Archivos de la categoría ‘cineclubes’

SEMANA DEL 2 AL 8/11 EN CINECLUBES

Noviembre 2, 2009

LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

4 de noviembre, a las 20.30hs:

Hambre, de Steve McQueen, Reino Unido, 2008

96’ / +18

Cortometraje, a las 20.15hs: Cuadro de una exposición, de Osamu Tezuka, Japón, 1966

La ópera prima del artista de video Steve McQueen es un verdadero tour de force y una experiencia visceralmente cristiana. Los últimos meses de la vida de Bobby Sands, el líder emblemático del Ejército Republicano Irlandés, constituyen el eje narrativo de la ganadora de la Cámara de Oro en Cannes 2008. La aparición de Sands en el film ocurre después de una media hora brutal en la que se concentra el conjunto de atrocidades que la policía británica imparte sobre sus prisioneros (políticos, aunque la voz en off de Margaret Tatcher afirme lo contrario). Es una estrategia narrativa coherente: mostrar la injusticia y el desprecio seguidos de un martirio personal en el que el cuerpo deviene en instrumento político y cuyo objetivo específico parece ser conjurar la barbarie institucionalizada de la policía británica. McQueen expone la vida carcelaria en detalles: la orina es protesta; la mierda, obra de arte; las moscas, mascotas; el aseo, castigo. Dos pasajes alcanzan para demostrar los métodos carcelarios; en uno de ellos, hasta un guardia sufre la crueldad de sus colegas, como lo denota un soberbio plano en profundidad de campo. El suplicio de la primera media hora es interrumpido por una conversación inolvidable entre un cura y Bobby Sands, un plano general fijo de 15 minutos, formal y narrativamente brillante. Es el momento en el que Sands anuncia su huelga de hambre, que, después de 66 días, terminó con su vida en mayo de 1981. El seguimiento de esta pasión (cristiana) es minucioso y lineal, aunque el tono mortuorio es paulatinamente sustituido por un clima poético, incapaz de sublimar la derrota y suficiente para dignificar el extremismo de un hombre que ha sido humillado. (Roger Koza)

PROGRAMACIÓN GENERAL EN CINECLUBES NOVIEMBRE Y DICIEMBRE 2009

Octubre 31, 2009

El curioso caso del hombre de San Marcos

No importa su nombre, sí su actitud. ¿Quién es? ¿Por qué viene? Todos los miércoles recorre casi 80 kilómetros para asistir a la función del cineclub. Viene de San Marcos. ¿Es millonario? ¿Es un fanático?  Creo entender qué es lo que mueve al misterioso hombre de San Marcos: el deseo, esa fuerza invisible pero efectiva que lleva a un hombre o a una mujer a buscar lo que le falta, a reconocer que su mundo se agota si el conformismo y el agotamiento cotidiano instituyen su política del menor esfuerzo y renuncia al conocimiento. Es un peligro que en geografías como la nuestra acecha. El encierro es un síntoma, la inconstancia otro. En última instancia, cultivarse implica siempre buscar lo que no se tiene y perseverar en una cualidad del espíritu poco frecuente que implica estar concentrado. La distracción es un enemigo.

El hombre de San Marcos viaja con la certeza de que el cine sigue siendo una tecnología de la intimidad. Las imágenes que ve semana tras semana, imágenes de un adolescente chino que ve en su bicicleta el porvenir, imágenes de estatuas africanas que abofetean el orgullo blanco, imágenes de una sirvienta que un buen día descubre la existencia de una vida más allá de la servidumbre, pues puede dejar de pensar como esclavo, imágenes de un hombre que cumplió el extraño deseo de subir a un rascacielos y hacer equilibrio como si se tratara de un planeador humano. En otras palabras, el hombre de San Marcos, como yo, ha aprendido y constatado que el cine nos puede hacer mejores, más libres, menos desorientados, menos narcisistas. Como si fuera un mantra, él y yo repetimos una sentencia lúcida: adoptamos el cine para que éste “me enseñara a tocar incansablemente con la mirada a qué distancia de mí empezaba el otro”. Eso decía Serge Daney, un profeta de la cinefilia.

¿Somos tan pocos? Como en la vieja metáfora de Adorno (popularizada años después por Sting), arrojo al mar esta misiva sin destino en una botella imaginaria. Quizás existan otros hombres de San Marcos.

 Roger Alan Koza, programador.

 LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

4 de noviembre, a las 20.30hs:

Hambre, de Steve McQueen, Reino Unido, 2008

96’ / +18

Cortometraje, a las 20.15hs: Cuadro de una exposición, de Osamu Tezuka, Japón, 1966

11 de noviembre, a las 20.30hs:

Azúcar, de Anna Boden y Ryan Fleck, EE.UU., 2009

120’ / +13

Cortometraje, a las 20.15hs: Un cuarteto para el fin de los tiempos, de Guillermo del Toro, México, 1983

18 de noviembre, a las 18.30hs: Alexander Kluge en foco

El patriota, de Alexander Kluge, Alemania, 1979

121’ / +13

PELÍCULA DEL MES

20.30hs:

Caminando, de Hirokazu Kore-eda, Japón, 2008

112’ / +16

25 de noviembre, a las 20.30hs:

Pizarrones, de Samira Makhmalbaf, Irán, 2000

85’ / ATP

Función gratuita a las 17.15hs: China, de Michelangelo Antonioni, Italia, 1972 (Ciclo: China en 7 películas)

2 de diciembre, a las 20.30hs: FUNCIÓN DE CIERRE DE TEMPORADA

Un hombre sobre un cable, de James Marsh, Reino Unido, 2008

94’ / +13

Cortometraje: Saltando, de Osamu Tezuka, Japón, 1984

Antes de la función se realizará el tradicional sorteo de fin de temporada seguido por un breve concierto a cargo del dúo de cámara integrado por Julio Carranza y Alejandra Carazo

SEMANA DEL 26/10 AL 01/11 EN CINECLUBES

Octubre 26, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

28 de octubre, a las 20.30hs:

La nana, de Sebastián Silva, Chile, 2009

95’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Wasp, de Andrea Arnold, Reino Unido, 2003

La sólida película e Sebastián Silva examina la pertenencia de clase en la sociedad chilena contemporánea indagando la interacción cotidiana de una familia de clase media alta y su nana. Silva presenta un universo reconocible, el de los patrones y sus sirvientes, pero sin ser condescendiente, y mucho menos políticamente correcto (o cínico), dibuja personajes queribles y complejos que expresan un orden simbólico. Si bien La nana se sostiene en el enorme trabajo de Catalina Saavedra, que interpreta a Raquel, la nana en cuestión, Silva no desatiende la conformación matriarcal de la familia, en donde el padre, preocupado por sus maquetas y palos de golf no está muy lejos del hijo adolescente que navega en Internet saciando los dictados de su explosión hormonal. Los privilegios y placeres de clase funcionan como contrastes y correlatos de los deberes y padecimientos de clase. Es así que, tras 20 años de servicios, Raquel es uno de los tantos sujetos que viven como “objetos” respetados mientras cumple sus faenas de limpieza y mantenimiento. Su cansancio, y más precisamente la mala relación con la hija mayor de la casa, llevan a la contratación de una segunda mucama. Silva se vale de esto para sugerir cómo un empleo es un territorio existencial, o también cómo la servidumbre compone un modo de ser, pero también, a partir del ingreso de una joven empleada, el joven director le otorga a su dolido y avergonzado personaje la oportunidad de cambiar y explorar su identidad más allá del deber laboral. Ver la transformación de Raquel en la pantalla es un pequeño milagro. En última instancia, La nana es un film rítmico y fluido que prescinde de música y subrayados, y su trama no es otra cosa que una defensa discreta de la dignidad humana. (Roger Koza)

SEMANA DEL 19 AL 25/10 EN CINECLUBES

Octubre 19, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

21 de octubre, a las 20.30hs: China en 7 películas

La bicicleta de Pekín, de Wang Xiaoshuai, China, 2001

113’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

Poderosamente influenciada por El ladrón de bicicletas, esta película es un elegante y simple retrato de lo que significa poseer algo y cómo esto puede simbolizar algo más importante. Un joven mensajero, recién llegado del campo, se propone atravesar los intrincados callejones de Pekín para recuperar su bicicleta robada, clave para su trabajo y su futuro. Por un golpe de suerte, la reconoce, así como al ladrón adolescente, lo que significa un nuevo círculo de amigos e incluso una novia. Ambos rechazan abandonar sus demandas, hasta que finalmente acuerdan compartir la bicicleta en días alternos, algo que no puede durar mucho. En el inicio, el director Wang Xiaoshuai desarrolla una oposición entre el mensajero y los adolescentes de la ciudad, pero luego cambia para concentrarse en aquello que comparten, lo que implica una intensidad emocional que los lleva a considerar el hecho de poseer la bicicleta como si se tratara de una cuestión de vida o muerte. (Hank Sartin)

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

ÚLTIMA FUNCIÓN DEL AÑO EN VILLA GIARDINO

25 de octubre, a las 20.00hs: Erice en foco

El sol del membrillo, de Víctor Erice, España, 1993

95’/ ATP

La tercera y última película de Víctor Erice, otra obra maestra en su haber, confirma que la lentitud de su carrera es proporcional a su maestría intempestiva; sin duda, el maestro de José Luis Guerín y Mercedes Álvarez es uno de los autores más importante de la historia del cine, a pesar de que, como Terrence Malick, ha realizado sólo tres películas en más de 30 años de carrera. El sol del membrillo es un ensayo fílmico sobre el arte en general y la pintura en particular. Las obsesiones de Erice son compatibles con las del plástico Antonio López. La preocupación de López por la luz del sol, los membrillos y su mirada tiene como correlato la de Erice por cómo retratar el acto creador y su extraña relación con la vida cotidiana, incluso la crónica social y política. A partir de una historia tan menor, como la de López intentando pintar los membrillos que él mismo sembró, Erice traspasa el realismo inicial hasta llegar a un epílogo poético y onírico, en donde el realizador pone en escena un sueño de López. La preparación de esa secuencia incluye un homenaje a El ciudadano de Welles, y, sin duda, constituye la quintaesencia del cine de Erice, como también una defensa noble de una concepción casi extinta del cine entendido como arte. (Roger Koza)

SEMANA DEL 12 AL 19/10 EN LOS CINECLUBES

Octubre 12, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

14 de octubre, a las 20.30hs:

 

La pasión de Juana de Arco, de Carl T. Dreyer, Francia, 1928

82’ / +13

Cortometraje: Las estatuas también mueren, de Alain Resnais y Chris Marker, Francia, 1953

La última película muda de Carl Dreyer es la más grandiosa de las películas sobre Juana de Arco. Juana es interpretada por la actriz de teatro Renée Falconetti, y a pesar de que su interpretación es clave en la historia del cine nunca hizo otra película. (Antonin Artaud también aparece en un cameo memorable.) El tratamiento radical de Dreyer para construir el espacio y la parsimoniosa intensidad de su estilo y sus movimientos transforman la película en “difícil”, en el sentido de que todo gran film reinventa el mundo desde el que surge. La película es dolorosa como todas las tragedias de Dreyer, pero permanecerá y sobrevivirá a todas las películas comerciales que serán olvidadas. (Jonathan Rosenbaum)

SAN MARCOS SIERRAS: CAMPING MUNICIPAL

SÁBADO 17

20.00hs:

 El iceberg,  de Fiona Gordon, Bruno Romy y Dominique Abel, Bélgica, 2005

84′ / +13

Cortometraje: Mi padre tiene 100 años, de Guy Maddin, Canadá, 2005

Extraña comedia física (y casi muda), aunque también un retrato melancólico sobre el amor, la opera prima de Gordon, Romy y Abel, los tres protagonistas del film, podrá o no producir (son)risas, pero sin dudas habrá de sorprender por su lenguaje cinematográfico , más cerca del cine mudo y de la comicidad de Jacques Tati. Tras un prólogo exótico, una mujer esquimal advierte que su mundo nada tiene que ver con los osos polares y las focas, y menos aun con la paz natural. Quizás su mundo esté en extinción, al menos su lenguaje, el Inuktitut, está en riesgo de marchitarse. Pero dice que un posible hijo e incluso su marido, podrán aprender su lengua, pues detrás de esta inquietud de supervivencia lingüística, hay una historia de amor. Y así larga una película imprevisible, sobre una mujer que tras quedar atrapada en una cámara de frío de un fastfood abandonará su vida mecánica, su familia y su trabajo, en un viaje que la llevará de Bruselas al Ártico. Caricaturesco, medidamente circense, El iceberg está compuesta de unos 150 planos, medios y panorámicos fundamentalmente, y hace gala de la profundidad de campo, demostrando además cómo el sonido (y no la música) puede suministrar información relevante sin subrayados. Una escena secundaria, políticamente esencial, que transcurre en un camión de reparto, justifica por sí sola los 84 minutos de este film proveniente del país de los hermanos Dardenne. (Roger Koza)

22.00hs:

 

Las playas de Agnès, de Agnès Varda, Francia, 2008

110′ / + 13 años

“¿Qué es el cine?”, se pregunta Varda, el único miembro femenino de la Nouvelle Vague, cuando su película-autorretrato está a punto de culminar. Su respuesta es baziniana: “La luz que viene de algún lado capturada por imágenes, algo oscuras y coloridas”. Y agrega: “Aquí, me siento como si hubiera vivido en el cine, que el cine es mi hogar. Pienso que siempre viví en él”. Esta película sobre sus memorias es indirectamente un ensayo sobre cómo constituir una existencia singular en obra de arte, o cómo el arte puede componer la identidad de un sujeto. A punto de convertirse en octogenaria, Varda, una auténtica espigadora con una cámara, selecciona materiales diversos (recuerdos de su infancia, escenas de sus películas, fotografías propias, pinturas, instalaciones, material de archivo) e intenta hilar una narración sobre su propia vida. Sus playas, el paisaje que se encontraría si se pudiera ver en su interior, son los recuerdos, que, como queda establecido en la primera escena, son espejos sostenidos por otros para poder reconocerse. La vida de Varda está atravesada por el siglo XX y sus amistades y sus intereses son un buen ejemplo: la constitución del cine moderno, la segunda guerra mundial, Vietnam, la revolución cubana, los movimientos libertarios de la década del ‘60, Jim Morrison, espigadores desconocidos, Chris Marker (al que se lo ve en su versión gatuna), Godard (al que se lo ve sin anteojos), Jane Birkin. Un buen segmento de la película gira en torno a su marido, el cineasta Jacques Demy, a quien Varda sigue amando, a pesar de su muerte temprana. Ésta es la película de una persona libre; no hay muchas, aunque pensemos lo contrario. (RK)

VILLA GIARDINO: SALA TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

18 de octubre, a las 20.00hs:

La vieja alegría, de Kelly Reichardt, EE. UU., 2006

76’ / +13

Esta delicada meditación sobre la amistad, el destino de los hijos de la generación Power Flower y la irreversibilidad del tiempo consiste en una especie de road movie naturalista que por momentos puede confundirse con una versión neohippie de Secreto en la montaña (o también, como irónicamente lo expresara el crítico Scott Foundas, con una especie de Entre copas en donde la granola va en reemplazo del vino). Como sea, se trata del reencuentro de dos amigos (uno casado y aparentemente feliz, el otro soltero y psíquicamente desequilibrado) y del viaje que emprenden por los bosques de Oregon. La sensibilidad de Reichardt se expresa en la puesta en escena: los sonidos de la naturaleza y los planos abiertos se van imponiendo sobre el universo cerrado de sus personajes. Los últimos 20 minutos funcionan como una relajación integral tanto para los dos amigos como para quienes son testigos de este ejercicio afectivo por el que dos almas alguna vez cercanas van reconstituyendo aquello que las unía. Pocas películas indagan sobre la amistad de los hombres y entre hombres. La vieja alegría no solamente deja constancia acerca de un tipo de vínculo masculino desmarcado de la seducción y de la represión sexual, sino que en su tono intimista asoma y se percibe el ruido de la Historia y las decepciones de pretéritos proyectos utópicos diluidos en un sospechoso bienestar del mero presente. Los últimos minutos del film condesan el desamparo de una generación. Son planos tan tristes como necesarios. (RK)

SEMANA DEL 5 AL 11/10 AL EN CINECLUBES

Octubre 5, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

7 de octubre, a las 20.30hs:

Control, de Anton Corbijn, Reino Unido, 2007

122’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, ¿Dónde está el dinero, Ronnie?, de Shane Meadows, Reino Unido, 1996

Con este estridente retrato de Ian Curtis, letrista y líder de Joy Division, quien se suicidó a los 23 años, precisamente cuando su banda de postpunk estaba a punto de despegar, Anton Corbijn trasciende las convenciones del biopic de rock. La película esclarece la muerte de Curtis focalizándose en los aspectos cotidianos de su vida; mientras Curtis estaba atrapado por la pobreza, un matrimonio temprano, la paternidad y el inicio de su epilepsia, Joy Division llenaba salas, tocaba en televisión y firmaba un contrato con la compañía Factory Records de Tony Wilson. La impecable fotografía en blanco y negro de Martin Ruhe evoca la tumultuosa Manchester de los setenta tardíos, un contexto característico de la clase trabajadora, en ese entonces animado por el punk. Sam Riley compone un fascinante Curtis, un joven hipersensible quebrado por una enfermedad incurable, y Samantha Morton conmueve como la esposa que aguanta todo. (Andrea Gronvall)

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

11 de octubre, a las 20.00hs:

Fabricando a Tom Zé, de Décio Matos Júnior, Brasil, 2006

90 minutos / ATP

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

Pocos conocen a Tom Zé, pero todos sabemos quiénes son Caetano Veloso y Gilberto Gil. Después de ver esta película sabremos quién es Tom Zé y sabremos también algo más de Gil y de Veloso. Este retrato sobre Tom Zé funciona como una introducción general a la obra del músico, figura oblicuamente esencial del mítico movimiento estético (y político) conocido como Tropicalia, y olvidado por décadas hasta su redescubrimiento, gracias a David Byrne de los Talking Heads, a quien se ve en un pasaje. Décio Matos Júnior sigue al músico por un extenso tour europeo, mientras Tom Zé cuenta algunas etapas de su vida y habla sobre la música, secundado por sus músicos y su amada esposa. A veces, Matos Júnior recurre a la animación, al collage fotográfico y a materiales de archivo para poder entender a este artista multifacético, que además trabaja como jardinero en Sâo Paulo. Pero Fabricando a Tom Zé excede su pertinencia como film musical y en su transcurso se convierte en un documento sobre la fuerza vital de los hombres y el deseo de crear. En efecto, Matos Júnior consigue mostrar cómo la lógica de la improvisación está ligada al pulso de la vida, y en la infinita curiosidad sonora de Tom Zé se intuye una concepción del arte cercana a la medicina, el reparo y el consuelo. (Roger Koza)

PROGRAMACIÓN GENERAL EN CINECLUBES OCTUBRE 2009

Octubre 2, 2009

Entre un viaje y otro, saliendo de un festival y yendo para otro, tengo que escribir el editorial de todos los meses. ¿Qué hacer? ¿Qué decir? Se me ocurrió incorporar parte de una entrevista que me hizo hace unos días un periodista de Río Negro.

1. ¿De dónde nace la pasión por transportar historias a lugares donde no existe una gran difusión cinematográfica nacional?

Hace unos días leía una nota sobre el festival itinerante que lidera la famosa actriz Tilda Swinton: 50 tipos acarrean junto con ella y el realizador Mark Cousins un cine móvil por los campos de Escocia y proyectan cine, discuten, celebran. Albert Serra, el controversial realizador catalán, proyecta en un pueblo perdido de España una película de Sokurov de cinco horas. En otras palabras, la cinefilia es una pasión desmedida y una secreta responsabilidad política de hacer visible lo que yace interdicto en el sistema de distribución oficial de imágenes. Se trata de una flecha-imagen que hay que arrojar para que otros la tomen y la arrojen. Todo el mundo verá El secreto de sus ojos, pero quizás nadie conocerá la gran película de acción del año llamada Castro. Un festival es una reserva ecológica de la imagen, un lugar en donde todavía podemos constatar especies visuales y sonoras que tienen un lugar legítimo en ese país llamado cine.

2. ¿Cómo se logra capacitar tanto al espectador como a la prensa para que pueda “ver lo que no se ve” del cine nacional?

Éste es un problema central y circular: nuestra dieta cinematográfica es prácticamente un compendio de dos estéticas: la hollywoodense y la televisiva. Cuando un film argentino se parece a uno estadounidense, conquista la taquilla; lo mismo sucede cuando la TV se muda a la pantalla grande. Esto produce una naturalización de la experiencia receptiva, lo que compromete a todo tipo de espectador. Si él o ella no han buscado por otros medios un cine que escape a esta lógica audiovisual, casi haría falta un nuevo tipo de subtítulos que indiquen qué es lo que hay que ver en un plano cinematográfico. O también: la curiosidad es una virtud que al ponerse en práctica requiere de persistencia. Un festival es un entrenamiento, y allí puede constituirse la inquietud de mirar de otro modo y reclamar y buscar, luego, otras cinematografías.

En vez del término ‘festival’ podría decir ‘cineclub’. La diferencia es que un festival es una práctica extrema condensada en 10 días. Un cineclub es una práctica anual. El objetivo es el mismo: problematizar el gusto para hacerlo más libre, o, dicho en otros términos: conquistar la soberanía de nuestra mirada.

Roger Alan Koza, programador.

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

7 de octubre, a las 19.00hs:

Control, de Anton Corbijn, Reino Unido, 2007

122’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, ¿Dónde está el dinero, Ronnie?, de Shane Meadows, Reino Unido, 1996

PELÍCULA DEL MES

14 de octubre, a las 20.30hs:

La pasión de Juana de Arco, de Carl T. Dreyer, Francia, 1928

82’ / +13

Cortometraje: Las estatuas también mueren, de Alain Resnais y Chris Marker, Francia, 1953

21 de octubre, a las 20.30hs: China en 7 películas

La bicicleta de Pekín, de Wang Xiaoshuai, China, 2001

113’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

28 de octubre, a las 20.30hs:

La nana, de Sebastián Silva, Chile, 2009

95’ / +13

Cortometraje: a las 20.15hs, Wasp, de Andrea Arnold, Reino Unido, 2003

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

4 de octubre, a las 20.00hs:

Somers Town, Shane Meadows, Reino Unido, 2008

71’ / ATP

Cortometraje: a las 20.15hs, Wasp, de Andrea Arnold, Reino Unido, 2003

11 de octubre, a las 20.00hs:

Fabricando a Tom Zé, de Décio Matos Júnior, Brasil, 2006

90 minutos / ATP

Cortometraje: a las 20.15hs, Madame Tutli-Putli, de Chris Lavis y Maciek Szczerbowski, Canadá, 2008

18 de octubre, a las 20.00hs:

La vieja alegría, de Kelly Reichardt, EE. UU., 2006

76’ / +13

Cortometraje: Elegía oriental, de Alexander Sokurov, Rusia, 1996

ÚLTIMA FUNCIÓN DEL AÑO EN VILLA GIARDINO

PELÍCULA DEL MES

25 de octubre, a las 20.00hs: Erice en foco

El sol del membrillo, de Víctor Erice, España, 1993

95’/ ATP

ANTES DE LA FUNCIÓN HABRÁ UNAS PALABRAS DE CIERRE Y SORTEOS

SEMANA DEL 28/09 AL 04/10 EN CINECLUBES

Septiembre 29, 2009

LA CUMBRE: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

30 de septiembre, a las 20.30hs: Dreyer en foco

Gertrud, de Carl Dreyer, Dinamarca, 1964

116’ / +13

Cortometraje: Biermann-Film, de Alexander Kluge, Alemania, 1983

El último film de Carl Dreyer es para mí la más hermosa, conmovedora e inagotable de todas las películas narrativas, pero sin duda no es para todos los gustos. Adaptación de una pieza teatral olvidada de Hjalmar Söderberg, la película se centra en una mujer muy terca y orgullosa (Nina Pens Rode) que en el amor demanda un compromiso total y abandona a su esposo y a un viejo amante por un músico joven al que ella le es relativamente indiferente. Los extensos planos secuencia y el sonido directo (rodada casi en su totalidad en estudio) repiten el lento movimiento de una pieza teatral, y la película merece un lugar, junto con El cuarto mandamiento, Lola Montes y Un tiro en la noche, en el panteón de las películas sobre la memoria como encantamiento. El sentido del film gira, parcialmente, en torno a la incapacidad o el rechazo de comprometerse y lo que eso implica a lo largo de toda una vida. Es una película exquisita, insoportable e inolvidable. (JR)

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

4 de octubre, a las 20.00hs:

Somers Town, de Shane Meadows, Reino Unido, 2008

71’ / ATP

“Hay una gema en la piedra que han tirado. Hay una veta de oro puro” se puede escuchar en la canción que abre este film menor pero honesto y reluciente, comisionado por una compañía europea de trenes con el fin de promocionar sus viajes, que elude tanto la propaganda como los lugares comunes del típico drama social del realismo inglés de Ken Loach, incluso en su última incursión populista y fantástica de Buscando a Eric. Aquí, dos adolescentes se hacen amigos en las calles de Somers Town; uno proviene de Nottingham y llega a Londres completamente solo; el otro es inmigrante polaco y vive con su padre. Tras un robo, los dos chicos se encuentran y empiezan a compartir su tiempo; los dos están solos, aunque un vendedor de reposeras y una camarera francesa funcionan como reparo y deseo, respectivamente, en sus vidas. Nada particular o dramático sucede en Somers Town, pero pocas películas capturan la secreta ansiedad y angustia que experimenta cualquier adolescente, más allá de que éstos representen no solamente una generación sino también una clase social específica. Sin embargo, el tono que le imprime Shane Meadows al film dista de ser sombrío: es más bien melancólico y cómico, como si sesgadamente se estuviera homenajeando a Chaplin, y no sólo porque casi en la totalidad de su metraje el film transcurre en blanco y negro. Los planos extensos que suelen componer este relato en las antípodas de Harry Potter (si se trata de películas sobre adolescentes) se colorearán en los últimos cinco minutos del film, momento en donde se materializa la única esperanza al alcance de sus personajes, lo que sugiere un particular tipo de magia que nada tiene que ver con la metafísica y la hechicería sino más bien con el deseo y la imaginación. (Roger Koza)

SEMANA DEL 21 AL 27/09 EN LOS CINECLUBES

Septiembre 22, 2009

LA CUMBRE.: SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470

23 de septiembre, a las 20.30hs:

La vieja alegría, de Kelly Reichardt, EE. UU., 2006

76’ / +13

Cortometraje: Cómo construir un barco, de Susana Barriga, Cuba, 2007

Esta delicada meditación sobre la amistad, el destino de los hijos de la generación Power Flower y la irreversibilidad del tiempo consiste en una especie de road movie naturalista que por momentos puede confundirse con una versión neohippie de Secreto en la montaña (o también, como irónicamente lo expresara el crítico Scott Foundas, con una especie de Entre copas en donde la granola va en reemplazo del vino). Como sea, se trata del reencuentro de dos amigos (uno casado y aparentemente feliz, el otro soltero y psíquicamente desequilibrado) y del viaje que emprenden por los bosques de Oregon. La sensibilidad de Reichardt se expresa en la puesta en escena: los sonidos de la naturaleza y los planos abiertos se van imponiendo sobre el universo cerrado de sus personajes. Los últimos 20 minutos funcionan como una relajación integral tanto para los dos amigos como para quienes son testigos de este ejercicio afectivo por el que dos almas alguna vez cercanas van reconstituyendo aquello que las unía. Pocas películas indagan sobre la amistad de los hombres y entre hombres. La vieja alegría no solamente deja constancia acerca de un tipo de vínculo masculino desmarcado de la seducción y de la represión sexual, sino que en su tono intimista asoma y se percibe el ruido de la Historia y las decepciones de pretéritos proyectos utópicos diluidos en un sospechoso bienestar del mero presente. Los últimos minutos del film condesan el desamparo de una generación. Son planos tan tristes como necesarios. (Roger Koza)

VILLA GIARDINO: SALA TEATRO VILLA GIARDINO

27 de septiembre, a las 20.00hs:

El Sur, de Víctor Erice, España, 1983

95’/ ATP

Cortometraje: La constelación Bartleby, de Andrés Duque, España, 2007

El segundo largometraje de Víctor Erice, basado en una historia de Adelaida García Morales, parece insistir en las obsesiones cautivantes de su ópera prima, la maravillosa El espíritu de la colmena (1973): las consecuencias de la Guerra Civil Española, el hechizo mágico que las películas pueden tener sobre la niñez, y la preocupación de una pequeña niña por su padre y su pasado. Este sutil y fascinante film termina abruptamente, debido a un problema de presupuesto, según se ha informado, pero sin duda conforma una totalidad perfecta tal como está: un cuento melancólico bajo la atmósfera poética de una historia de Faulkner sobre una intensa relación padre-hijo y un pasado misterioso y vivo. El crítico inglés Tim Pulleine ha señalado que la referencia a La sombra de la duda, de Hitchcock, está relacionada con un sistema de duplicación que subyace en la estructura del film, tanto en el tipo de tomas y secuencias como en sus temas (el Norte y el Sur, el padre y la hija, lo real y lo imaginario). (Jonathan Rosenbaum)

SEMANA DEL 14 AL 20/09 EN LOS CINECLUBES

Septiembre 14, 2009

LA CUMBRE: EN EL CINE LUIS BERTI, BELGRANO 470

16 de septiembre, a las 20.30hs: China en siete películas

Paisajes artificiales, de Jennifer Baichwal, Canadá, 2006

80’ / ATP

Cortometraje: La constelación Bartleby, de Andrés Duque, España, 2007

El travelling lateral de 8 minutos que abre este documental de Jennifer Baichwal sobre el trabajo fotográfico de Edward Burtynsky acerca del impacto de la industria sobre los paisajes naturales (y humanos) no solamente es contundente sino que condensa el problema filosófico y ecológico del film: la riqueza y los estándares de vida globalizados sólo pueden sostenerse en función de una producción a gran escala que compromete a otros seres humanos y devasta y transfigura aquello que aún denominamos naturaleza. Baichwal filma lo que Burtynsky fotografía. En algunas ocasiones, el fotógrafo reflexiona, pero el discurso más poderoso proviene de la puesta en escena de Baichwal: lo que vemos es de por sí un discurso, un manifiesto, una elegía. Paisajes artificiales transcurre especialmente en China, centro neurálgico de las transformaciones geológicas y macroeconómicas del mundo, síntoma de un devenir capitalista global, un estilo de vida que se ha naturalizado como si en los propios genes estuviese prefigurado un destino mercantil infinito. La totalidad de la materia es mercancía. Se ven fábricas, montañas de basura electrónica y la inmensa y casi irreal represa en las Tres Gargantas, una obra arquitectónica más ambiciosa que esa imbecilidad militar de primer orden conocida como La Gran Muralla China. Algunos pasajes del film se circunscriben a un desarmadero de barcos en Bangladesh, aunque las escenas más poderosas son aquellas en donde se ve a China convertida en un parque temático del Capitalismo del siglo XXI. (Roger Koza)

VILLA GIARDINO: EN EL TEATRO ALEJANDRO GIARDINO

 

20 de septiembre, a las 20.00hs:

Los fuegos artificiales del miércoles, de Asghar Farhadi, Irán, 2006

98 minutos / ATP

Cortometraje: ¿Dónde está mi Romeo?, de Abbas Kiarostami, Irán, 2007

La tercera película de Farhadi es un estudio sensible e inteligente sobre los celos y el adulterio en el seno de una familia de clase media en Teherán, aunque indirectamente también se trata de un film sobre la interacción de clase, aquí entre una joven doméstica y un matrimonio en crisis. Farhadi es meticuloso en los detalles: el sonido anticipa una amenaza, y la fluidez de sus planos secuencia le imprime a la película un ritmo que se combina con la ansiedad de uno de los protagonistas. Universal por su temática y singular por su tratamiento, Los fuegos artificiales del miércoles trabaja sobre el espacio como un ente dramático: el departamento del matrimonio parece una metáfora del vínculo; los pasajes que transcurren en las calles, en plenas festividades, subrayan la algarabía colectiva de una sociedad. Farhadi es un exponente del nuevo cine iraní que nada le debe ni a Kiarostami ni a Majid Majidi, dos figuras emblemáticas del cine persa contemporáneo; su elegante puesta en escena induce a pensar que se está ante un realizador cuyo techo es todavía impredecible. (RK)