalúa y entonces todo pasa por contar historias. Y la verdad es que las que se cuentan aquí carecen de inventiva, sutileza, pertinencia histórica, curiosidad intelectual.

Pero el día comenzó muy bien. Juego de escena, del brasilero Eduardo Coutinho, es un ejemplo de cómo concebir el cine desde recursos mínimos pero guiado por un relevante proyecto cinematográfico en el que la conversación es el método de indagación sobre el funcionamiento estructural de diversos agentes sociales, lo que está conjugado, a su vez, por una concepción precisa y económica de la puesta en escena.

Algún distraído, como alguna vez alguien me dijera a propósito de Hamburgr lectures, de Karmakar, podría objetar que la película de Coutinho no es cine porque sus imágenes no tienen movimiento. Mi respuesta: el movimiento en el cine debería definirse no por el concreto movimiento de registro sino por una concepción del plano que derive en una movilidad de la percepción respecto de la superficie completa del plano.

 

Juego de escena es fundamentalmente una película de entrevistas. A veces se ve la espalada de Coutinho, por lo general está fuera de campo. Se lo escucha. Su delicado modo de preguntar es  inconfundible, a pesar de que su voz siempre aparece en un decibel menos que la voz de quien habla en la entrevista. Los planos son fijos. Quien habla nunca ocupa el centro del cuadro, más bien está desplazado hacia la derecha del mismo. Los planos son medios, y se conjugan cada tanto con primeros planos.

A través de un aviso publicitario Coutinho recluta a casi más de ochenta mujeres. Ellas hablarán sobre distintas temáticas de su vida, cuyo espectro es muy amplio pero revela un patrón discursivo, síntoma de un orden simbólico determinado. En esta ocasión, algunas de las historias están retomadas por actrices conocidas y desconocidas, que rehacen y versionan las historias originales. El dilema es que si uno no conoce a las actrices, la distinción entre ficción y no ficción, entre quien interpreta y que confiesa, entre quien recuerda y quien memoriza, es eclipsada por el procedimiento estético elegido, pero no por ello se diluye la veracidad y autenticidad de quienes hablan.  

Estas mujeres cuentas sucesos traumáticos de sus vidas: embarazos, anhelos personales y excentricidades varias. Pocas veces se articula un discurso social en el libre fluir del habla de las entrevistadas. Las clases sociales están expuestas en el modo de enunciación, y Coutinho, socráticamente, consigue que por ellas hable algo que está más allá de ellas. Llamémosle, que hable la ideología.

En un momento hilarante, un mujer expone y explica oblicuamente su dolor como madre (e hija) respecto de su propia vida a través de Buscando a Nemo, lo que revela cuán profundamente cala Hollywood y sus productos en la constitución de la subjetividad. Es probable que la mujer intuye algo de eso, pues desafiando amorosamente a Coutinho por su aversión a los Estados Unidos, le dice: “Usted es medio comunista”.

El film de Coutinho podría ser una objeción a la tesis sobre la hegemonía de los primeros planos, propio de un cine reducido a un mero arte narrativo. La realidad es que los rostros de Coutinho no son los protagonistas de sus discursos. Es el habla el protagonista, y si bien todas las historias que se escuchan son interesantes, lo que se impone es la repetición del orden del discurso y no aquel que cree ser dueño de lo que dice.

A continuación llegó el turno de una película que merece pensarse, no por sus valores cinematográficos, nulos, sino por su condición modélica u objeto paradigmático de una situación de desorientación generalizada sobre cómo juzgar el cine que vemos. Perro contra perro es un film colombiano que está en competencia, que fue parte de la selección del Sundance y que tiene distribución de Celluloid dreams, la etiqueta de los directores, slogan que identifica a la compañía.

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Perro contra perro no existiría como tal si en los ‘90 una generación completa no se hubiera educado bajo la sombra del cine de Tarantino. Este festín de violencia gratuita, cuenta la historia de un matón que se roba un dinero de su jefe, robo que el líder de la banda desconoce hasta que ciertos elementos conducen al matón en cuestión. Hay una trama secundaria: uno de los miembros de la banda ha sido embrujado. Paulatinamente habrá de enfermarse, hasta que la magia negra lo lleve a otro mundo y allí lo espere un muerto que forma parte del gualicho.

Perro contra perro, que se podría llamar Simplemente sangre, celebra, en su afán consciente de demostrar cómo se puede hacer un thirller de autor en Sudamérica, un arquetipo de latino en consonancia con los prejuicios eurocéntricos (y anglosajones de América): los latinos son seres brutales, supersticiosos, apasionados, atrasados.

Fotos: 1) algunas mujeres de Juego de escena; 2) fotograma de Juego de escena; 3) fotograma de Perro contra perro.

Copyleft 2000-2007 / Roger Alan Koza