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7 MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE: UNA DISCUSIÓN SOBRE CINE

enero 18, 2011

EL CINE Y LA VIDA: UNA CONVERSACIÓN SOBRE ALGUNAS PELÍCULAS DE LA 7 MUESTRA

MIÉRCOLES 19 A LAS 11 DE LA MAÑANA

SALA LUIS BERTI, BELGRANO 470.

PARTICIPAN: FERNANDO PUJATO (CRÍTICO DE CINE, LA NOCHE DE CAZADOR); FEDERICO GODFRID (DIRECTOR DE LA TIGRA, CHACO), RAMIRO SONZINI (DIRECTOR DE ESCUELA), PABLO ACOSTA (CRÍTICO DE CINE, REVISTA KANE).

COORDINA: ROGER KOZA.

7 MUESTRA: PROGRAMACIÓN Y CRÍTICAS: TERCERA Y ÚLTIMA SEMANA

enero 15, 2011

Eduardo Coutinho en foco

TERCERA SEMANA

MARTES 18

15.30hs: Clásicos para un canon

Shirin, de Abbas Kiarostami, Irán, 2008

91’ / ATP

Mediometraje: El niño ciego (29’), de Johan van der Keuken, Holanda, 1966

90 minutos mirando cómo se mira una película, o cómo el cine se introyecta en el cuerpo del espectador. Parece un ejercicio, largo para muchos, pero Shirin, título que remite al personaje femenino de una obra tradicional persa del siglo XII, una meditación trágica sobre el amor, es un verdadero tour de force, principalmente sonoro. Más de un centenar de actrices, algunas muy famosas, pasan, “posan” y miran una película, en una improvisada sala de cine (en la casa de Kiarostami). Desde ya, no están viendo lo que se escucha, pero reaccionan como si así fuera. El diseño de sonido lo es todo. Lo que se escucha es la puesta sonora de la obra; lo que se ve no es otra cosa que cómo ven los que pueden ver. Kiarostami parece interesado en dos emociones excluyentes: el impacto de lo violento y el sufrimiento concomitante, y los instantes de reparo y precaria felicidad. Escuchar un sable penetrando un cuerpo y ver cómo reaccionan mujeres frecuentemente bellísimas y de diversas edades es una experiencia memorable. Y no son todas mujeres, pues en la platea también hay hombres sentados, aunque éstos –siempre en el fondo del plano, jamás en el frente– nunca lloran. Como se sabe, Juliette Binoche participa en el film; se la ve tres veces: dos llorando, y en otra ocasión simplemente mirando. Pero para los seguidores de Kiarostami hay un bonus track fundamental: sentado entre el público femenino se puede ver en dos oportunidades al Sr. Badii, el enigmático personaje de El sabor de la cereza. El cine todavía hace milagros: Badii vuelve a la vida, y, con él, nosotros podemos saborear mucho más que cerezas. (Roger Koza)

17.50hs: El ojo lúcido (Documentales)

Ciudad 24, de Jia Zhang-ke, China, 2008

106’ / ATP

Cortometraje: El gato (5’), de Johan van der Keuken, Holanda, 1968

Este soberbio y conmovedor documental, de uno de los grandes maestros del cine contemporáneo y figura rutilante de la Sexta Generación del cine chino, no es otra cosa que un intento de retener la memoria histórica y política de un tiempo ya acontecido (la China maoísta) en el discurso y experiencia de sus protagonistas (los obreros de una fábrica). El traspaso de las tierras de la vieja fábrica 420 de Chengdu, alguna vez centro de fabricaciones militares en donde trabajaban 30.000 operarios, ahora plataforma de un futuro complejo privado habitacional moderno, le sirve al “sismógrafo” Jia para documentar la instauración de un nuevo estilo de vida. “El socialismo chino como experimento ha concluido en su costado económico”, dice el director y agrega: “Lo que estoy enfrentando es la memoria de aquel experimento y los modos en los que afectó la vida de los trabajadores”. Mientras los entrevistados (la mayoría ex-operarios de la fábrica) reviven oralmente la Historia, Jia registra la demolición paulatina de una arquitectura cuyos cimientos son manuscritos indirectos de otro tiempo. El devenir capitalista de China se percibe tanto en las trasmutaciones edilicias como en la conducta de sus personajes, sobre todo en quienes pretenden ser entrevistados pero que en realidad son actores reconocidos interpretando a hijos de operarios. Joan Chen, por ejemplo, encarna a una mujer soltera de Shangai cuyo apodo coincide con el nombre de un personaje de un film interpretado por la misma Chen. Jia filma los espacios como entes animados; la música revela el ánimo de distintos períodos (cuerdas para el pasado, música electrónica para el presente); los rostros y los cuerpos expresan un código lejano. Así, los planos iniciales en los que se ven los rostros de cientos de operarios en una ceremonia denotan los vestigios del colectivismo de antaño; los planos finales en los que la figura de Zhao Tao prevalece son su respuesta dialéctica: el rostro de esa mujer de negocios condensa un fenómeno reciente, el individualismo extremo, una modalidad de subjetividad inimaginable en tiempos en los que el bienestar personal (y privatizado) detenía la marcha de la Historia. (RK)

20.00hs: Horizontes contemporáneos

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Buscando la comedia en el mundo musulmán, de Albert Brooks, EE.UU., 2006

98’ / +13

Cortometraje: Escuela de carteros (15’), de Jacques Tati, Francia, 1947

“Nuestra risa es siempre la risa de un grupo”, decía el filósofo Henri Bergson. Albert Brooks asume en su película esta sentencia filosófica. Aquí, el actor y director se interpreta más o menos a sí mismo: un cómico no del todo exitoso es contratado por la Casa Blanca para que investigue sobre qué hace reír al pueblo musulmán y realice, posteriormente, un informe de 500 páginas. No se conocen muy bien las intenciones del gobierno estadounidense, pero sí es clara la motivación de Brooks tanto en su papel como en su película: asumir la diferencia cultural, reconocer la limitación de su propio punto de vista, e, indirectamente, ensayar sobre lo cómico como expresión universal aunque siempre atravesada por una concepción singular de lo humorístico. Hay una escena prodigiosa y ostensiblemente brillante en donde Brooks, frente a una gran audiencia que nunca se ríe de sus chistes característicos de la Stand-up Comedy, demuestra la tesis filosófica que articula su película, mientras que la posición e inteligencia política del film se explicitan en un chiste al paso cerca del final. Una rareza formal y conceptual en el contexto del cine estadounidense. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

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Secreto rayo de sol, de Lee Chang-dong, Corea del Sur, 2007

142’ / +13

La cuarta película del escritor y ex ministro de cultura de Corea, Lee Chang-dong, es un estudio precioso e impío (aunque respetuoso) sobre la creencia y el proselitismo religioso. Una madre y su hijo se mudan de Seúl a Miryang, la ciudad en la que nació su esposo, quien ha muerto. Shin-ae (la excepcional Jeon Do-yeon) intenta reconstruir su vida y darle otro mundo a su hijo. La fortuna no la acompañará, lo que la llevará, dada ciertas circunstancias extremas, a convertirse acríticamente al cristianismo. Lee sugiere y jamás subraya: la sociedad coreana es parsimoniosamente violenta, la institución familiar problemática, la fe una demencia colectiva, y tales señalamientos sin embargo no legitiman una mirada cínica del mundo y los vínculos entre las personas. En ciertos gestos, Lee parece apostar a una forma discreta de consuelo, el que puede ofrecer la vendedora de un local de ropas y el sostenido acompañamiento de un pretendiente sin suerte. En las tres ocasiones en las que Lee decide musicalizar sus escenas los acordes melancólicos del argentino Christian Basso se conjugan perfectamente con los trabajados planos de la película, que a menudo suelen revelar en los detalles aspectos centrales de sus personajes y el mundo en el que viven. Secreto rayo de sol es profundamente materialista: el límite del mundo es lo que vemos. (RK)

00.40hs: Encuentros con artistas notables

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Gonzo, de Alex Gibney, EE.UU, 2008

120’ / +16

Este documental inteligente sobre el creador del periodismo gonzo, el Doctor Hunter S. Thompson, explora el costado más interesante y edificante del escritor, algo que Terry Gilliam en Pánico y locura en Las Vegas no supo integrar a su retrato psicodélico. Gibney, que cada tanto incluye secuencias de aquel film y que cuenta además con la voz y presencia de Johnny Deep, empieza su película con un texto de Thompson sobre el 11/9. El pánico y la locura no provienen en este caso del LSD, sino de una cultura violenta, la estadounidense, que desde Vietnam en adelante ha profundizado su modelo de barbarie; Thompson intuye un orden de continuidad en Nixon y Bush. Gonzo insinúa cómo un sujeto como Thompson sólo puede surgir de una cultura semejante, aunque la calidad de su escritura y el ejercicio de un periodismo lúcido y comprometido son admirables, más aún cuando se lo compara con los periodistas de nuestro tiempo. El material de archivo, el testimonio de familiares y personalidades como Tom Wolfe, Jimmy Carter, George McGovern, Pat Buchanan, entre otros, y los textos leídos por Depp constituyen los materiales con los que se intenta descifrar una subjetividad compleja y fascinante. (RK)

MIÉRCOLES 19

16.00hs: Mi primera película

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El séptimo continente, de Michael Haneke, Austria, 1989.

113’ / +18

Impía y lúcida, la primer película de Haneke, insipirada en un hecho real, es indiscutiblemente una obra maestra con reminiscencias bressonianas (en especial El dinero), aunque su cosmovisión está desprovista de toda transcendencia y metafísica. Los primeros minutos constituyen una clase magistral de cómo introducir una tesis: la ubicua mecanización de la vida cotidiana y la suprema insignificancia del bienestar material. Primeros planos de manos en acciones ritualizadas, de objetos que dominan sujetos; también planos generales de supermercados, empresas, fábricas. Todo transcurre en una ciudad de Austria, pero podría ser cualquier país central de Europa, sumido en su opulencia y en su orden absoluto. Una familia decide salirse de este juego perversamente perfecto, y aunque Haneke no dé explicaciones ofrece los elementos necesarios para entender el fundamento de una decisión controversial pero lógica. Divida en tres partes, no es un dato entre otros que el desenlace esté fechado en 1989. Estéticamente formidable, El séptimo continente utiliza el fundido en negro como un aforismo del nihilismo que crece y subyuga. El penúltimo plano es una invectiva contra el poder audiovisual, la hipnosis propinada planetariamente por la televisión como práctica cotidiana. El cine de Haneke intenta restablecer la soberanía de la mirada; su optimismo consiste en desmontar ante los ojos del espectador las mentiras y veleidades del mundo (pos)moderno; pensar y mirar, la fórmula de una cineasta necesario. (RK)

18.05hs: Encuentros con artistas notables

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El cameraman: vida y obra de Jack Cardiff, de Craig McCall, Reino Unido, 2010

86’ / ATP

Cortometraje: Charleston (17’), de Jean Renoir, Francia, 1927

Jack Cardiff, uno de los grandes directores de fotografía de toda la historia del cine, verdadero maestro que trabajó con Hitchcock, Powell, Huston, entre otros, es el objeto de este documental titulado El cameraman: vida y obra de Jack Cardiff. Su responsable, Craig McCall, trabajó durante 13 años en este sincero e inteligente homenaje cinematográfico. Esencialmente, una clase magistral de cine (y del mejor humor británico), la película de McCall es fiel a su título de principio a fin, aunque al revisar su cinematografía, incluyendo los films que el mismo Cardiff llegó a rodar, este documental termina funcionando como un pequeño tratado sobre la luz en el cine: la luz como conquista del espacio, como sintaxis de las emociones, como ente sin contornos que dictamina la física del cine. La elocuencia de Cardiff y su esporádica sabiduría escéptica se conjugan con testimonios de Lauren Bacall, Kirk Douglas, Martin Scorsese y otros varios hombres y mujeres de cine, y el resultado es siempre edificante, didáctico y existencialmente estimulante. Una película de aprendizaje, y también una reivindicación precisa y emotiva del cine clásico de Hollywood. (RK)

20.10hs: Horizontes contemporáneos

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El tiempo que queda, de Elia Suleiman, Palestina-Reino Unido-Francia-Bélgica-Italia, 2009

109’ / +13

Cortometraje: Del origen del siglo XXI (16’), de Jean-Luc Godard, 2000

Inspirándose en algunos diarios de su padre, que tuvo que exiliarse en la década del ’60, Suleiman establece una ligazón entre la historia política y su historia personal. Así, su intimidad es atravesada por el establecimiento del Estado de Israel. La película va del pasado de la vida del director al presente. Es la historia de un hombre, una familia, un pueblo y una nación. Conceptualmente cómica y formalmente libre, El tiempo que queda carece de un centro narrativo específico; más bien, acumula situaciones que van constituyendo tanto un difuso relato como una poderosa impugnación sobre la injusticia sistemática en la que vive el pueblo palestino. La extraña comicidad de Suleiman funciona como una herramienta eficiente contra el absurdo de una cotidianidad éticamente insostenible. Hay pasajes memorables y humorísticos, como aquel que ridiculiza el muro que separa palestinos de judíos. Una secuencia magistral que incluye un tiroteo, una madre y su bebé es un ejemplo de las posibilidades del sonido en el cine y su función narrativa, y de ese pasaje se predica la naturalización de la opresión en la vida cotidiana. El tiempo que queda, a través del humor, disloca y avergüenza la supuesta racionalidad política de un estado opresor, y no por esto, como si se tratara de un contrabando nocturno, facilita una mirada antisemita. El misterioso rostro de Suleiman es el rostro del otro, uno que pide reconocimiento y derechos, uno que exige en su mirada una ética incompatible con una retórica oficialista perfeccionada en el desprecio. (RK)

22.25hs: Horizontes contemporáneos

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Una habitación y media, de Andrei Khrzhanovsky, Rusia, 2009

130’ / +13

Este biopic monumental y kitsch sobre el premio Nobel de literatura Joseph Brodsky es el debut tardío en la ficción del maestro de animación y documentalista Andrei Khrzhanovsky. Más un bosquejo lúdico que un retrato riguroso de la vida del poeta judío (y un disidente pasivo pero molesto para el régimen estalinista), Una habitación y media es una película sobre un fantasma y sus memorias espectrales: la vida con sus padres, la adolescencia, la juventud rebelde, el exilio, aunque el ente fantasmal y protagónico por excelencia es aquí la ciudad de San Petersburgo. Un viaje imaginario de regreso a su ciudad natal en un transatlántico (que jamás ocurrió en la vida real de Brodsky) pone en funcionamiento los recuerdos del poeta. Khrzhanovsky no siempre renuncia a su maestría como animador, y en varias ocasiones incluye secuencias animadas, no siempre homogéneas entre sí, para ilustrar capítulos de la vida de su personaje, una decisión estética jamás excluyente, pues además de un relato casi lineal y clásico, Khrzhanovsky incluye material de archivo tanto de Brodsky como de la historia rusa del siglo XX. En un pasaje filosóficamente central, un amigo de un joven Brodsky, ya asumido como un intelectual, afirma: “Nuestra generación es la última que vela por los valores culturales. Somos la última generación que entiende qué significa la civilización”. Si el experimento socialista no estuvo a la altura de sus pretensiones, Khrzhanovsky dejará muy en claro que el advenimiento posterior de la sociedad de consumo no posee otra pretensión que hacer del mundo una gran mercancía. Pero Una habitación y media no es un film esencialmente político sino un viaje nostálgico al pasado familiar, a esa habitación que supo ser un nido y permaneció como una guarida secreta en el inconsciente de un escritor. (RK)

00.40: La trilogía del proletariado

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La chica de la fábrica de fósforos, de Aki Kaurismäki, Finlandia, 1990

72’ / +13

Excepto por Juha, realizada nueve años más tarde, esta película de 1990 es lo mejor que he visto del director finlandés Aki Kaurismäki. El desenlace de su “trilogía del proletariado”, que comenzara con Sombras en el paraíso y Ariel, se centra en una operaria (Kati Outinen), quien ha sido brutalizada por su madre y su padrastro y casi siempre ignorada por la mayoría de su semejantes. Después de ser recogida y embarazada por un bienintencionado arquitecto que la explota sutilmente, la heroína planea y lleva adelante una venganza extravagante. Si bien el film parece retomar en clave posmoderna el cine de Robert Bresson y Rainer Werner Fassbinder, jamás está a la altura de la obra de ambos, pero en sus propios términos, la película posee una incuestionable elegancia minimalista. (Jonathan Rosenbaum)

JUEVES 20

15.40hs: Medievales y radicales

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Perceval el galo, de Eric Rohmer, Francia, 1978

134’ / ATP

La película menos característica y menos popular de Eric Rohmer también resulta ser su mejor trabajo cinematográfico: una extraordinaria versión del poema épico de Chrétien de Troyes, del siglo XII, adaptación musical sobre las aventuras de un ingenuo caballero. Deliberadamente artificial en su estilo y ambientación –las perspectivas son tan planas como en los tapices medievales, los colores son vívidos y brillantes, el musical resulta extraño y con frecuencia cómico–, la película es tan fiel a sus fuentes como le es posible, dado el escaso material disponible sobre ese período. La fidelidad de Rohmer a los textos le exige la inclusión de descripciones narrativas y diálogos en los pasajes cantados. Película absolutamente única, experiencia obligada para los medievalistas y cinéfilos con deseos de algo diferente. Cuenta, además, con el debut actoral de la muy talentosa Pascale Ogier. (JR)

18.00hs: Eduardo Coutinho en foco

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Juego de escena, de Eduardo Coutinho, 2006

107’ / ATP

Cortometraje: Charlotte y su filete (10’), de Eric Rohmer, Francia, 1958

Juego de escena, del brasileño Eduardo Coutinho, es un ejemplo de cómo concebir el cine desde recursos mínimos pero guiado por un relevante proyecto cinematográfico en el que la conversación es el método de indagación del funcionamiento estructural de diversos agentes sociales, lo que está conjugado, a su vez, con una concepción precisa y económica de la puesta en escena. Juego de escena es fundamentalmente una película de entrevistas. A veces se ve la espalda de Coutinho, que por lo general está fuera de campo, aunque siempre se lo escucha. Su delicado modo de preguntar es inconfundible, a pesar de que su voz siempre se encuentra en menos decibeles que las voces de los entrevistados. A través de un aviso publicitario, Coutinho recluta a más de ochenta mujeres. Ellas hablarán sobre distintas temáticas de su vida; el espectro es muy amplio pero revela un patrón discursivo, síntoma de un orden simbólico determinado. Algunas de las historias son retomadas por actrices conocidas y desconocidas, que rehacen y versionan las historias originales. El dilema es que, si uno no conoce a las actrices, la distinción entre ficción y no ficción, entre quien interpreta y quien “confiesa”, entre quien recuerda y quien memoriza, permanece eclipsada por el procedimiento estético elegido, pero no por esto se diluye la veracidad y autenticidad de quienes hablan. Estas mujeres cuentan sucesos traumáticos de sus vidas: embarazos, anhelos personales y excentricidades varias. Pocas veces se articula un discurso social en el libre fluir del habla de las entrevistadas. Las clases sociales están expuestas en el modo de enunciación, y Coutinho, socráticamente, consigue que por ellas hable algo que está más allá de sus personajes: la ideología. En un momento hilarante, una mujer expone y explica oblicuamente su dolor como madre (e hija) respecto de su propia vida a través de Buscando a Nemo, lo que revela cuán profundamente cala Hollywood y sus productos en la constitución de la subjetividad e intimidad, e insinúa una tesis osada pero posible: los rostros que se ven no son los protagonistas ni hacedores de sus discursos. Es el habla el protagonista, y si bien todas las historias que se escuchan son interesantes, lo que se impone es la repetición del orden del discurso y no aquel que cree ser dueño de lo que dice. (RK)

20.00hs: Horizontes contemporáneos

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Zona libre, de Amos Gitai, Israel, 2005

90’ / ATP

Cortometraje: Paseo turístico (13’), de Benjamin Freiberg, Israel, 2009

Amos Gitai es probablemente uno de los directores israelíes más reconocidos en Occidente. Su obra es despareja aunque siempre interesante, y cuenta con algunas películas importantes (Kippur (1999), Kadosh (2000)). Zona libre empieza con un plano secuencia de 10 minutos en el que Natalie Portman (actriz israelí, a pesar de ser reconocida como la niña del film de Besson El profesional, y también hollywoodizada como la reina de la República de la segunda trilogía de Star Wars) mira por la ventana mientras llora, se calma y no deja por esto de sentir una tristeza infinita. Mientras tanto se escucha un tema musical que contextualiza el dolor de su pérdida amorosa en un espacio sociopolítico destinado a un interminable conflicto entre dos pueblos: el palestino y el judío. La escena es sencillamente magistral y, como en muchas otras películas de Gitai, deja constancia de que el realizador posee un indiscutible dominio del medio (véanse aquí los elegantes fundidos encadenados, por ejemplo). Lo que viene después es una meditación sobre la tensión política que define la vida de estos pueblos y su sospechoso interlocutor global, aquí representados por tres mujeres (palestina, judía y estadounidense) que emprenden un viaje no exento de riesgos y misterios. (RK)

22.20hs: Película de clausura

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Bienvenido, de Philippe Lioret, Francia, 2009

105’ / ATP

Cortometraje: Preguntar a Nancy (10’), de Claire Denis, Francia, 2002

Un joven iraquí de Kurdistán intenta emigrar ilegalmente a Inglaterra, en donde lo espera su prometida. Una vez en Calais, Francia, tras varios meses de experimentar las típicas humillaciones de los viajeros clandestinos, consigue que un ex campeón de natación lo entrene para cruzar el Canal de la Mancha nadando crawl. Dominar el mar parece más fácil que evitar el control policíaco francés, intérprete perfecto de la xenofobia de su actual presidente, situación que remite a un supuesto tiempo pretérito en el que esconder judíos podía tener consecuencias indeseables. Dos panorámicas sobre camiones y un barco le bastan a Lioret para transmitir la desolación de los inmigrantes y las inclemencias que deben enfrentar, y el vínculo entre el joven y su profesor para recordar que la simpatía por el lejano es una virtud y no un delito. Deliberadamente humanista, el film de Lioret, a pesar de su sencillez y su objetivo legítimo de combatir la intolerancia nacionalista, no descuida sus aspectos formales, aunque su poder evidente está en sus intérpretes, en especial el joven que intepreta a Bilal y el gran Vincent Lindon como el profesor de natación. (RK)

00.30hs: Horizontes contemporáneos

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Marca en el cerebro, de Guy Maddin, Canadá, 2006

95’ / +13

Cortometraje: Nadja en París (13’), de Eric Rohmer, Francia, 1964

En la última pieza enloquecida de Guy Maddin, un pintor de casas llamado Guy Maddin regresa a su hogar materno después de 30 años para cumplir con el pedido de su madre difunta: volver a pintar el faro en el que ella solía dirigir un orfanato siniestro en donde todos los chicos tenían misteriosos agujeros en sus cabezas. Otras intrigas del film giran en torno a una detective adolescente. Narrada por Isabella Rossellini y enriquecida por la excepcional banda de sonido de Jason Staczek, se trata de una película intensa y, a diferencia de los modelos característicos del cine mudo de Maddin, está frenéticamente editada. (JR)

JR: Jonathan Rosenbaum

RK: Roger Koza

 

7 MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE: ALGUNOS CAMBIOS DE PROGRAMACIÒN

enero 12, 2011

Debido a los cortes de luz y a un problema con el subtítulo de un film hemos hecho algunos cambios en la programación.

MIÉRCOLES 12

20.10hs: Jean Renoir en foco

La comida en la hierba, de Jean Renoir, Francia, 1959

90’ / ATP

Mediometraje: Los caminos de Kiarostami (32’), de Abbas Kiarostami, Irán, 2006

Película tardía e inobjetablemente libre, en esta comedia secretamente filosófica en donde se enfrentan dialécticamente una cosmovisión mecanicista y una cosmovisión animista, Renoir, hijo del famoso pintor impresionista y uno de los mayores maestros del séptimo arte, demuestra que liviandad no es sinónimo de banalidad y fruslería. Un científico partidario de la inseminación artificial y gran candidato para dirigir políticamente a Europa, en una gira por una zona rural, cambiará de perspectiva tras una tormenta de viento ocasionada por un flautista y una misteriosa cabra. La comitiva y un grupo de jóvenes que están acampando experimentan una suerte de trance cuya consecuencia inmediata es un shock libidinoso colectivo y el enamoramiento repentino del científico de una campesina progresista, admiradora de este hombre de ciencia y estrella televisiva, capaz de convencer por el tono de su voz. Más cercano a Manet que a la pintura impresionista de su padre, Renoir filma la naturaleza como una fuerza inmanente que traspasa todos los órdenes. Los árboles y las pasturas parecen interpretar un papel secundario, y el modo en el que Renoir captura en cierto momento el movimiento de las plantas para denotar la experiencia sexual de sus dos protagonistas es eróticamente admirable. Algunas líneas son geniales, como cuando un cura discute y argumenta contra el científico y su mundo diciendo que por lo menos el incienso no contamina. (Roger Koza)

El cameraman: vida y obra de Jack Cardiff, Reino Unido, 2010 se exhibirá el miércioles 19 a las 18.05,

Jueves 13: Medievales y radicales

A las 14.30hs:

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El mundo viviente, de Eugène Green, Francia, 2003

72’ / ATP

Mediometraje: Clases nocturnas (27’), de Jacques Tati, Francia, 1967

Una extraña cita del Maestro Eckhart y la alusión a una bruja lacaniana ya indican el tono paradójico de este cuento para niños en donde dos caballeros, un ogro y su mujer, una doncella y dos niños participan de un mundo animado en donde un perro ruge como un león y los árboles hablan. El motor narrativo es conocido: hay que matar al ogro, liberar a su mujer y a la doncella, y en este caso a los niños, plato preferido de este monstruo medieval que permanece en fuera de campo a excepción de sus pies y garras. Pero esto no es Shrek, pues aquí el pop no es el modo de apropiarse del relato clásico, y la apropiación del cuento de hadas se lleva a cabo a través de un juego de distanciamiento anacrónico sostenido en los modos de habla y el lenguaje corporal de los personajes, lo que puede resultar antinatural y monocorde si uno es un partisano del naturalismo fílmico. Quizás Green es demasiado bressoniano, pero, a diferencia del maestro responsable de Diario de un cura rural, Green parece no querer renunciar ni al mundo secular ni a cierto espíritu moderno y cómico (y a veces solamente irónico). Los encuadres son virtuosos, el uso heterodoxo del plano-contraplano es notable y el trabajo sobre la luz es admirable. Una rareza auténtica, amablemente críptica y muy placentera para los ojos. (RK)

PRIMERAS IMÁGENES DE LA 7 MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE

enero 11, 2011

Un plano fascinante de Sangre en la pantalla del Berti

Q&A de Los labios

Función de apertura

7 MUESTRA: PROGRAMACIÓN Y CRÍTICAS: SEGUNDA SEMANA

enero 8, 2011

Jean Painlevé

BELGRANO 470, SALA LUIS BERTI, LA CUMBRE

MARTES 11

16.00hs: Renoir en foco

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La gran ilusión, de Jean Renoir, Francia, 1939

114’ / ATP

Una película de guerra sin una sola escena de combate: la obra maestra de 1937 de Jean Renoir sobre oficiales franceses y alemanes durante la Primera Guerra Mundial sugiere que las verdaderas divisiones de aquel conflicto fueron de clase más que de nacionalidad. Cuestión personificada en la amistad de dos oficiales aristócratas, un alemán (Erich von Stroheim, en su mejor papel durante el cine sonoro) y un francés (Pierre Fresnay), quienes en última instancia se convierten en víctimas sacrificiales después de que un oficial judío devenido en nuevo rico (Marcel Dalio) y un mecánico francés (Jean Gabin) logran escapar de la fortaleza de Stroheim. La relación entre el mecánico y la viuda del alemán (Dita Parlo, L’Atalante), quien apenas habla el idioma del otro, no es menos conmovedora. La película no posee la brillantez polifónica de Las reglas del juego, realizada dos años más tarde, pero constituye una de las expresiones humanistas clave del cine: triste, divertida, exultante y gloriosa. (Jonathan Rosenbaum)

18.10hs: Medievales y radicales

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2011/01/mondevivant15.jpg?w=249&h=149

El mundo viviente, de Eugène Green, Francia, 2003

72’ / ATP

Mediometraje: Clases nocturnas (27’), de Jacques Tati, Francia, 1967

Una extraña cita del Maestro Eckhart y la alusión a una bruja lacaniana ya indican el tono paradójico de este cuento para niños en donde dos caballeros, un ogro y su mujer, una doncella y dos niños participan de un mundo animado en donde un perro ruge como un león y los árboles hablan. El motor narrativo es conocido: hay que matar al ogro, liberar a su mujer y a la doncella, y en este caso a los niños, plato preferido de este monstruo medieval que permanece en fuera de campo a excepción de sus pies y garras. Pero esto no es Shrek, pues aquí el pop no es el modo de apropiarse del relato clásico, y la apropiación del cuento de hadas se lleva a cabo a través de un juego de distanciamiento anacrónico sostenido en los modos de habla y el lenguaje corporal de los personajes, lo que puede resultar antinatural y monocorde si uno es un partisano del naturalismo fílmico. Quizás Green es demasiado bressoniano, pero, a diferencia del maestro responsable de Diario de un cura rural, Green parece no querer renunciar ni al mundo secular ni a cierto espíritu moderno y cómico (y a veces solamente irónico). Los encuadres son virtuosos, el uso heterodoxo del plano-contraplano es notable y el trabajo sobre la luz es admirable. Una rareza auténtica, amablemente críptica y muy placentera para los ojos. (Roger Koza)

20.00hs: Encuentros con artistas notables

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Let’s Get Lost, de Bruce Weber, EE.UU., 1988

115’/ +13

Este documental del fotógrafo Bruce Weber sobre Chet Baker, uno de los más grandes trompetistas y cantantes de jazz, ícono irresistible de la Generación Beat, no sólo permite entender un período de la música popular y un género, sino que funciona como un retrato generacional de una época. Weber construye una puesta en escena por contrapuntos: fotos, material de archivo, algunas sesiones de grabación, registro de viajes y una entrevista elegíaca, un poco antes de su extraña muerte en Ámsterdam, se cruzan con el testimonio de amigos, familiares, ex esposas y músicos. La dulzura inconfundible de su voz y su rostro de pugilista, su proclividad a la autodestrucción, imposible de inferir de sus modales y su música, son señales identificables aunque insuficientes para descifrar el misterio de un artista y su vida. No alcanza con escuchar a Ruth Young maldecir el carácter manipulador de Baker, la envidia de otro trompetista y los testimonios de una madre dolida por su hijo heroinómano. El ostensible cansancio ontológico de Baker, su aura fantasmal, parecen el reverso necesario y la cifra de una melodía melancólica que atraviesa todas sus canciones, aunque el penúltimo plano de la película alienta a pensar que Baker vivió feliz en sus propios términos. (RK)

22.15hs: Horizontes contemporáneos

http://pequenoscinerastas.files.wordpress.com/2008/08/te-acuerdas-de-lake-tahoe.jpg?w=254&h=150

Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke, México, 2008

85’ / ATP

Cortometraje: Llórame un río (19’), de Jia Zhang-ke, China, 2008

La segunda película de Fernando Eimbcke, que vuelve aquí a trabajar con la guionista cordobesa Paula Markovich, como ya lo había hecho en su ópera prima Temporada de patos, confirma que es un realizador a tener en cuenta, pues perfila un estilo reconocible y personal y se desmarca de varios clisés del cine latinoamericano. Historia mínima: un choque contra un poste, la búsqueda de un mecánico y un repuesto, una madre adolescente, un bóxer y su dueño, un admirador de Bruce Lee, y un fondo perceptible pero difuso de tristeza: el duelo por la muerte de un padre. No es la historia sino el medio lo que importa, y, justamente por eso, la pequeña historia alcanza para sostener la totalidad de la película. Como en Temporada de patos, Eimbcke presenta el lugar antes que a sus personajes. Ahora no es el Distrito Federal sino algún pueblo en Yucatán. Planos fijos y extensos, casi siempre planos generales, excepto por dos o tres finos y sutiles travellings. El absurdo parece ser su tema. El plano general le ayuda a proponer un tipo de comicidad en la que un todo se ve amenazado por un leve desperfecto, lo que desencadena una serie de situaciones insensatas. No es un humor sencillo, porque lo cómico estalla en la lentitud, de lo que se predica una espera por parte de quien ve y una actitud observacional: el plano es un conjunto, y como tal hay que mirarlo. Es por eso que el fundido en negro, a veces muy pronunciado, antecede a escenas que implican una mirada activa. Es una pausa, un respiro, un aviso. Es otro modo de concebir el cine y la comedia. (RK)

00.10s: La trilogía del proletariado

http://www.celluloidmonamour.com/storage/postentry-images/aki-kaurismaki/Ariel%20Film%20Still.jpeg?__SQUARESPACE_CACHEVERSION=1287260574670

Ariel, de Aki Kaurismäki, Finlandia, 1986

72’ / +13

Cortometraje: El pasaje subterráneo (30’), de Krzysztof Kieslowski, Polonia, 1973

En la segunda película de la trilogía del proletariado, después del cierre de una mina en algún pasaje perdido de Finlandia, un minero abandona su vida provinciana con un poco de dinero a bordo de un descapotable heredado. Su estrategia contra el sinsentido de una monotonía infinita consiste en viajar. No será una travesía sin obstáculos, y Helsinki, además, no habrá de ser precisamente un destino amable y esperanzador. El héroe en cuestión buscará distintos trabajos, venderá su auto, le robarán, se enamorará y dormirá tanto en su auto como en un parador nocturno, incluso en la cárcel. Como en toda película de Kaurismäki, el relato está desprovisto de sentimentalismo y dramatismo, una operación estética cuya función es sintetizar emociones puras en breves gestos, como se puede corroborar en un pasaje en el que (no) se verá un asesinato: una mano no podrá recoger dinero en el piso mientras suena un fragmento musical. Ariel, el nombre de la película, es también el nombre de un barco, vehículo flotante de una esperanza para el protagonista, su mujer y el hijo de ésta. Si llegan o no a ese navío que representa un punto de fuga no es estrictamente lo que importa, pues Kaurismäki está preocupado, entre tangos y riffs rockeros, en construir un retrato amoroso y severo del proletariado finlandés, por lo que es capaz de filmar cariñosamente una fábrica y sus maquinarias en un plano cenital y expresar poéticamente el temple anímico dominante de una clase social cuya única utopía parece limitarse a sostener o encontrar un empleo. (RK)

MIÉRCOLES 12

15.50hs: Clásicos para un canon

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¿Por qué Bodhidharma se fue al Este?, de Yong-Kyun Bae, Corea del Sur-Alemania, 1989

137’ / ATP

Junto con El ladrón de caballos de Tian Zhuangzhuang y Mandala de Im Kwon-taek, una de las grandes películas budistas de todos los tiempos, film que evita los clisés típicos de cierto Budismo light occidental, ideal para el consumo de la clase media globalizada. La ópera prima de Yong es narrativamente minimalista y perceptivamente maximalista: dos monjes, uno joven y un niño huérfano, experimentan sus propias dudas y no se resignan a seguir un camino que promete la liberación e iluminación; mientras, su maestro, ya viejo y agonizante, se va preparando para su muerte. En algún momento el maestro dirá: “Soy insustancial en el universo. Pero no hay nada en el universo que no esté en mí”. La aseveración sintetiza el concepto de Sunyata (vacío) del budismo, de lo que se predica otro concepto, el de la codependencia entre todo lo que existe, una consigna que Yong plasma plano por plano, en especial cuando dirige nuestra atención a la interrelación entre los hombres y la naturaleza. Film meditativo como pocos, y honesto, pues las sospechas del monje respecto de la crueldad inevitable que se desprende de abandonar el mundo y los seres queridos exceden al personaje. Los últimos veinte minutos son lingüísticamente inabordables aunque nunca deja de ser una experiencia inolvidable: filmar la muerte, lo que se resiste a la simbolización, desde una perspectiva budista; de allí que Yong priorice los planos generales, una distancia perfecta para registrar un ritual en donde la contingencia del yo se transforma lentamente en la Nada misma. (RK)

18.15hs: Clásicos para un canon

Vampiro, de Carl Dreyer, Dinamarca, 1932

83’ / +13

Cortometraje: El vampiro (9’), de Jean Painlevé, Francia, 1945

La grandeza del primer film sonoro de Carl Dreyer deriva en parte de su tratamiento del tema de los vampiros, vinculado a la sexualidad y al erotismo, y de su atmósfera de ensueño, pero también se debe a su radical experimentación con las formas narrativas. Resumir la película no sólo la traiciona sino que puede conducir también a un entendimiento erróneo: siempre hipnótica, Vampiro desbarata las convenciones estableciendo una perspectiva y una continuidad, inventando un lenguaje narrativo propio. Lo que sugieren las imágenes y los estados de ánimo que éstas transmiten es verdaderamente misterioso y extraño: un largo viaje de un féretro, aparentemente desde la mirada subjetiva de un cadáver, una danza de sombras fantasmales en un establo, la expresión del deseo carnal de una vampira por su frágil hermana, la misteriosa muerte por asfixia de un médico perverso en un molino, una inquietante y prolongada secuencia onírica que encaja con la narración, la excelente banda de sonido, producida completamente en un estudio (en contraste con las imágenes, que fueron todas rodadas en locaciones), son parte esencial del atrapante y voluptuoso ultramundo del film. Si no ha visto nunca una película de Carl Dreyer y se pregunta por qué muchos críticos, entre los que me incluyo, entienden que Dreyer es posiblemente el director más grande de todos, esta escalofriante fantasía de horror es un lugar perfecto para empezar a comprender el porqué. (JR)

20.10hs: Encuentros con artistas notables

El cameraman: vida y obra de Jack Cardiff, de Craig McCall, Reino Unido, 2010

86’ / ATP

Mediometraje: Los caminos de Kiarostami (32’), de Abbas Kiarostami, Irán, 2006

Jack Cardiff, uno de los grandes directores de fotografía de toda la historia del cine, verdadero maestro que trabajó con Hitchcock, Powell, Huston, entre otros, es el objeto de este documental titulado El cameraman: vida y obra de Jack Cardiff. Su responsable, Craig McCall, trabajó durante 13 años en este sincero e inteligente homenaje cinematográfico. Esencialmente, una clase magistral de cine (y del mejor humor británico), la película de McCall es fiel a su título de principio a fin, aunque al revisar su cinematografía, incluyendo los films que el mismo Cardiff llegó a rodar, este documental termina funcionando como un pequeño tratado sobre la luz en el cine: la luz como conquista del espacio, como sintaxis de las emociones, como ente sin contornos que dictamina la física del cine. La elocuencia de Cardiff y su esporádica sabiduría escéptica se conjugan con testimonios de Lauren Bacall, Kirk Douglas, Martin Scorsese y otros varios hombres y mujeres de cine, y el resultado es siempre edificante, didáctico y existencialmente estimulante. Una película de aprendizaje, y también una reivindicación precisa y emotiva del cine clásico de Hollywood. (RK)

22.15hs: Horizontes contemporáneos

El maestro de Go, de Tian Zhuangzhuang, Japón-China, 2006

106’ / +13

Cortometraje: Cristales líquidos (6’), de Jean Painlevé, Francia, 1978

No hay muchas dudas en cuanto a las preocupaciones temáticas de Tian Zhuangzhuang: son los individuos, los grupos de individuos situados en una época determinada, en un lugar preciso, en ciertas situaciones concretas, lo que verdaderamente importa. Pero no en su esencia, en cuanto tales, sino en cuanto a un contexto global que los modela, los constriñe, casi los obliga a actuar frente o a través o en contra de lo que les toca vivir. En El maestro de Go un traspaso de nacionalidad que significa algo más que eso, la adhesión sin reservas a una secta religiosa y el horror de la Segunda Guerra Mundial en el Imperio del Sol Naciente. Los individuos no resumen, no condensan un período, una geografía, una cultura; son estas coordenadas visibles, mediatas y aleatorias las que moldean sus conductas, el fluir de sus existencias. El cine de Tian es un cine de lo público, no de lo histórico-social, ni de lo filosófico-meditativo o lo psicológico-interpretativo. Y no es necesario ser chino para comprender esto. No hay incertidumbre en lo tocante a sus preferencias formales: panorámicas, planos secuencia, travellings, ausencia de plano-contraplano; una laboriosidad fílmica que roza la exquisitez pero que nunca está al servicio del exotismo ni de la caricatura política, ni del retrato pintoresco. Nunca sabremos por medio del film de Tian qué es el Go; podemos intuir qué significa para los que están involucrados en él; podemos imaginar el esfuerzo, la disciplina, el ascetismo casi guerrero; podemos conjeturar que es un juego terriblemente complicado, erudito, exquisito. Esto es lo fascinante, porque la sensación de extrañeza no abandona nunca el film, porque en realidad lo que importa aquí es una predisposición y un anhelo, no el enseñar sino el mostrar, no el destino sino el recorrido. Y la amistad. Y la guerra por supuesto, ese fenómeno aterrador, de la que no vemos una gota de sangre pero en la que estamos metidos de lleno a través de ese color verde amarronado que permea las ropas y las casas, los rostros y los gestos, que define el lugar. Para aprender a jugar Go, o al menos para saber de qué se trata más allá de un tablero cuadriculado y una piedras blancas y negras que se depositan suavemente en la intersección de las líneas del tablero, sin viajar a Japón o a China o inscribirse en un curso especializado, se puede consultar en Google o preguntarle a alguien que sepa jugarlo. Para percibir su sentido, y el sinsentido de una conflagración que aún hoy se está filmando, podemos acompañar una subjetividad pública transitando de un país a otro, de un estado a otro, de una edad a otra. Allí hay algo que podemos aprender todavía. (Fernando Pujato)

00.30hs: Horizonte contemporáneos

Francia, de Serge Bozon, Francia, 2007

107’ / +13

Cortometraje: Historia de camarones (10’), de Jean Painlevé, Francia, 1964.

El crítico Scott Foundas decía sobre esta película esencialmente antibélica y lunática: “Bresson se encuentra con los Beatles”. Extraña y sorpresiva, Francia se articula a propósito de una carta en la que una mujer se entera de que su marido ha partido para la guerra; esto incluye también, por voluntad del cónyuge, el fin de la relación. Camille no aceptará el contenido de la misiva, y saldrá a buscar a su esposo. El escenario es sombrío, y, en medio de la Primera Guerra Mundial, las mujeres no pueden andar solas por los campos de Francia. Así las cosas, decide disfrazarse de hombre y de soldado, y en algún momento de su travesía habrá de unirse a un pelotón nómade comandado por un teniente. Probablemente, no son patriotas, más bien priorizan la supervivencia por sobre el heroísmo. ¿Es un musical? ¿Es un trance pacifista? Lo cierto es que la primera canción se escucha a los 24 minutos. Los soldados en vez de rifles tienen instrumentos musicales. Ninguna de las canciones está grabada en estudio. Es música en vivo. Los soldados son músicos, entre ellos, Fugu y Benjamin Esdraffo, los compositores de estas melodías que destilan lo mejor del pop. Se trata de una de las películas más insólitas e innovadoras de la primera década del siglo, y requiere, a pesar de su sencillez y belleza, una mirada atenta, pues en la misma superficie se pueden divisar otras lecturas. No todo es lo que parece. (RK)

JUEVES 13

16.00: Mi primera película

El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, España, 1974

93’ / ATP

Cortometraje: Souvenir (4’), de José Luis Guerín, España, 1986

“Érase una vez…” Con esta frase de cuento infantil empieza la ópera prima de Erice, primera obra maestra del realizador en la que ya pueden percibirse los rasgos centrales de toda su obra: rigor formal, tiempos narrativos lentos, un interés demarcado por cierto grado de vecindad entre la conciencia onírica y la vigilia, superpuesta con otra zona de indefinición respecto de la diferencia entre el cine y la vida, la ficción y la realidad. En plena dictadura franquista, una niña se deslumbra con la proyección de Frankestein (1931), en una función de cine ambulante. La fascinación por aquel monstruo, que en un pasaje del film de Whale se encuentra con una niña de edad similar a la pequeña Ana de este relato, habrá de tener un impacto existencial en ella que determinará su crecimiento. Erice filma la niñez, edad de la incertidumbre y estadio de la pregunta, y de esto se predica una meditación lúcida sobre lo dicho y lo no dicho que incluye la interacción familiar, la interpretación cinematográfica y la historia ominosa de una España fascista. (RK)

18.15hs: : Eduardo Coutinho en foco

Edificio Master, de Eduardo Coutinho, Brasil, 2002

110’ / ATP

Durante una semana, Coutinho y su equipo se adentran en un edificio de casi 300 departamentos en pleno corazón del barrio de Copacabana en Río de Janeiro, ubicado a una cuadra de la playa, para entrevistar a sus moradores y componer así un relato colectivo y mutigeneracional en el que se puede vislumbrar tanto algunas características del psiquismo de una clase social determinada y el misterio irrepetible de cada ser humano. El método de Coutinho es sencillo: a partir del discurso del entrevistado, el realizador casi nunca deja de preguntar lo que encierra y no expresa del todo una afirmación al paso. La intimidad entre los personajes y la cámara es admirable, y el tono confesional suele imponerse. Desde el portero que dice aplicar Piaget y si no funciona, el método Pinochet, pasando por una prostituta, un tartamudo sentimental, parejas de ancianos, músicos, hasta un ex empleado de aviación quien cantó en una oportunidad con Frank Sinatra, se prestan al juego socrático del realizador. El resultado es magnífico y conmovedor, y una lección de austeridad cinematográfica. (RK)

20.25hs: El ojo lúcido

El diamante blanco, de Werner Herzog, EE.UU.-Alemania-Francia-Bélgica-Italia, 2004

88’ / ATP

Cortometraje: Viaje al cielo (11’), de Jean Painlevé, Francia, 1937

En esta ocasión, Herzog elige examinar a fondo el deseo de volar, ese devenir pájaro de nuestra especie a menudo banalizado como una metáfora (muerta) de libertad. Más que la proeza de vencer la gravedad, lo que le interesa a Herzog es la obsesión como conducta, la aventura como modo de vida y el cine como una obstinada tarea de captura orientada a obtener imágenes desconocidas de nuestro mundo. Ya en el prefacio del film, una breve introducción a la historia de la aviación, un fascinante material de archivo permite visualizar la experiencia de uno de los primeros pasajeros de la historia. Un plano fijo muestra a un hombre colgado de las ruedas de un avión. Más adelante, Herzog posará su lente sobre animales salvajes de una región selvática de Guyana, primerísimos planos sobre anfibios inclasificables que develan un mundo, aunque no todo debe ser exhibido, como lo sugiere un lugareño después de que un camarógrafo del equipo registre una zona sagrada. El guía de la expedición es Graham Dorrington, un ingeniero aeronáutico, a bordo de un dirigible con una misión doble: volar sobre las copas de unos árboles pletóricas de riqueza biológica aún inexplorada por la ciencia y purgar su culpa respecto de la muerte del documentalista Dieter Plage en 1992 tras la falla de un dirigible diseñado por Dorrington. Herzog, sin embargo, prestará atención a otros personajes secundarios, en especial a un rastafari con familiares lejanos en España, un típico excéntrico del universo simbólico de Herzog, quien considera a su gallo un verdadero compañero de vida y conoce los secretos de ese paraje perdido en la nada. El diamante blanco es otro viaje perceptivo del creador de Fitzcarraldo, un memorándum filosófico sobre el extraño prodigio de ver, percibir y ser percibido. (RK)

22.15hs: Horizontes contemporáneos

El hombre de Londres, de Bela Tarr, Hungría, 2008

135’ / +13

Después de las complejas narraciones de Satantango y Las armonías de Werckmeister, el maestro húngaro Bela Tarr trabajó sobre una novela de Georges Simenon hasta quedarse con lo esencial: en una ciudad portuaria fría y decadente, un trabajador ferroviario es testigo de un crimen mientras está en una torre, lo que tendrá algunas consecuencias. Se trata de un film sobre el acto de ver y de escuchar, matizado por una sugestiva banda de sonido minimalista y una asombrosa fotografía en blanco y negro a cargo del cineasta alemán Fred Kelemen. Los lentos movimientos de cámara y los planos prolongados inducen a un tipo de trance ligado al asombro, permitiendo al espectador tener tiempo para pensar e implicarse más allá de lo que se muestra. (Como el propio Tarr ha señalado: “La cámara está, al mismo tiempo, tanto adentro como afuera de la película”.) El distinguido elenco cuenta con las presencias de Tilda Swinton y de la actriz húngara Erika Bok, que participó en Satantango cuando tenía 11 años y que en la actualidad promedia los 20. (JR)

00.45hs: Brisseau por dos

Los ángeles exterminadores, de Jean-Claude Brisseau, Francia, 2006

100’ / + 18

Los ángeles exterminadores venía precedida de un verdadero escándalo: la demanda de una actriz por abuso sexual contra el director, Jean-Claude Brisseau. El realizador de Cosas secretas elabora oblicuamente la demanda que lo llevó a juicio en una película extravagante y metafísica sobre un director de cine a punto de realizar una película sobre los placeres femeninos y sus tabúes. La mayor parte de Los ángeles exterminadores gira en torno al casting del film en cuestión, que consiste en masturbarse frente a cámara. Una vez elegidas las tres actrices, comienzan a vivir una suerte de terapéutica dramática y erótica en donde el director cumple casi el rol de un analista. Exhibida en la Quincena de los Realizadores en Cannes 2006, esta película muy divertida e inteligente es una pieza de provocación cuyas escenas eróticas evitan tanto el clisé pornográfico como la estetización ridícula del placer sexual de las películas mainstream. (RK)

7 MUESTRA: PROGRAMACIÓN Y CRÍTICAS: PRIMERA SEMANA

enero 2, 2011

 

Jean Renoir

Jean Renoir

BELGRANO 470, SALA LUIS BERTI, LA CUMBRE

PRIMERA SEMANA

MARTES 4

21.30hs: Película de apertura

http://www.globalpost.com/sites/default/files/imagecache/torso/photos/215/Argentina_2010_04_23_Kumari_Film2(1).jpg

Los labios, de Iván Fund y Santiago Loza, Argentina, 2010

100’ / +13

Cortometraje: De la necesidad de navegar los mares (22’), de Philipp Hartmann, Alemania, 2010

El hiperactivo Santiago Loza se asocia con el joven realizador de La risa, Iván Fund, en esta extraña película cuya mayor conquista es yuxtaponer la ficción y lo documental hasta convertir ambas categorías en nociones obsoletas en función de extraer un momento vivo en un tiempo determinado y un espacio específico. Tres médicas parten de la ciudad de Buenos Aires en micro con una misión sanitaria en varias localidades rurales del norte de Santa Fe. Son recibidas por un funcionario municipal, y la residencia que se les asigna constituye una metáfora precisa del país: Argentina es escombro y decadencia; a su vez, las visitas médicas a diversos hogares carenciados condensan la pobreza estructural a lo largo y a lo ancho del territorio nacional, y no son actores los que cuentan sobre sus vidas precarias, sino víctimas de una distribución injusta de la riqueza que se interpretan a sí mismos. El radicalismo formal de Loza parece neutralizado por la agenda del film, aunque su humanismo discreto está más presente que en todas sus películas anteriores. El uso constante de primeros planos de los rostros reenvía el film a la ópera prima de Fund, pero en este caso, quizás, la predilección por planos cerrados sobre los rostros se justifique temáticamente, de tal modo que los pocos planos abiertos airean y liberan dialécticamente a la película de su costado estético y conceptualmente asfixiante. Así descripto puede pensarse que Los labios es un film sombrío y triste, pero su misterio es su heterodoxa felicidad, arrancada de la autenticidad de sus personajes. En un pasaje central, una de las médicas vivirá un fugitivo momento de amor con un hombre. El antes y el después de la consumación de ese encuentro es un ejemplo perfecto tanto de la frescura de la película como de su lucidez acerca de la interacción de clases. La belleza de una tarde tormentosa y el plano final en donde unos chicos juegan en el barro a orillas de un río son secuencias robadas al mundo viviente. Los labios es un legítimo encuentro del cine con quienes no van al cine. (Roger Koza)

00.10hs: Encuentros con artistas notables

http://www.directorsnotes.com/wp-content/uploads/2008/12/wire.jpg

Un hombre sobre un cable, de James Marsh, Reino Unido, 2008

94’ / +13

Cortometraje: El niño ciego (24’), de Johan van der Keuken, Holanda, 1964

Este cautivante documental sobre el equilibrista Philippe Petit y su travesura sublime y suicida de cruzar a través de un cable, haciendo piruetas y descansado a menudo como un monje zen en meditación, de una Torre Gemela a la otra en 1974, no funciona solamente como la aventura cumplida de un hombre que tuvo un sueño extravagante y legítimo, sino también como una elegía difusa de un símbolo del siglo XX cuya existencia concebida como infinita tropezó con un plan siniestro en septiembre de 2001. En las antípodas de Bin Laden o quien fuera el autor intelectual del atentado del 9/11, el francés Philippe Petit concibió un plan: ingresar al majestuoso edificio y pasearse en una soga de una torre a la otra. James Marsh interpreta (correctamente) la estrategia como si se tratara del robo a un banco todopoderoso, y así reproduce ficcionalmente algunas situaciones, que integra y amalgama con material de archivo, entrevistas y viejas fotografías. Si bien Marsh se centra en la hazaña de las Torres Gemelas, suministra bastante información para poder entender un poco más a Petit, incluso se puede ver al equilibrista conquistando el vacío en las cúpulas de la catedral de Notre-Dame y en los puentes de Sydney. ¿Un suicida utópico? Ligeramente inefable, la personalidad de Petit es incuestionablemente cuerda. Su elegancia, determinación y felicidad armonizan misteriosamente con el viejo refrán sesentista del Mayo Francés: “Seamos realistas, pidamos lo imposible”. Políticamente, sus acrobacias pueden parecer intrascendentes, pero cuando la prensa mundial le exige una explicación por lo sucedido su respuesta suena, para las coordenadas simbólicas de nuestro mundo, como una declaración subversiva. (RK)

MIÉRCOLES 5

16.00hs: Clásicos para un canon

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2011/01/osaka-elegy3.jpg?w=246&h=149

Elegía de Naniwa, de Kenji Mizoguchi, Japón, 1936

69’ / ATP

Cortometraje: Las variaciones Marker (34’), de Isaki Lacuesta, España, 2007

Este soberbio film de uno de los más grandes cineastas de todos los tiempos, también conocido como Elegía de Osaka (ciudad en donde transcurre el relato), sostiene su narración en los derroteros de una telefonista de una compañía farmacéutica que por obediencia y un sentido extremo de responsabilidad familiar habrá de convertirse en la amante de su jefe a cambio de dinero para poder ayudar a su padre, alcohólico endeudado, y a su hermano mayor, que necesita finalizar sus estudios. Elegía de Naniwa es esencialmente un retrato crítico del patriarcado japonés contemporáneo, lo que implica una yuxtaposición de valores tradicionales y modernos en donde la mujer, si no cuenta con dinero, solamente puede acatar un orden asimétrico de poder. Si bien se trata de un melodrama característico de Mizoguchi, su acento indirecto pasa por mostrar cómo el dinero define todos los vínculos, familiares y amorosos. El modo como Mizoguchi registra una función de teatro Bunraku es en sí una razón para ver esta obra maestra que, tras sostener el relato a través de planos generales y medios, una distancia prudente respecto de todos sus personajes, culmina con un primer plano del rostro de la heroína, una justa elección formal, lo que explicita delicadamente una política y una ilustración precisa del punto de vista del director. (RK)

18.00hs: El ojo lúcido (documentales)

http://www.wsws.org/images/2010sep/s03-food-480.jpg

Alimento, S.A., de Robert Kenner, EE.UU., 2008

94’ / ATP

Cortometraje: El hipocampo (14’), de Jean Painlevé, Francia, 1933

Los travellings iniciales dentro de un típico supermercado, en el inquietante y nutritivo documental de Robert Kenner, constituyen un ejercicio preparatorio de deconstrucción, crítica y denuncia de una fantasía pastoral globalizada acerca del origen de nuestros alimentos, ficción explotada por el marketing y solventada por una industria corporativa monopólica que controla quiénes somos físicamente, al menos si entendemos que lo que comemos define en parte quiénes somos. Apoyándose en dos analistas expertos en el tema, Eric Schlosser (La nación de la comida rápida) y Michael Pollan (El dilema omnívoro), Kenner articula un discurso estructural sostenido en relatos personales, registros clandestinos, ejemplos productivos diversos y víctimas específicas de un sistema de producción industrial de alimentos que no es otra cosa que una faceta evidente del capitalismo, ya no como un sistema económico sino como un estilo de vida naturalizado. Que los trabajadores ilegales de México sean pares de los cerdos que descuartizan no es simplemente un rasgo de maldad de los ejecutivos de corporaciones como Monsanto y Tyson sino una consecuencia lógica de un sistema de creencias. Las panorámicas sobre los campos de producción al aire libre o miles de pollos colgando en una cadena de ensamble son tan contundentes como el testimonio de una activista republicana movilizada por la muerte de su hijo por una bacteria (E.Coli 1057:h7), una consecuencia directa del reemplazo del pasto por maíz en la dieta básica del ganado vacuno. Es precisamente allí en donde reside la potencia de Alimento, S.A., pues el film consigue visualizar el encadenamiento de distintas prácticas que constituyen una ideología siniestra que ordena oblicuamente nuestra experiencia íntima y colectiva. (RK)

20.10hs: Jean Renoir en foco

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2011/01/rules5.jpg?w=271&h=203

Las reglas del juego, de Jean Renoir, Francia, 1939

110’ / +13

En su excepcional libro El fantasma material, Gilberto Pérez dice sobre el film de Renoir: “La tragedia es tradicionalmente la expresión formal del individuo, la comedia la expresión formal de la comunidad. Las reglas del juego es una tragedia de comunidad. Su fatalidad no reside en un individuo singular, en un héroe que tiene defectos –sus personajes poseen defectos que pertenecen a una humanidad común– sino en un orden social que ejerce violencia sobre la naturaleza y la naturaleza humana, una sociedad que fracasa en acomodar a sus individuos en una comunidad sustentable”. La descripción es filosóficamente perfecta, pero quizás no es del todo justa a la hora de describir una de las películas más importantes de la historia del cine, cuya ligereza y argumento pueden distraer de su perfección formal y sus derivaciones temáticas. Un aviador, un millonario, un amigo en común, una enigmática mujer australiana, sirvientes, miembros de la alta sociedad comparten un fin de semana en un castillo en donde las principales actividades son la caza y el teatro, aunque los amoríos furtivos están a la orden del día en la mansión. Se ha dicho que el trabajo sobre la profundidad de campo es magistral. Sin duda, el espacio de la mansión y el modo en el que Renoir lo registra sugiere no sólo una división topológica de clases sino un sistema de interacción entre éstas. Divertida y siniestra, Las reglas del juego postula un mundo en el que todos están al acecho. Matar un conejo o a un ser humano puede llegar a ser lo mismo, al menos si en las reglas del juego la caza define algo más que un deporte o una necesidad pretérita y primitiva de conseguir alimento. (RK)

22.15hs: Horizontes contemporáneos

http://www.vimooz.com/blog/wp-content/uploads/2009/11/samson-and-delilah.jpg

Sansón y Dalila, de Warwick Thornton, Australia, 2009

101’ / +13

Cortometraje: Los tambores de antaño (9’), de Jean Rouch, Francia, 1971

La ópera prima de Warwick Thornton, galardonada en Cannes 2009, nada tiene que ver con la Biblia y la tradición judeocristiana, pues su historia transcurre en un páramo del desierto australiano en donde un grupo de aborígenes sobrevive. Destituidos de sus costumbres y forma de vida, los jóvenes parecen destinados a un nihilismo sin raíces y los ancianos a mantenerse con vida. En ese contexto, Sansón, un joven cuya pasión pasa por aspirar nafta, y Dalila, que cuida de su abuela y pinta motivos aborígenes en tela, habrán de probar suerte en una ciudad de blancos. El carácter trágico del relato, siempre neutralizado por la simpatía de los personajes y el amor que se tienen, ofrece una visión sombría para los habitantes originarios de Australia, aunque Thornton apuesta por el poder de la resiliencia, y en el extraordinario trabajo de sus dos intérpretes, quienes prácticamente prescinden de la palabra, su dudosa utopía de los sentimientos hasta parece verosímil. (RK)

00.30hs: La trilogía del proletariado

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2011/01/shadows-in-paradise.jpg?w=255&h=143

Sombras en el paraíso, de Aki Kaurismäki, Finlandia, 1986

76’ / +13

Cortometraje: La vendedora de fósforos (32’), de Jean Renoir, Francia, 1928

La primera película de la trilogía del proletariado remite a Bresson en estilo y a Fassbinder en tono, y es un exponente perfecto de la sensibilidad y el estilo del cineasta más importante de Finlandia: melancolía, jazz y rock, pequeñas tragedias y esperanzas discretas, un cuidado ostensible sobre los colores, encuadres precisos y cierto antinaturalismo en las interpretaciones. Magnánima y minimalista, Sombras en el paraíso centra su relato en el paulatino vínculo que se establece entre un recolector de basura y una cajera de supermercado. Helsinki no es necesariamente una postal paradisíaca del famoso estado de bienestar finlandés, aunque el estándar de la clase obrera es claramente superior al de otras naciones. La violencia social es difusa pero evidente, y la tristeza ciudadana es una constante. En el inicio, el repentino fallecimiento de un obrero condensa la filosofía del film, así como un plano secuencia sobre unos comensales pudientes explicita su política. La única redención identificable en el imaginario del director es el amor romántico, aunque su concepción lo exorciza del sentimentalismo berreta del cine hollywoodense y le confiere un grado de verosimilitud poética. (RK)

JUEVES 6

16.00HS: Medievales y radicales

http://mmimageslarge.moviemail-online.co.uk/7613_Lancelot-du-lac-2.jpg

Lancelot del lago, de Robert Bresson, Francia, 1974

81’ / +13

Mediometraje: La panadera de Monceau (22’), de Eric Rohmer, Francia, 1963

La historia es conocida, y no es la primera vez que se ha visto en el cine: un rey, un mago, una reina adúltera, un caballero leal al rey pero enamorado de su mujer, otros caballeros y, principalmente, la búsqueda del Grial. Pero bajo la dirección de Bresson, quizás el cineasta de mayor sensibilidad religiosa, la vieja leyenda de Arturo se convierte paradójicamente en un melodrama seco y un estudio histórico sobre la experiencia del cuerpo. El centro poético del film está en el sonido de las armaduras y en cómo el cuerpo humano obedece a una estructura metálica que incluso hasta puede borrar la identidad localizada en el rostro, una vestimenta ideal para los famosos modelos bressonianos. Lo que está detrás de la armadura, eso que sangra y es atravesado por una lanza, es el cuerpo humano. El carácter circular y profético del relato es también la aceptación de una derrota colectiva, una utopía que concluye con la fragmentación del reino. Que el film se haya rodado a principios de la década del ’70 puede ser visto como un testimonio indirecto de las revueltas sociales de la década anterior y su posterior fracaso. Pero Lancelot del lago excede a la interpretación. Es un film sensorial en el que los caballos son una presencia y en el que las manos y los pies destilan una delicadeza en tensión dialéctica con la brutalidad de las armaduras. El trabajo sonoro es magistral; la predilección por los planos cerrados y fragmentarios constituye una exposición depurada de una escritura cinematográfica. Los últimos 10 minutos sintetizan una teoría del cine y pueden ocasionar una conmoción en el espectador sensible como pocas veces sucede en el cine. (RK)

18.00hs: Mi primera película

http://deeperintomovies.net/journal/image10/sangue09.jpg

Sangre, de Pedro Costa, 1989

95’ / +13

Cortometraje: El pulpo (10’), de Jean Painlevé, Francia, 1927

Esta contundente y magistral ópera prima poco se parece en principio a la obra posterior del gran director portugués Pedro Costa, aunque los personajes de Sangre pueden ser fantasmas como los de Juventud en marcha y una carta, aquí también, determina un poco su destino. Un padre abandona el hogar para un tratamiento. El hermano mayor cuidará de su hermano más pequeño, Nino. La maestra de la escuela de Nino es el amor secreto de su hermano. El padre quizás ha muerto, o tal vez lo han matado, aunque un grupo de mafiosos lo sigue buscando. El tío de Nino lo adoptará y lo llevará a convivir con su propio hijo, tal vez autista. En ese universo afectivo fragmentado, Costa impone una atmósfera espectral que magnifica la errancia existencial de sus personajes, aunque cada plano parece ser independiente y justifica su existencia en sí más allá de la lógica (onírica) que une una secuencia con otra. Una mano levantando un libro, las sombras sobre el agua, el reflejo de los fuegos artificiales de fin de año sobre un parabrisas, un balcón y la aparición de un muerto en un río son momentos visuales de un esplendor cercano al cine puro, como se ve en un plano de transición de un niño durmiendo con la mano ligeramente doblada. Las citas cinéfilas van de La noche del cazador a Los pájaros, aunque el espíritu de los Straub y Tourneur merodean durante todo el metraje. Quizás, como ha señalado Adrian Martin, Sangre no sea otra cosa que una historia de “sujetos que no poseen las herramientas necesarias para entrar al orden simbólico”. Esta pertinente lectura lacaniana no agota los múltiples sentidos de un film que se parece mucho a un trance, o a un sueño absorbente y críptico cuyo desciframiento es secundario porque la experiencia y el tránsito sobre sus imágenes es de por sí inolvidable. (RK)

20.00HS: Eduardo Coutinho en foco

http://www.ufmg.br/online/arquivos/anexos/Coutinho-thumb.bmp

Fin y principio, de Eduardo Coutinho, 2005

110 minutos / ATP

Cortometraje Maranhâo 66 (12’), de Glauber Rocha, Brasil, 1966

El lúcido realizador carioca Eduardo Coutinho visita un pequeño poblado del norte de Brasil, el territorio simbólico y político del genial Glauber Rocha, y a través de su peculiar metodología socrática de indagación consigue que un grupo familiar muy numeroso revele las estructuras sociales y culturales que lo constituyen; sus cuerpos develan una historia; sus palabras, un sistema de creencias. En efecto, la paradójica intimidad distante que establece Coutinho con sus entrevistados extrae de éstos discursos teológicos, históricos y existenciales, una radiografía social, a veces de una riqueza conceptual inimaginable en un contexto en el que la sequedad es mucho más que una condición climática. Los primeros planos de los rostros dignifican; el realizador consigue que sus protagonistas se singularicen a través de sus respuestas, por momentos geniales y de un rigor filosófico insólito. Hay disquisiciones cosmológicas, exégesis bíblicas heterodoxas y variadas meditaciones sobre la vida y la muerte, lo que permite verificar un modelo de saber que no es ni académico ni cosmopolita pero estimable y legítimo, más allá incluso de cualquier caridad antropológica. El Brasil de Coutinho no es de postal; nada de garotas, Cristos, Ronaldinhos, carnavales y el ritmo de samba. Se trata de un Brasil profundo, curtido por su pobreza material pero redimido por su excelencia espiritual, sin por esto transformar la carencia en una virtud o en condición necesaria de una sabiduría popular. (RK)

22.15hs: Horizontes contemporáneos

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2011/01/regista02.jpg?w=246&h=168

El director del casamiento, de Marco Bellocchio, Italia, 2006

100’ / +13

Cortometraje: Cuidado con tu gancho izquierdo (12’), de Jacques Tati, 1936

Sergio Castellitto, quizás aquí un alter ego de Bellocchio, vuelve a sostener un film del director de Vincere, aunque esta película está más cerca de La hora de la religión que de su film sobre el Duce. Atmosférica y onírica, El director del casamiento se centra en un episodio extraño en la vida de un cineasta. Franco Elica está eligiendo el elenco para su nueva película. Una mujer misteriosa intenta acceder a una audición. En una estadía breve en Sicilia primero ayudará a un director novato a filmar una boda y posteriormente será contratado violentamente por un misterioso príncipe para registrar el casamiento de su hija, en lo posible en las coordenadas estéticas de Visconti. La premisa del film es enigmática: los muertos mandan en Italia, aunque Bellocchio se contrapone a la muerte apostando a Eros, fuerza viviente con la que se puede escapar de las instituciones. Aquí, el cristianismo y la mafia son dos fantasmas sociales que merodean el relato, y el absurdo y el humor matizan el conjunto de las escenas. Bellocchio es un director virtuoso: el plano inicial de una boda, unos hombres saltando por las calles, un pasaje con dos rottweilers en un castillo vacío y un director de cine “resucitado” esperando al lado del mar por su consagración póstuma son demostraciones del genio del director más importante en actividad de Italia. (RK)

00.20hs: Brisseau por dos

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2011/01/bscap0027.jpg?w=252&h=188

Pasiones secretas, de Jean-Claude Brisseau, Francia, 2002

115’ / +18

Quienes hayan visto En compañía de los hombres y Ojos bien cerrados podrán constatar la deuda de Pasiones secretas con ambas películas. El film alcanzó una inesperada notoriedad (y el apoyo de los Cahiers du cinéma) debido al escándalo que suscitó la denuncia de una actriz contra el director por algunas escenas de contenido erótico. Lo cierto es que se deberá adolecer de un puritanismo extremo para sentirse molesto por las escenas de sexo (varias escenas lésbicas y una orgía muy estetizada), pues el verdadero “escándalo” del film pasa más bien por insinuar un orden social dominado por el cálculo egoísta. Su relato es casi una anécdota: dos mujeres jóvenes buscan ascender en una empresa manipulando a todos sus compañeros varones por medio de una seducción sistemática, incluso si esto implicar dañar emocionalmente a sus “víctimas”. El objetivo no es otro que prevalecer, aunque estas femmes fatales habrán de aprender y padecer la lógica del corporativismo contemporáneo, un estado de guerra difuso que va mucho más allá de la guerra de los sexos. (RK)

Roger Alan Koza / Copyleft 2011

PROGRAMACIÓN COMPLETA DE LA SÉPTIMA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE

diciembre 29, 2010

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2010/12/loslabios13.jpg?w=461&h=259

Los pitagóricos veían en los números las cifras del cosmos. Mucho más tarde, sin la ornamentación esotérica de las escuelas griegas del pasado, los científicos guiados por la mera razón intuyeron que la estructura del mundo era matemática. Hoy, la estadística cuantifica y en el marketing los números legitiman. La gramática del éxito se expresa en números, una numerología espuria de la ambición y el consumo.

¿Nuestros números importan? ¿Nuestro tiempo? Somos un cineclub, existimos hace 10 años, organizamos esta muestra amateur de cine independiente desde 2005 y nuestro talonario indica que hemos pasado los 10.000 espectadores. En nuestro caso, medir el tiempo y contar espectadores constituye una objetivación de nuestra perseverancia y una verificación de que nuestro amor por el cine no ha sido en vano.

Quizás porque confiaron en nuestro amor, los directores de Los labios, Santiago Loza e Iván Fund, estarán presentes para la inauguración, momento en el que se verá su película, que estuvo en el último festival de Cannes y que regresó con un premio oficial. Contar con ellos y su película ya justifica largas jornadas de trabajo, haciendo traducciones y subtítulos, escribiendo críticas para un catálogo que intenta mantener una mirada sobre el cine.

La séptima muestra está organizada por secciones. Quien haga el esfuerzo de comprender el criterio de selección podrá observar una lógica en la programación y un sentido para cada sección. Quizás sea necesario explicar “Medievales y radicales”, una sección extraña en donde se verán tres películas extraordinarias. ¿Por qué lo medieval? La impronta en nuestra cultura (cinematográfica) pop es ostensible, y nuestra búsqueda al respecto consistió en poder mostrar otras aproximaciones a un universo simbólico anacrónico e inconmensurable con el nuestro, pero que no deja de retornar y filtrarse en nuestra cultura, como si se tratase de un orden reprimido que, por alguna razón, insiste.

Sólo resta decir algo sobre Renoir y Coutinho, los dos directores elegidos en esta edición para rendirles homenaje o simplemente para invitar al espectador a conocer sus respectivas obras. En el caso de Renoir, lo elegimos, en parte, como un aporte al cine en 3D. Las reglas del juego, un film realizado hace más de 70 años, nos enseña a mirar de otro modo las relaciones entre frente y fondo, una relación con el plano cinematográfico que supuestamente el cine en tres dimensiones parece retomar. Pero en Renoir las imágenes no salen de la pantalla sino que se nos invita a que pasemos y paseemos por el plano con nuestra mirada. El cine de Coutinho, por su parte, expresa una voluntad manifiesta de entender el cine como instrumento de conocimiento. Una cámara es una oreja, un signo de interrogación, una pregunta frente a la incertidumbre y un encuentro entre seres humanos.

“A partir del cine se puede explicar el mundo entero. Los matemáticos creen que se puede explicar a partir de las matemáticas”, dice Jean-Luc Godard. Tenemos nueve días para refutar o validar esta afirmación. Bienvenidos, entonces, a la séptima edición.

Roger Koza, programador.

PRIMERA SEMANA

http://www.melbournecinematheque.org/2008/specials/images/the_blood.jpg

MARTES 4

21.30hs: Película de apertura

Los labios, de Iván Fund y Santiago Loza, Argentina, 2010

100’ / +13

Cortometraje: De la necesidad de navegar los mares (22’), de Philipp Hartmann, Alemania, 2010

00.10hs: Encuentros con artistas notables

Un hombre sobre un cable, de James Marsh, Reino Unido, 2008

94’ / +13

Cortometraje: El niño ciego (24’), de Johan van der Keuken, Holanda, 1964

MIÉRCOLES 5

16.00hs: Clásicos para un canon

Elegía de Naniwa, de Kenji Mizoguchi, Japón, 1936

69’ / ATP

Cortometraje: Las variaciones Marker (34’), de Isaki Lacuesta, España, 2007

18.00hs: El ojo lúcido (documentales)

Alimento, S.A., de Robert Kenner, EE.UU., 2008

94’ / ATP

Cortometraje: El hipocampo (14’), de Jean Painlevé, Francia, 1933

20.10hs: Jean Renoir en foco

Las reglas del juego, de Jean Renoir, Francia, 1939

110’ / +13

22.15hs: Horizontes contemporáneos

Sansón y Dalila, de Warwick Thornton, Australia, 2009

101’ / +13

Cortometraje: Los tambores de antaño (9’), de Jean Rouch, Francia, 1971

00.30hs: La trilogía del proletariado

Sombras en el paraíso, de Aki Kaurismäki, Finlandia, 1986

76’ / +13

Cortometraje: La vendedora de fósforos (32’), de Jean Renoir, Francia, 1928

JUEVES 6

16.00HS: Medievales y radicales

Lancelot del lago, de Robert Bresson, Francia, 1974

81’ / +13

Mediometraje: La panadera de Monceau (22’), de Eric Rohmer, Francia, 1963

18.00hs: Mi primera película

Sangre, de Pedro Costa, 1989

95’ / +13

Cortometraje: El pulpo (10’), de Jean Painlevé, Francia, 1927

20.00HS: Eduardo Coutinho en foco

Fin y principio, de Eduardo Coutinho, 2005

110 minutos / ATP

Cortometraje Maranhâo 66 (12’), de Glauber Rocha, Brasil, 1966

22.15hs: Horizontes contemporáneos

El director del casamiento, de Marco Bellocchio, Italia, 2006

100’ / +13

Cortometraje: Cuidado con tu gancho izquierdo (12’), de Jacques Tati, 1936

00.20hs: Brisseau por dos

Pasiones secretas, de Jean-Claude Brisseau, Francia, 2002

115’ / +18

SEGUNDA SEMANA

http://www.gijonfilmfestival.com/media/peliculas/2008/le%20monde%20vivant%20500x300.jpg

MARTES 11

16.00hs: Renoir en foco

La gran ilusión, de Jean Renoir, Francia, 1939

114’ / ATP

18.10hs: Medievales y radicales

El mundo viviente, de Eugène Green, Francia, 2003

72’ / ATP

Mediometraje: Clases nocturnas (27’), de Jacques Tati, Francia, 1967

20.00hs: Encuentros con artistas notables

Let’s Get Lost, de Bruce Weber, EE.UU., 1988

115’/ +13

22.15hs: Horizontes contemporáneos

Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke, México, 2008

85’ / ATP

Cortometraje: Llórame un río (19’), de Jia Zhang-ke, China, 2008

00.10s: La trilogía del proletariado

Ariel, de Aki Kaurismäki, Finlandia, 1986

72’ / +13

Cortometraje: El pasaje subterráneo (30’), de Krzysztof Kieslowski, Polonia, 1973

MIÉRCOLES 12

15.50hs: Clásicos para un canon

¿Por qué Bodhidharma se fue al Este?, de Yong-Kyun Bae, Corea del Sur-Alemania, 1989

137’ / ATP

18.15hs: Clásicos para un canon

Vampiro, de Carl Dreyer, Dinamarca, 1932

83’ / +13

Cortometraje: El vampiro (9’), de Jean Painlevé, Francia, 1945

20.10hs: Encuentros con artistas notables

El cameraman: vida y obra de Jack Cardiff, de Craig McCall, Reino Unido, 2010

86’ / ATP

Mediometraje: Los caminos de Kiarostami (32’), de Abbas Kiarostami, Irán, 2006

22.15hs: Horizontes contemporáneos

El maestro de Go, de Tian Zhuangzhuang, Japón-China, 2006

106’ / +13

Cortometraje: Cristales líquidos (6’), de Jean Painlevé, Francia, 1978

00.30hs: Horizonte contemporáneos

Francia, de Serge Bozon, Francia, 2007

107’ / +13

Cortometraje: Historia de camarones (10’), de Jean Painlevé, Francia, 1964.

JUEVES 13

16.00: Mi primera película

El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, España, 1974

93’ / ATP

Cortometraje: Souvenir (4’), de José Luis Guerín, España, 1986

18.15hs: : Eduardo Coutinho en foco

Edificio Master, de Eduardo Coutinho, Brasil, 2002

110’ / ATP

20.25hs: El ojo lúcido

El diamante blanco, de Werner Herzog, EE.UU.-Alemania-Francia-Bélgica-Italia, 2004

88’ / ATP

Cortometraje: Viaje al cielo (11’), de Jean Painlevé, Francia, 1937

22.15hs: Horizontes contemporáneos

El hombre de Londres, de Bela Tarr, Hungría, 2008

135’ / +13

00.45hs: Brisseau por dos

Los ángeles exterminadores, de Jean-Claude Brisseau, Francia, 2006

100’ / + 18

TERCERA SEMANA

http://ojosabiertos.files.wordpress.com/2010/12/comidasobrelahierba.jpg?w=290

MARTES 18

15.30hs: Clásicos para un canon

Shirin, de Abbas Kiarostami, Irán, 2008

91’ / ATP

Mediometraje: El niño ciego (29’), de Johan van der Keuken, Holanda, 1966

17.50hs: El ojo lúcido (Documentales)

Ciudad 24, de Jia Zhang-ke, China, 2008

106’ / ATP

Cortometraje: El gato (5’), de Johan van der Keuken, Holanda, 1968

20.00hs: Horizontes contemporáneos

Buscando la comedia en el mundo musulmán, de Albert Brooks, EE.UU., 2006

98’ / +13

Cortometraje: Escuela de carteros (15’), de Jacques Tati, Francia, 1947

22.00hs: Horizontes contemporáneos

Secreto rayo de sol, de Lee Chang-dong, Corea del Sur, 2007

142’ / +13

00.40hs: Encuentros con artistas notables

Gonzo, de Alex Gibney, EE.UU, 2008

120’ / +16

MIÉRCOLES 19

16.00hs: Mi primera película

El séptimo continente, de Michael Haneke, Austria, 1989.

113’ / +18

18.05hs: Jean Renoir en foco

La comida en la hierba, de Jean Renoir, Francia, 1959

90’ / ATP

Cortometraje: Charleston (17’), de Jean Renoir, Francia, 1927

20.10hs: Horizontes contemporáneos

El tiempo que queda, de Elia Suleiman, Palestina-Reino Unido-Francia-Bélgica-Italia, 2009

109’ / +13

Cortometraje: Del origen del siglo XXI (16’), de Jean-Luc Godard, 2000

22.25hs: Horizontes contemporáneos

Una habitación y media, de Andrei Khrzhanovsky, Rusia, 2009

130’ / +13

JUEVES 20

15.40hs: Medievales y radicales

Perceval el galo, de Eric Rohmer, Francia, 1978

134’ / ATP

18.00hs: Eduardo Coutinho en foco

Juego de escena, de Eduardo Coutinho, 2006

107’ / ATP

Cortometraje: Charlotte y su filete (10’), de Eric Rohmer, Francia, 1958

20.00hs: Horizontes contemporáneos

Zona libre, de Amos Gitai, Israel, 2005

90’ / ATP

Cortometraje: Paseo turístico (13’), de Benjamin Freiberg, Israel, 2009

22.20hs: Película de clausura

Bienvenido, de Philippe Lioret, Francia, 2009

105’ / ATP

Cortometraje: Preguntar a Nancy (10’), de Claire Denis, Francia, 2002

00.30hs: Horizontes contemporáneos

Marca en el cerebro, de Guy Maddin, Canadá, 2006

95’ / +13

Cortometraje: Nadja en París (13’), de Eric Rohmer, Francia, 1964

FOTOS: 1) Los labios; 2) Sangre; 3) El mundo vivivente; 4) La comida en la hierba

TODAS LAS PELÍCULAS SE EXHIBEN EN FORMATO DVD AMPLIADO

ORGANIZA CINECLUB CON LOS OJOS ABIERTOS

LA MUESTRA ANUAL DEL CINECLUB

diciembre 28, 2010

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