Archivos de la categoría ‘cineclubes’

SEMANA DEL 23 AL 29/11 EN CINECLUBES

Noviembre 23, 2009

LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO, 470

25 de noviembre, a las 20.30hs:

Pizarrones, de Samira Makhmalbaf, Irán, 2000

85’ / ATP

Función especial a las 17.15hs: China, de Michelangelo Antonioni, Italia, 1972 (Ciclo: China en 7 películas)

El segundo largometraje de Samira Makhmalbaf, rodado antes de que cumpliera 20 años, comparte las mismas virtudes que se perciben en otras producciones de Makhmalbaf Film House (The Day I Became a Woman, Kandahar) en donde se combinan audazmente características del documental con la alegoría y la fantasía, de un modo tal que resulta fascinante y desconcertante al mismo tiempo. En la zona montañosa y rocosa del norte de Irán, cerca de la frontera con Irak, la historia va y viene entre un conjunto de maestros que buscan alumnos mientras llevan los pizarrones en sus espaldas, algunos chicos contrabandistas y un grupo de ancianos en búsqueda de sus casas. El escenario es hermoso, y el sentimiento de comunidad no solamente remite al debut de Makhmalbaf, La manzana, sino también, aunque suene extraño, a Caravana de valientes de John Ford. (Jonathan Rosenbaum)

SEMANA DEL 16 AL 22/10 EN CINECLUBES

Noviembre 16, 2009

LA CUMBRE: SALALUIS BERTI, BELGRANO 470.

18 de noviembre, a las 18.30hs: Alexander Kluge en foco

El patriota, de Alexander Kluge, Alemania, 1979

121’ / +13

Los ensayos fílmicos de Alexander Kluge representan una veta superior del cine didáctico: sus películas son ingeniosas, creativas, tienen buen ritmo, como sucedía con las versiones de izquierda de los documentales sobre ciencia que Frank Capra hizo para la telefónica Bell en la década de los ’50. Lo mejor es que sus películas enseñan cosas valiosas. Esta película de 1979 examina las raíces históricas de la Alemania contemporánea, mezclando secuencias de ficción, material de archivo y entrevistas a líderes políticos. (Dave Kehr)

20.30hs:

Caminando, de Hirokazu Kore-eda, Japón, 2008

112’ / +16

Este drama japonés de Hirokazu Kore-eda (Maborosi) consigue impactar gracias a los pequeños detalles y a sus interpretaciones sutiles. El film se centra en el reencuentro de una familia, reunida para celebrar el aniversario de la muerte del hijo más grande. El hermano menor, un restaurador de arte desempleado, llega junto con su esposa y su hijastro para ver a sus ancianos padres, que desaprueban la visita. Mientras la madre y la hermana hablan y cocinan, el desapacible padre se refugia en su estudio. La llegada de un invitado, que le debe su vida al hijo fallecido, conmueve a la madre, que por mucho tiempo ha guardado un secreto. Kore-eda se inspiró en su propia culpa por haber rechazado a sus padres; su película es sobresaliente debido al estilo sereno, y por momentos casual, con el que el realizador retrata las consecuencias de la amargura y la tristeza. (Andrea Gronvall)

SEMANA DEL 09 AL 15/10 EN CINECLUBES

Noviembre 8, 2009

LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

Miércoles 11 de noviembre, a las 20.30hs:

Azúcar, de Anna Boden y Ryan Fleck, EE.UU., 2009

120’ / +13

Cortometraje, a las 20.15hs: Un cuarteto para el fin de los tiempos, de Guillermo del Toro, México, 1983

Después de Half Nelson, el dúo Fleck y Boden demuestra que todo lo bueno de su ópera prima puede ser superado. Azúcar comienza en algún lugar de República Dominicana. Muchos jóvenes se entrenan día y noche en béisbol y en inglés. ¿Están en un campo de concentración? Se preparan para emigrar a los EE.UU. y jugar en alguna liga profesional. Es el sueño americano para latinos. Azúcar es el nombre del protagonista, que es descubierto y llevado al país de las oportunidades infinitas, aunque este dotado lanzador, como solía decir Mark Twain, tratará al éxito y al fracaso como a dos impostores. En efecto, Azúcar es mucho más que un film de deportes y un drama de inmigrantes. Más bien se trata de un sutil estudio sobre la cultura estadounidense desde la perspectiva de un latino que apenas habla en inglés. Así, la cámara funciona como una prolongación de los ojos del beisbolista: un virtuoso plano secuencia en el que el protagonista sale de su cuarto y visita un casino sintetiza una cultura. Los últimos 20 minutos son impredecibles, principalmente porque Boden y Fleck conciben que el verdadero desafío de su personaje pasa por la conquista de su autonomía y el desciframiento de su deseo. Deriva narrativa no exenta de emociones, Azúcar excede la ficción y en su epílogo se convierte en una conmovedora revelación. (Roger Koza)

SAN MARCOS SIERRAS: CAMPING MUNICIPAL

Sábado 14 de noviembre

A las 20.00hs:

 

Encuentros en el fin del mundo, de Werner Herzog, EE.UU., 2007

83 minutos / ATP

Cortometraje: Mi padre tiene 100 años, de Guy Maddin, Canadá, 2005

En este viaje de aventuras a la Antártida, Herzog insiste sobre sus obsesiones temáticas: formas de vida extremas y heterodoxas que estén en el linde de la civilización, allí en donde nuestra especie se confunde con las otras sin distinción metafísica alguna. En ese paisaje frío y despoblado Herzog encuentra a sus excéntricos de turno: físicos, biólogos, contorsionistas, descendientes de aztecas, músicos amateurs, solitarios y freaks para todos los gustos. Es otra Humanidad. En las profundidades de un océano congelado habitan criaturas marinas extrañas, casi un universo paralelo, mientras que la vida en la superficie polar es escasa, y, si se trata de los populares pingüinos, Herzog no hallará ninguna semejanza con la vida humana, aunque mostrará un posible pingüino demente y listo para terminar con su vida y le preguntará a un científico sobre la homosexualidad de esta ave marina. Humorística y fascinante, Encuentros en el fin del mundo incorpora material de archivo al registro casi observacional del director, como sucedía también en El hombre oso y en La salvaje lejanía azul, dos películas precedentes con las que comparte una extraña mirada (casi utópica) sobre un hipotético mundo post-apocalíptico. (RK)

A las 22.00hs:

 

Aquiles y la tortuga, de Takeshi Kitano, Japón, 2008

119 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Cortometraje previo: Lapsus, de Juan Pablo Zaramella, Argentina, 2007

La última película de Takeshi Kitano pertenece a una trilogía en la que Kitano ha intentado conjurar su supuesto bloqueo creativo. Si Takeshis’ y Glory to the Filmmaker más bien confirmaban el diagnóstico, en Aquiles y la tortuga Kitano demuestra que su talento está intacto y que no hay muchos cineastas como él en la escena contemporánea. Después de una presentación animada en la que se revisita la paradoja del movimiento de Zenón de Elea en torno a la figura de Aquiles y la tortuga, la película se divide en tres períodos en la vida de un pintor fracasado. Desde la niñez de Machisu, pasando por su juventud, hasta llegar a su vida adulta (en ese estadio interpretado por el mismo Kitano), Aquiles y la tortuga es un humorístico y sensible ensayo sobre la naturaleza del arte en general y la pintura en particular. Aquí Kitano parece sugerir el carácter contingente de lo que se entiende y establece por obra de arte: ¿con qué criterio se determina el valor estético de una pintura? Machisu, a lo largo de toda su vida, ha pintado y lo ha probado todo: copiar a los grandes maestros, apostar a sus impulsos e instintos, probar con el azar. No hay dudas: su vida es la pintura, aunque nadie lo descubra y jamás pueda vivir del arte. La supuesta falta de originalidad de Machisu y sus pinturas (sin excepción, todas realizadas por el propio Kitano) funciona dialécticamente y en contraposición con la singularidad creativa de la película y del cine del realizador. Una gota de sangre se convierte en una pieza artística; un plano cenital sobre unos estudiantes pintando funciona como una pintura en movimiento; un travelling hacia atrás sobre un cuadro de una escalera se transforma en una instalación. Kitano siempre busca pintar con su cámara, aunque sepa y afirme que el arte solamente tiene valor después de que un cuenco con arroz esté garantizado. (RK)

SEMANA DEL 2 AL 8/11 EN CINECLUBES

Noviembre 2, 2009

LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

4 de noviembre, a las 20.30hs:

Hambre, de Steve McQueen, Reino Unido, 2008

96’ / +18

Cortometraje, a las 20.15hs: Cuadro de una exposición, de Osamu Tezuka, Japón, 1966

La ópera prima del artista de video Steve McQueen es un verdadero tour de force y una experiencia visceralmente cristiana. Los últimos meses de la vida de Bobby Sands, el líder emblemático del Ejército Republicano Irlandés, constituyen el eje narrativo de la ganadora de la Cámara de Oro en Cannes 2008. La aparición de Sands en el film ocurre después de una media hora brutal en la que se concentra el conjunto de atrocidades que la policía británica imparte sobre sus prisioneros (políticos, aunque la voz en off de Margaret Tatcher afirme lo contrario). Es una estrategia narrativa coherente: mostrar la injusticia y el desprecio seguidos de un martirio personal en el que el cuerpo deviene en instrumento político y cuyo objetivo específico parece ser conjurar la barbarie institucionalizada de la policía británica. McQueen expone la vida carcelaria en detalles: la orina es protesta; la mierda, obra de arte; las moscas, mascotas; el aseo, castigo. Dos pasajes alcanzan para demostrar los métodos carcelarios; en uno de ellos, hasta un guardia sufre la crueldad de sus colegas, como lo denota un soberbio plano en profundidad de campo. El suplicio de la primera media hora es interrumpido por una conversación inolvidable entre un cura y Bobby Sands, un plano general fijo de 15 minutos, formal y narrativamente brillante. Es el momento en el que Sands anuncia su huelga de hambre, que, después de 66 días, terminó con su vida en mayo de 1981. El seguimiento de esta pasión (cristiana) es minucioso y lineal, aunque el tono mortuorio es paulatinamente sustituido por un clima poético, incapaz de sublimar la derrota y suficiente para dignificar el extremismo de un hombre que ha sido humillado. (Roger Koza)

PROGRAMACIÓN GENERAL EN CINECLUBES NOVIEMBRE Y DICIEMBRE 2009

Octubre 31, 2009

El curioso caso del hombre de San Marcos

No importa su nombre, sí su actitud. ¿Quién es? ¿Por qué viene? Todos los miércoles recorre casi 80 kilómetros para asistir a la función del cineclub. Viene de San Marcos. ¿Es millonario? ¿Es un fanático?  Creo entender qué es lo que mueve al misterioso hombre de San Marcos: el deseo, esa fuerza invisible pero efectiva que lleva a un hombre o a una mujer a buscar lo que le falta, a reconocer que su mundo se agota si el conformismo y el agotamiento cotidiano instituyen su política del menor esfuerzo y renuncia al conocimiento. Es un peligro que en geografías como la nuestra acecha. El encierro es un síntoma, la inconstancia otro. En última instancia, cultivarse implica siempre buscar lo que no se tiene y perseverar en una cualidad del espíritu poco frecuente que implica estar concentrado. La distracción es un enemigo.

El hombre de San Marcos viaja con la certeza de que el cine sigue siendo una tecnología de la intimidad. Las imágenes que ve semana tras semana, imágenes de un adolescente chino que ve en su bicicleta el porvenir, imágenes de estatuas africanas que abofetean el orgullo blanco, imágenes de una sirvienta que un buen día descubre la existencia de una vida más allá de la servidumbre, pues puede dejar de pensar como esclavo, imágenes de un hombre que cumplió el extraño deseo de subir a un rascacielos y hacer equilibrio como si se tratara de un planeador humano. En otras palabras, el hombre de San Marcos, como yo, ha aprendido y constatado que el cine nos puede hacer mejores, más libres, menos desorientados, menos narcisistas. Como si fuera un mantra, él y yo repetimos una sentencia lúcida: adoptamos el cine para que éste “me enseñara a tocar incansablemente con la mirada a qué distancia de mí empezaba el otro”. Eso decía Serge Daney, un profeta de la cinefilia.

¿Somos tan pocos? Como en la vieja metáfora de Adorno (popularizada años después por Sting), arrojo al mar esta misiva sin destino en una botella imaginaria. Quizás existan otros hombres de San Marcos.

 Roger Alan Koza, programador.

 LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

4 de noviembre, a las 20.30hs:

Hambre, de Steve McQueen, Reino Unido, 2008

96’ / +18

Cortometraje, a las 20.15hs: Cuadro de una exposición, de Osamu Tezuka, Japón, 1966

11 de noviembre, a las 20.30hs:

Azúcar, de Anna Boden y Ryan Fleck, EE.UU., 2009

120’ / +13

Cortometraje, a las 20.15hs: Un cuarteto para el fin de los tiempos, de Guillermo del Toro, México, 1983

18 de noviembre, a las 18.30hs: Alexander Kluge en foco

El patriota, de Alexander Kluge, Alemania, 1979

121’ / +13

PELÍCULA DEL MES

20.30hs:

Caminando, de Hirokazu Kore-eda, Japón, 2008

112’ / +16

25 de noviembre, a las 20.30hs:

Pizarrones, de Samira Makhmalbaf, Irán, 2000

85’ / ATP

Función gratuita a las 17.15hs: China, de Michelangelo Antonioni, Italia, 1972 (Ciclo: China en 7 películas)

2 de diciembre, a las 20.30hs: FUNCIÓN DE CIERRE DE TEMPORADA

Un hombre sobre un cable, de James Marsh, Reino Unido, 2008

94’ / +13

Cortometraje: Saltando, de Osamu Tezuka, Japón, 1984

Antes de la función se realizará el tradicional sorteo de fin de temporada seguido por un breve concierto a cargo del dúo de cámara integrado por Julio Carranza y Alejandra Carazo

SEMANA DEL 26/10 AL 01/11 EN CINECLUBES

Octubre 26, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

28 de octubre, a las 20.30hs:

La nana, de Sebastián Silva, Chile, 2009

95’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Wasp, de Andrea Arnold, Reino Unido, 2003

La sólida película e Sebastián Silva examina la pertenencia de clase en la sociedad chilena contemporánea indagando la interacción cotidiana de una familia de clase media alta y su nana. Silva presenta un universo reconocible, el de los patrones y sus sirvientes, pero sin ser condescendiente, y mucho menos políticamente correcto (o cínico), dibuja personajes queribles y complejos que expresan un orden simbólico. Si bien La nana se sostiene en el enorme trabajo de Catalina Saavedra, que interpreta a Raquel, la nana en cuestión, Silva no desatiende la conformación matriarcal de la familia, en donde el padre, preocupado por sus maquetas y palos de golf no está muy lejos del hijo adolescente que navega en Internet saciando los dictados de su explosión hormonal. Los privilegios y placeres de clase funcionan como contrastes y correlatos de los deberes y padecimientos de clase. Es así que, tras 20 años de servicios, Raquel es uno de los tantos sujetos que viven como “objetos” respetados mientras cumple sus faenas de limpieza y mantenimiento. Su cansancio, y más precisamente la mala relación con la hija mayor de la casa, llevan a la contratación de una segunda mucama. Silva se vale de esto para sugerir cómo un empleo es un territorio existencial, o también cómo la servidumbre compone un modo de ser, pero también, a partir del ingreso de una joven empleada, el joven director le otorga a su dolido y avergonzado personaje la oportunidad de cambiar y explorar su identidad más allá del deber laboral. Ver la transformación de Raquel en la pantalla es un pequeño milagro. En última instancia, La nana es un film rítmico y fluido que prescinde de música y subrayados, y su trama no es otra cosa que una defensa discreta de la dignidad humana. (Roger Koza)

SEMANA DEL 19 AL 25/10 EN CINECLUBES

Octubre 19, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

21 de octubre, a las 20.30hs: China en 7 películas

La bicicleta de Pekín, de Wang Xiaoshuai, China, 2001

113’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

Poderosamente influenciada por El ladrón de bicicletas, esta película es un elegante y simple retrato de lo que significa poseer algo y cómo esto puede simbolizar algo más importante. Un joven mensajero, recién llegado del campo, se propone atravesar los intrincados callejones de Pekín para recuperar su bicicleta robada, clave para su trabajo y su futuro. Por un golpe de suerte, la reconoce, así como al ladrón adolescente, lo que significa un nuevo círculo de amigos e incluso una novia. Ambos rechazan abandonar sus demandas, hasta que finalmente acuerdan compartir la bicicleta en días alternos, algo que no puede durar mucho. En el inicio, el director Wang Xiaoshuai desarrolla una oposición entre el mensajero y los adolescentes de la ciudad, pero luego cambia para concentrarse en aquello que comparten, lo que implica una intensidad emocional que los lleva a considerar el hecho de poseer la bicicleta como si se tratara de una cuestión de vida o muerte. (Hank Sartin)

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

ÚLTIMA FUNCIÓN DEL AÑO EN VILLA GIARDINO

25 de octubre, a las 20.00hs: Erice en foco

El sol del membrillo, de Víctor Erice, España, 1993

95’/ ATP

La tercera y última película de Víctor Erice, otra obra maestra en su haber, confirma que la lentitud de su carrera es proporcional a su maestría intempestiva; sin duda, el maestro de José Luis Guerín y Mercedes Álvarez es uno de los autores más importante de la historia del cine, a pesar de que, como Terrence Malick, ha realizado sólo tres películas en más de 30 años de carrera. El sol del membrillo es un ensayo fílmico sobre el arte en general y la pintura en particular. Las obsesiones de Erice son compatibles con las del plástico Antonio López. La preocupación de López por la luz del sol, los membrillos y su mirada tiene como correlato la de Erice por cómo retratar el acto creador y su extraña relación con la vida cotidiana, incluso la crónica social y política. A partir de una historia tan menor, como la de López intentando pintar los membrillos que él mismo sembró, Erice traspasa el realismo inicial hasta llegar a un epílogo poético y onírico, en donde el realizador pone en escena un sueño de López. La preparación de esa secuencia incluye un homenaje a El ciudadano de Welles, y, sin duda, constituye la quintaesencia del cine de Erice, como también una defensa noble de una concepción casi extinta del cine entendido como arte. (Roger Koza)

SEMANA DEL 12 AL 19/10 EN LOS CINECLUBES

Octubre 12, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

14 de octubre, a las 20.30hs:

 

La pasión de Juana de Arco, de Carl T. Dreyer, Francia, 1928

82’ / +13

Cortometraje: Las estatuas también mueren, de Alain Resnais y Chris Marker, Francia, 1953

La última película muda de Carl Dreyer es la más grandiosa de las películas sobre Juana de Arco. Juana es interpretada por la actriz de teatro Renée Falconetti, y a pesar de que su interpretación es clave en la historia del cine nunca hizo otra película. (Antonin Artaud también aparece en un cameo memorable.) El tratamiento radical de Dreyer para construir el espacio y la parsimoniosa intensidad de su estilo y sus movimientos transforman la película en “difícil”, en el sentido de que todo gran film reinventa el mundo desde el que surge. La película es dolorosa como todas las tragedias de Dreyer, pero permanecerá y sobrevivirá a todas las películas comerciales que serán olvidadas. (Jonathan Rosenbaum)

SAN MARCOS SIERRAS: CAMPING MUNICIPAL

SÁBADO 17

20.00hs:

 El iceberg,  de Fiona Gordon, Bruno Romy y Dominique Abel, Bélgica, 2005

84′ / +13

Cortometraje: Mi padre tiene 100 años, de Guy Maddin, Canadá, 2005

Extraña comedia física (y casi muda), aunque también un retrato melancólico sobre el amor, la opera prima de Gordon, Romy y Abel, los tres protagonistas del film, podrá o no producir (son)risas, pero sin dudas habrá de sorprender por su lenguaje cinematográfico , más cerca del cine mudo y de la comicidad de Jacques Tati. Tras un prólogo exótico, una mujer esquimal advierte que su mundo nada tiene que ver con los osos polares y las focas, y menos aun con la paz natural. Quizás su mundo esté en extinción, al menos su lenguaje, el Inuktitut, está en riesgo de marchitarse. Pero dice que un posible hijo e incluso su marido, podrán aprender su lengua, pues detrás de esta inquietud de supervivencia lingüística, hay una historia de amor. Y así larga una película imprevisible, sobre una mujer que tras quedar atrapada en una cámara de frío de un fastfood abandonará su vida mecánica, su familia y su trabajo, en un viaje que la llevará de Bruselas al Ártico. Caricaturesco, medidamente circense, El iceberg está compuesta de unos 150 planos, medios y panorámicos fundamentalmente, y hace gala de la profundidad de campo, demostrando además cómo el sonido (y no la música) puede suministrar información relevante sin subrayados. Una escena secundaria, políticamente esencial, que transcurre en un camión de reparto, justifica por sí sola los 84 minutos de este film proveniente del país de los hermanos Dardenne. (Roger Koza)

22.00hs:

 

Las playas de Agnès, de Agnès Varda, Francia, 2008

110′ / + 13 años

“¿Qué es el cine?”, se pregunta Varda, el único miembro femenino de la Nouvelle Vague, cuando su película-autorretrato está a punto de culminar. Su respuesta es baziniana: “La luz que viene de algún lado capturada por imágenes, algo oscuras y coloridas”. Y agrega: “Aquí, me siento como si hubiera vivido en el cine, que el cine es mi hogar. Pienso que siempre viví en él”. Esta película sobre sus memorias es indirectamente un ensayo sobre cómo constituir una existencia singular en obra de arte, o cómo el arte puede componer la identidad de un sujeto. A punto de convertirse en octogenaria, Varda, una auténtica espigadora con una cámara, selecciona materiales diversos (recuerdos de su infancia, escenas de sus películas, fotografías propias, pinturas, instalaciones, material de archivo) e intenta hilar una narración sobre su propia vida. Sus playas, el paisaje que se encontraría si se pudiera ver en su interior, son los recuerdos, que, como queda establecido en la primera escena, son espejos sostenidos por otros para poder reconocerse. La vida de Varda está atravesada por el siglo XX y sus amistades y sus intereses son un buen ejemplo: la constitución del cine moderno, la segunda guerra mundial, Vietnam, la revolución cubana, los movimientos libertarios de la década del ‘60, Jim Morrison, espigadores desconocidos, Chris Marker (al que se lo ve en su versión gatuna), Godard (al que se lo ve sin anteojos), Jane Birkin. Un buen segmento de la película gira en torno a su marido, el cineasta Jacques Demy, a quien Varda sigue amando, a pesar de su muerte temprana. Ésta es la película de una persona libre; no hay muchas, aunque pensemos lo contrario. (RK)

VILLA GIARDINO: SALA TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

18 de octubre, a las 20.00hs:

La vieja alegría, de Kelly Reichardt, EE. UU., 2006

76’ / +13

Esta delicada meditación sobre la amistad, el destino de los hijos de la generación Power Flower y la irreversibilidad del tiempo consiste en una especie de road movie naturalista que por momentos puede confundirse con una versión neohippie de Secreto en la montaña (o también, como irónicamente lo expresara el crítico Scott Foundas, con una especie de Entre copas en donde la granola va en reemplazo del vino). Como sea, se trata del reencuentro de dos amigos (uno casado y aparentemente feliz, el otro soltero y psíquicamente desequilibrado) y del viaje que emprenden por los bosques de Oregon. La sensibilidad de Reichardt se expresa en la puesta en escena: los sonidos de la naturaleza y los planos abiertos se van imponiendo sobre el universo cerrado de sus personajes. Los últimos 20 minutos funcionan como una relajación integral tanto para los dos amigos como para quienes son testigos de este ejercicio afectivo por el que dos almas alguna vez cercanas van reconstituyendo aquello que las unía. Pocas películas indagan sobre la amistad de los hombres y entre hombres. La vieja alegría no solamente deja constancia acerca de un tipo de vínculo masculino desmarcado de la seducción y de la represión sexual, sino que en su tono intimista asoma y se percibe el ruido de la Historia y las decepciones de pretéritos proyectos utópicos diluidos en un sospechoso bienestar del mero presente. Los últimos minutos del film condesan el desamparo de una generación. Son planos tan tristes como necesarios. (RK)

SEMANA DEL 5 AL 11/10 AL EN CINECLUBES

Octubre 5, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

7 de octubre, a las 20.30hs:

Control, de Anton Corbijn, Reino Unido, 2007

122’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, ¿Dónde está el dinero, Ronnie?, de Shane Meadows, Reino Unido, 1996

Con este estridente retrato de Ian Curtis, letrista y líder de Joy Division, quien se suicidó a los 23 años, precisamente cuando su banda de postpunk estaba a punto de despegar, Anton Corbijn trasciende las convenciones del biopic de rock. La película esclarece la muerte de Curtis focalizándose en los aspectos cotidianos de su vida; mientras Curtis estaba atrapado por la pobreza, un matrimonio temprano, la paternidad y el inicio de su epilepsia, Joy Division llenaba salas, tocaba en televisión y firmaba un contrato con la compañía Factory Records de Tony Wilson. La impecable fotografía en blanco y negro de Martin Ruhe evoca la tumultuosa Manchester de los setenta tardíos, un contexto característico de la clase trabajadora, en ese entonces animado por el punk. Sam Riley compone un fascinante Curtis, un joven hipersensible quebrado por una enfermedad incurable, y Samantha Morton conmueve como la esposa que aguanta todo. (Andrea Gronvall)

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

11 de octubre, a las 20.00hs:

Fabricando a Tom Zé, de Décio Matos Júnior, Brasil, 2006

90 minutos / ATP

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

Pocos conocen a Tom Zé, pero todos sabemos quiénes son Caetano Veloso y Gilberto Gil. Después de ver esta película sabremos quién es Tom Zé y sabremos también algo más de Gil y de Veloso. Este retrato sobre Tom Zé funciona como una introducción general a la obra del músico, figura oblicuamente esencial del mítico movimiento estético (y político) conocido como Tropicalia, y olvidado por décadas hasta su redescubrimiento, gracias a David Byrne de los Talking Heads, a quien se ve en un pasaje. Décio Matos Júnior sigue al músico por un extenso tour europeo, mientras Tom Zé cuenta algunas etapas de su vida y habla sobre la música, secundado por sus músicos y su amada esposa. A veces, Matos Júnior recurre a la animación, al collage fotográfico y a materiales de archivo para poder entender a este artista multifacético, que además trabaja como jardinero en Sâo Paulo. Pero Fabricando a Tom Zé excede su pertinencia como film musical y en su transcurso se convierte en un documento sobre la fuerza vital de los hombres y el deseo de crear. En efecto, Matos Júnior consigue mostrar cómo la lógica de la improvisación está ligada al pulso de la vida, y en la infinita curiosidad sonora de Tom Zé se intuye una concepción del arte cercana a la medicina, el reparo y el consuelo. (Roger Koza)

PROGRAMACIÓN GENERAL EN CINECLUBES OCTUBRE 2009

Octubre 2, 2009

Entre un viaje y otro, saliendo de un festival y yendo para otro, tengo que escribir el editorial de todos los meses. ¿Qué hacer? ¿Qué decir? Se me ocurrió incorporar parte de una entrevista que me hizo hace unos días un periodista de Río Negro.

1. ¿De dónde nace la pasión por transportar historias a lugares donde no existe una gran difusión cinematográfica nacional?

Hace unos días leía una nota sobre el festival itinerante que lidera la famosa actriz Tilda Swinton: 50 tipos acarrean junto con ella y el realizador Mark Cousins un cine móvil por los campos de Escocia y proyectan cine, discuten, celebran. Albert Serra, el controversial realizador catalán, proyecta en un pueblo perdido de España una película de Sokurov de cinco horas. En otras palabras, la cinefilia es una pasión desmedida y una secreta responsabilidad política de hacer visible lo que yace interdicto en el sistema de distribución oficial de imágenes. Se trata de una flecha-imagen que hay que arrojar para que otros la tomen y la arrojen. Todo el mundo verá El secreto de sus ojos, pero quizás nadie conocerá la gran película de acción del año llamada Castro. Un festival es una reserva ecológica de la imagen, un lugar en donde todavía podemos constatar especies visuales y sonoras que tienen un lugar legítimo en ese país llamado cine.

2. ¿Cómo se logra capacitar tanto al espectador como a la prensa para que pueda “ver lo que no se ve” del cine nacional?

Éste es un problema central y circular: nuestra dieta cinematográfica es prácticamente un compendio de dos estéticas: la hollywoodense y la televisiva. Cuando un film argentino se parece a uno estadounidense, conquista la taquilla; lo mismo sucede cuando la TV se muda a la pantalla grande. Esto produce una naturalización de la experiencia receptiva, lo que compromete a todo tipo de espectador. Si él o ella no han buscado por otros medios un cine que escape a esta lógica audiovisual, casi haría falta un nuevo tipo de subtítulos que indiquen qué es lo que hay que ver en un plano cinematográfico. O también: la curiosidad es una virtud que al ponerse en práctica requiere de persistencia. Un festival es un entrenamiento, y allí puede constituirse la inquietud de mirar de otro modo y reclamar y buscar, luego, otras cinematografías.

En vez del término ‘festival’ podría decir ‘cineclub’. La diferencia es que un festival es una práctica extrema condensada en 10 días. Un cineclub es una práctica anual. El objetivo es el mismo: problematizar el gusto para hacerlo más libre, o, dicho en otros términos: conquistar la soberanía de nuestra mirada.

Roger Alan Koza, programador.

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

7 de octubre, a las 19.00hs:

Control, de Anton Corbijn, Reino Unido, 2007

122’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, ¿Dónde está el dinero, Ronnie?, de Shane Meadows, Reino Unido, 1996

PELÍCULA DEL MES

14 de octubre, a las 20.30hs:

La pasión de Juana de Arco, de Carl T. Dreyer, Francia, 1928

82’ / +13

Cortometraje: Las estatuas también mueren, de Alain Resnais y Chris Marker, Francia, 1953

21 de octubre, a las 20.30hs: China en 7 películas

La bicicleta de Pekín, de Wang Xiaoshuai, China, 2001

113’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

28 de octubre, a las 20.30hs:

La nana, de Sebastián Silva, Chile, 2009

95’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Wasp, de Andrea Arnold, Reino Unido, 2003

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

4 de octubre, a las 20.00hs:

Somers Town, Shane Meadows, Reino Unido, 2008

71’ / ATP

Cortometraje: a las 20.15hs, Wasp, de Andrea Arnold, Reino Unido, 2003

11 de octubre, a las 20.00hs:

Fabricando a Tom Zé, de Décio Matos Júnior, Brasil, 2006

90 minutos / ATP

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

18 de octubre, a las 20.00hs:

La vieja alegría, de Kelly Reichardt, EE. UU., 2006

76’ / +13

Cortometraje: Elegía oriental, de Alexander Sokurov, Rusia, 1996

ÚLTIMA FUNCIÓN DEL AÑO EN VILLA GIARDINO

PELÍCULA DEL MES

25 de octubre, a las 20.00hs: Erice en foco

El sol del membrillo, de Víctor Erice, España, 1993

95’/ ATP

ANTES DE LA FUNCIÓN HABRÁ UNAS PALABRAS DE CIERRE Y SORTEOS