Archivos de la categoría ‘Muestra’

ECOS DE LA QUINTA MUESTRA

Enero 28, 2009

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Todo ha terminado, pero encontré una entrevista en un sitio del Valle de Punilla. El periodista Federico Rudolph, de la página web Asiespunilla, me hizo una larga entrevista. Pensé que desgrabarla y editarla habría de ser un verdero embrollo, un trabajo tedioso. Pero lo hizo, y su edición refleja muy bien algunos de los fundamentos de por qué sostengo un cineclub hace casi ya 10 años, y por qué vamos por la Quinta edición de esta muestra de cine. Se titula: Cine y cultura para todos. La nota completa la pueden leer en la dirección a continuación (Roger Koza)

http://www.asiespunilla.com.ar/home/news.html,N=372  

(Foto de Luciana Borrini)

SIETE ORACIONES SOBRE UNA MUESTRA DE CINE

Enero 26, 2009

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Por Roger Alan Koza

Centro y periferia: el inicio de esta edición de la muestra fue simbólicamente perfecto: no solamente estuvo la sala casi completa, lo que una reconocida artista de la zona denominó misteriosamente como bautismo, sino que la composición del público de esa función fue utópicamente heterogénea. El film inaugural fue Süden, película que se estrenó tres días después en Buenos Aires en el cine del MALBA. Una de las virtudes de la película de Solnicki es precisamente democratizar el acceso de un género musical a diversos públicos. Es ostensible que Süden excede el retrato del músico y se constituye como un discurso sólido sobre el espacio del arte en la vida de una sociedad. En ese sentido, es probable que la función del martes 6 de enero haya sido la mejor que ésa película jamás habrá de tener. ¿Por qué? En la sala Berti, había un grupo de 23 personas provenientes de San Carlos Minas y Serrezuela, dos localidades del norte de Córdoba golpeadas sistemáticamente por la pobreza estructural, material y simbólica, de nuestro país. Como sucede con muchas economías regionales del siglo pasado, el principal recurso de Serrezuela consistía en la explotación maderera, por lo cual esas tierras, tras año de explotación, han sido devastadas. Allí también pasaba el ferrocarril, y las vías funcionaban como una conexión vital con las ciudades más importantes del país. Eran otros tiempos. En el siglo XXI, este tipo de pueblo parece una zona habitada por fantasmas. En Serrezuela, las bolsitas de plástico atraviesan el paisaje, los chanchos conviven al aire libre con los pobladores, la tierra es yerma y nada hace pensar que allí se ha desarrollado una pasión cinéfila. Es así que un grupo intergeneracionaL, quienes empezaron a trabajar en una radio comunitaria, fundaron un cineclub. Desde hace más de 2 años, proyectan en la calle. Entusiastas y curiosos, casi siempre vienen a la muestra. Y así lo hicieron este año. Y vieron Süden, y les gustó muchísimo. Es decir que Kagel, de pronto, devenía popular, y llegaba a un público insólito que probablemente nunca habrían de pisar el MALBA.

El silencio del cine y en el cine: el diseño de sonido de las películas mainstream es ruidoso. Todo debe sonar fuerte y pocas secuencias carecen de música. De allí que el pochoclo y sus masticadores compulsivos no molesten en demasía, al menos si uno está viendo películas como Crepúsculo y Australia. Pero si uno se enfrenta a películas como Pan de azúcar, Día noche, día noche, Un condenado a muerte se ha escapado, todas exhibidas en la muestra, el juego entre silencio y sonido adquiere dimensiones sensoriales incompatibles con ciertas conductas naturalizadas del espectador contemporáneo. El silencio campea y el soliloquio del espectador se pone a prueba. Hay aquí un desafío sensorial y una discreta pedagogía sobre el aparato perceptivo de quien mira.

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Irse del cine: la gran sorpresa de esta edición de la muestra fue que pocas veces el público presente se retiró antes de que finalizara una película, algo que ocurre en todos los festivales y que durante el 2008 había sido una dolorosa constante en las funciones del cineclub. ¿Cuáles son las condiciones de escape? ¿Cómo se llega a la determinación de querer levantarse e irse? Todo sujeto es libre de hacerlo, pero de ello también se puede aprender. La impaciencia y el aburrimiento, categorías propias del orden de lo psicológico, suelen ser los móviles de esa decisión de fuga. En efecto, un cineclub y una muestra (o festival) deben ir a contramarcha de una lógica narrativa y audiovisual propia del cine de Hollywood. No se trata de una mera cuestión de colonización cultural sino más bien de una sigilosa modulación integral sobre todos los órdenes de recepción del espectador frente a una imagen. Un plano fijo de Costa, cualquier secuencia extensa de Béla Tarr, la “lentitud” de Tian Zhuangzhuang, las coreografías de Hou sin un telos narrativo, problematizan el orden del discurso cinematográfico y su lectura concomitante. Quien mira, de ese modo, no puede evitar ser interpelado. Si así llegara a acontecer, si el espectador se permite sostener su mirada, un cierto placer desconocido le espera al paciente y al curioso. De lo contrario, habrá de creer que una película distinta es Vicky Cristina Barcelona, o mediocridades más edulcoradas como Los falsificadores y tantos otros títulos que pasan por alternativa del cine hollywoodense. Lo cierto es que no hubo éxodos masivos; me animo a decir que muy pocas veces alguien se fue antes de que terminara. Es más: el film de Costa sobre los Straub, ¿Dónde yace tu sonrisa?, fue calurosamente aplaudido. Había unas 40 personas, afuera hacía 34 grados y empezó a las 6 de la tarde, siendo éste un lugar de vacaciones.

La palabra del público: “No sabía que era así”, me dice el productor de un canal de televisión de la zona, quien siempre apoyó el cineclub (y las cinco muestras), pero que jamás llegó a venir a una función. Pero esta vez sí lo hizo, y tras ver la nueva de Herzog, Encuentro en el fin del mundo, insólitamente candidata a los Oscars 2008, quedó fascinado. Tuve la impresión de que su caso, el tipo que nunca viene (quizás por prejuicios, quizás por falta de tiempo) era emblemático: en su sorpresa se descubría otra experiencia posible con el cine. En la misma línea, un espectador desconocido me envió un mail diciéndome que había visto con su hijo de 10 años El viaje del globo rojo, y que a éste le había encantado. Decía el padre: “no tiene entrenamiento para ver otro cine, pero igual le gustó”. En otras palabras: una muestra de cine, un festival, tienen la obligación de deconstruir el discreto poder de la autocracia del gusto.

Las películas de las seis de la tarde: en un primer momento había pensado inventar una sección llamada Cinefilía extrema, incorregible e incurable. Se trataba de un espacio en el que quería programar películas como Juventud en marcha y películas afines. Lo había pensado para las 15 horas de los tres miércoles correspondientes a la muestra; es decir, un horario totalmente divorciado de la premisa veraniega. Finalmente, no lo hice, pero sí intenté que todas las películas de la primera función fueran radicales, películas sin concesiones, títulos que no despertaran expectativas equívocas: “A esta hora, lo que se da es muy exigente”. Confieso que esta premisa se aplicó también a otros horarios, aunque en éstos sí había películas más afables y accesibles. Y fue ése horario la sorpresa de la muestra. Siempre hubo mucha gente. Allí, más de 40 personas, descubrían el L’ Atalante, de Vigo, El viajero, de Kiarostami, o Ladrón de caballos, de Tian.

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¿Qué es el cine?: una programación debe sugerir una respuesta a la pregunta de Bazin. Todas las películas de la muestra, sin excepción, constituían respuestas abiertas pero precisas al respecto. Un solo plano de Vigo, incluso todo su cortometraje A propósito de Niza, era suficiente para que cualquier espectador expandiera su concepción de cine.

Los números y los datos: pasaron más de 1.200 personas por la muestra. 100 personas fueron becadas y hubo unos 40 invitados. Se vendieron más de 40 abonos. Se proyectaron películas de Francia, Rusia, Dinamarca, Israel, Argentina, Bélgica, Brasil, Austria, Polonia, China, Senegal, Egipto, República del Chad, Yugoslavia, Reino Unido, Hungría, Portugal, Irlanda, Italia. Excepto Süden, el resto de las películas jamás han sido estrenadas comercialmente en Argentina. Algunas sí se exhibieron en cinematecas o festivales, otras ni siquiera en esos espacios valiosos y alternativos. Ninguna de las 32 películas programadas fue bajada de Internet. Para 10 películas hicimos, especialmente para la muestra, las traducciones y los subtítulos. Se distribuyó 4.000 folletos por los puntos centrales de La Cumbre. Se hicieron 500 programas, de los que se vendieron un 65%. 4 personas trabajaron exclusivamente en los 9 días de trabajo. Todas las funciones empezaron en horario, excepto las de apertura y clausura, y hubo un solo corte de luz en todas las funciones. La lluvia, en esta ocasión, no molestó.

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El martes 5 de enero de 2010, a las 21.30 horas, largaremos la Sexta Muestra de Cine Independiente de La Cumbre. Aunque falte una eternidad, ya están elegidos los directores en foco, una nueva sección y algunas películas de la sección Clásicos para un canon. El resto de la programación se completará durante el año en curso. Nosotros ya estamos trabajando.

Fotos: Luciana Borrini

COPYLEFT 2009 / ROGER ALAN KOZA

FOTOS DE LA TERCERA SEMANA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE

Enero 23, 2009

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Minutos antes de la función de clausura

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Julián Aubrit (traductor de varias películas y corrector del programa impreso), Viviana Ollúa (administración, auspicios, boletería y otros), Alejandro Cozza (cinéfilo y dueño del videoclub El séptimo arte)

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Una ayudante de fierro: Betty Font

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Armonías de Werkermeister

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¡Increible! Hay cola para entrar al Berti

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Desde el hoyo: la mujer de la derecha parece la vieja cajera del cineclub, Lucy Pravia, pero es una de las actrices de Medusa 

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Parecen los Straub, pero son los Corbalán, los mejores ayudantes del mundo

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La luz de la calle también proyecta.

Fotos de Luciana Borrini

ÚLTIMA SEMANA DE LA QUINTA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE

Enero 20, 2009

La última semana es cinematográficamente poderosa. Tiene, sin dudas, un evidente sesgo de cine de autor, aunque prefiero expresarlo en su versión más cinéfila: veremos un cine característico de la noción de política de los autores.

En efecto, los nombres propios aquí indican una concepción de cine: Herzog, una vez más, con su última película condensa una mirada sobre el mundo y su cine: su Antártida no está poblada por pingüinos consagrados como especie ejemplar. Allí están sus excéntricos, los que viven en el límite de lo civilizatorio. Quien tiene también una mirada excéntrica es Hou. Su lectura sobre París y su relectura del viejo clásico El globo rojo, exceden la cita y la visita. El viaje del globo rojo es la obra de un genio, como dijo el crítico Jim Hoberman, y además está Juliete Binoche en un papel que si no es el mejor de su carrera, al menos poco tiene que ver con sus interpretaciones precedentes.

En esta semana van tres películas esenciales: El viajero de Kiarostami, opera prima del iraní que condensa todo su cine; Rosetta, la mejor película de los hermanos Dardenne, cuyo efecto extradiegético es una indicación de que el cine es mucho más que cine. Ésa película cambió la ley laboral para adolescentes en Bélgica; Ladrón de caballos, la gran película del mejor realizador de la Quinta Generación de cine chino, Tian Zhuangzhuang, es una película-trance, como si uno estuviera literalmente en el sonido de un mantra y en el espacio mágico de una mandala, aunque curiosamente, Ladrón de caballos, trastoca esa imagen tan occidental (y de clase media) de creer que el Budismo Tibetano es el Bien Supremo sin fisuras.

Otras: Zizek, en Guía de cine para pervertidos, demuestra que el cine es mucho más que un espectáculo; más bien se trata de un sistema de modulación del deseo y una exposición material y fantasmal de fantasías colectivas, noción que comparte con el realizador Olivier Assayas. Y está el gran Béla Tarr con Las armonías de Werkermeister, para mí, su mejor película con Satantango, cuyo inicio es uno de los mejor principios de la historia del cine; y, como dice mi amigo y crítico de cine Fernando Pujato, un principio que al verlo uno se siente mejor. Y están Chahine, Breillat, Gordon y Keret.

En otras palabras, apostamos por otro cine mientras las carteleras se inundan con los posibles ganadores de los premios de la academia y sus apologetas inescrupulosos le otorgan su bendición en revistas culturales “baratas” y periódicos porteños de mucha tirada. El vocablo cine no es sinónimo de norteamericano. Los esperamos. (Roger Koza)

TERCERA SEMANA

MARTES 20

18.40hs: El psiquismo en fotogramas

Guía de cine para pervertidos, de Sophie Fiennes, Reino Unido, 2006

150 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Querido teléfono (17′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1976

22.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

Encuentros en el fin del mundo, de Werner Herzog, EE.UU., 2007

83 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará Maestros (11′), de Alexander Kluge, Alemania, 1963

00.15hs: Horizontes contemporáneos

El sexo es una comedia, Catherine Breillat, Francia, 2003

95 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La lámpara (8′), de Roman Polanski, Polonia, 1959

MIÉRCOLES 21

18.15hs: Clásicos para un canon

El viajero, de Abbas Kiarostami, Irán, 1974

71 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Mamíferos (11′), de Roman Polanski, Polonia, 1959

20.00hs: Clásicos para un canon

Rosetta, de Jean-Pierre y Luc Dardenne, Bélgica, 1999

90 minutos / No recomendada para menos de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La parabólica (13′), de Xavi Sala, España, 2007

22.00hs: Horizontes contemporáneos

El viaje del globo rojo, de Hou Hsiao Hsien, Francia-Taiwán, 2007

115 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Taris (8′), de Jean Vigo, 1931 (Jean Vigo en foco)

00.15hs: África no es Animal Planet

Silencio…estamos filmando, de Youssef Chahine, Egipto, 2001

108 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El trabajo del sueño (11′), de Peter Tscherkassky, Austria, 2001

JUEVES 22

18.00hs: Clásicos para un canon

El ladrón de caballos, de Tian Zhuangzhuang, China, 1986

88 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Prólogo (4′), de Béla Tarr, Hungría, 2004 (Béla Tarr en foco)

19.50hs: Béla Tarr en foco

Las armonías de Werckmeister, de Béla Tarr, Hungría, 2000

146 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Thi Loaa (4′), de Remo Bianchedi, Argentina, 2008

22.30hs: Película de clausura

Medusa, de Etgar Keret y Shira Geffen, Israel, 2007

78 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Ana (12′), de Gabriela Trettel, Argentina, 2007

00.20hs: Horizontes contemporáneos

Atorado, de Stuart Gordon, EE.UU., 2007

94 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Intervalos (7′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1968

FOTOS: Herzog y Kiarostami; 2) El ojo de Hou Hsiao hsien.

PROGRAMACIÓN DE LA SEGUNDA SEMANA DE LA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE

Enero 13, 2009

Esta semana empieza con todo: Bresson, Varda, Mambety. A la noche va una película tapada: Dia noche, día noche. Mañana tenemos a Resnais y un film que retoma el lenguaje humorístico de Tati: El iceberg. Le sigue una film brasilero, de un linaje de la cinematografía de ese país que se desmarca de películas atroces y fascistas como Tropa de elite. Después va la última de la última de Sayles, de lo mejor que hizo en años. El jueves salimos con la opera prima de Tarr, seguida de la magistral Dong, pasando por otro film africano que demuestra que la cinematografía de ese continente es sofisticada y más que atendible, diríase, necesaria. Después va una de von Trier, poco pretenciosa y estimulante para pensar la filosofía empresarial dominante de nuestro tiempo; un film de von Trier que no es misógino, aunque sí ligeramente misántropo. Los esperamos en reposera como Varda. Parece que está en vacaciones, pero no se distrae: filma, piensa, se divierte; es cine, del mejor. Bajo ese semblante, largamos la segunda semana. (Roger Koza)

SEGUNDA SEMANA

MARTES 13

17.50hs: Clásicos para un canon

Un condenado a muerte ha escapado, de Robert Bresson, Francia, 1957

101 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje A propósito de Niza (23′), de Jean Vigo, Francia, 1930 (Jean Vigo en foco)

20.00hs: África no es Animal Planet

Hienas, de Djibril Diop Mambety, Senegal, 1992

112 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje 47 años atrás (3′), de Youssef Chahine, Egipto, 2007

22.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

Las playas de Agnès, de Agnès Varda, Francia, 2008

110 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El afilador (7′), de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet, Italia, 2000

00.15hs: Horizontes contemporáneos

Día noche, día noche, de Julia Loktev, EE.UU., 2006

91 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Los padres (6′), de Xavi Sala, España, 2003

MIÉRCOLES 14

18.00hs: El psiquismo en fotogramas

Mi tío de América, de Alain Resnais, Francia, 1980

123 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Asesinato (2′), de Roman Polanski, Polonia, 1957

20.15hs: Horizontes contemporáneos

El iceberg, de Fiona Gordon, Bruno Romy y Dominique Abel, Bélgica, 2005

84 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Dos hombres y un armario (15′), de Roman Polanski, Polonia, 1958

22.10hs: Horizontes contemporáneos

Cine, aspirinas y urubúes, de Marcelo Gomes, Brasil, 2005

99 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará El combate del siglo XX (1′), de Remo Bianchedi, Argentina, 2007

00.10hs: Horizontes contemporáneos

Honeydripper, de John Sayles, EE.UU., 2007

123 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje En el instituto (3′), de Xavi Sala, España, 2006

JUEVES 15

18.00hs: Béla Tarr en foco

Nido familiar, de Béla Tarr, Hungría, 1977

100 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Manufraktur (3′), de Peter Tscherkassky, Austria, 1985

20.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

Dong, de Jia Zhang-ke, China, 2006

68 minutos / ATP          

Antes de la película principal se proyectará el mediometraje Cero en conducta (43′), de Jean Vigo, Francia, 1933 (Jean Vigo en foco)

22.15hs: África no es Animal Planet

Temporada de sequía, de Mahamat-Saleh Haroun, República de Chad, 2006

96 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Hiyab (8′), de Xavi Sala, España, 2005

00.15hs: Horizontes contemporáneos

El jefe de todo esto, de Lars von Trier, Dinamarca, 2006

99 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Ventanas (4′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1974

Para leer más sobre las películas ir a http://ojosabiertos.wordpress.com/2009/01/02/quinta-muestra-de-cine-independiente/  o pinchar a su derecha, en la columna de Entradas recientes, en Quinta Muestra de Cine Independiente.

FOTOS DE LA PRIMERA SEMANA DE LA QUINTA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE

Enero 12, 2009

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Gustavo Corso, el eximio bailarín inaugura la muestra; número muy tatiano.

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Dando las palabras de bienvenida y mencionando a todos los que nos dan una mano

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Desde el hueco en donde se atiende al público: un fotograma del trailer de la muestra que ya está en youtube:

http://www.youtube.com/watch?v=LuU0Bq2VlpU&feature=channel_page

Fotos de Luciana Borrini.

QUINTA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE LA CUMBRE: ENTREVISTA A HERMES PARALLUELO

Enero 7, 2009

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Por Roger Alan Koza

La película Pan de azúcar, de Hermes Paralluelo abrió, junto a Süden, la Quinta Muestra de Cine Independiente. Se trata de una película inteligente y fina sobre un tópico casi arqueológico: la desaparición de una mina y sus operarios, y su único sobreviviente convertido en guardián. Por momentos, parece un film de fantasmas, al menos hay un espectro evidente, valga la paradoja, una concepción del desarrollo industrial propio de una época pretérita. Paralluelo filma la soledad, la demolición, los vestigios, la nada, aunque el joven realizador organiza esos elementos bajo una poética efectiva y afectiva, que no conjura un estilo de vida ya desaparecido, pero que sí resucita para otorgarle, plano tras plano, dignidad.

 1. Pan de azúcar, es una película sorprendente que denota mucho trabajo y paciencia. Se trata de un documental sobre un paisaje específico, físico y simbólico, el de una mina abandonada en el medio de la nada en el norte argentino. En primer lugar: ¿por qué elegiste hacer una película allí? ¿Qué lleva a un cineasta español trasladarse al norte de un país lejano, a una zona casi fantasmal y filmarla?

 Desde hace un tiempo, concretamente desde que trabajo por Argentina, me pasa algo que considero bueno para mi trabajo y que se ha convertido en una metodología y en una forma de encarar mis proyectos. Es sencillo, cuando llegué a Jujuy no conocía a nadie por lo que tenía que comenzar a tejer toda una red de relaciones entre personas. Así que, por casualidades o afinidades, unas personas me conducen a otras y a partir de ahí se va armando todo. Una de las personas que conocí por el norte, en Tilcara, fue Armando Álvarez; su padre tenía una pequeña mina cerca del pueblo; hacía años que estaba cerrada. Él me habló de algo que luego pude constatar: la cantidad de minas abandonadas que hay por la zona. Me interesaba saber más acerca de lo que es y lo que significa una mina abandonada. Toda una historia social, cultural, económica que se constata a través de un vacío. Armando fue quien me habló por primera vez de Pedro. Me dijo: “en plena puna jujeña hay una mina abandonada, se llama Pan de Azúcar; allí vive un hombre que lleva largo tiempo vigilando (14 años), hace varios años que no le pagan por ello (7 años) y cada mañana se levanta con la esperanza de que la vuelvan a poner en funcionamiento.” Quise conocer que había de cierto en el relato de Armando.

2. Tu película se presenta como un documental, pero si uno la piensa un poco más, el film pertenece a un difuso pero consistente linaje del cine español reciente (Érice, Guerín, Álvarez) en donde lo documental y la ficción se entrecruzan. Como decía José Luis Guerín respecto de En construcción, quien entiendo fue tu profesor en Barcelona, tu película es de naturaleza documental. ¿Cómo piensas Pan de Azúcar?

Creo que pensando en la metodología se puede contestar un poco la pregunta. El trabajo consistió en reproducir, concentrar, ordenar, fragmentos de la vida de Pedro para construir una película. Si bien la materia prima es una experiencia vivida por él mismo, la manera para pasar esta experiencia a un lenguaje cinematográfico se parece mucho a la forma de trabajar de una ficción. Como realizador me siento más cómodo con la ficción, con la reconstrucción; creo que se puede ser más preciso a la hora de expresar un sentimiento, a la hora de mostrar la experiencia vital de la persona filmada: se puede concentrar y pulir más la imagen y el sonido para que quede estrictamente lo necesario, lo expresivo.

Algo más: no se podría decir que Guerín fue mi profesor; asistí a charlas suyas y fue una gran influencia. Él fue estudiante y profesor en mi escuela de cine, pero a mí no me llegó a dar clases. 

3. Tu película parece justificar la vieja idea de Kracauer sobre el cine como la redención física del mundo a través de una cámara. Quiero decir: el trabajo sobre la luz, la captura del impacto de lo lumínico sobre el mundo de la naturaleza y los objetos (y sujetos) es una proeza de tu película. ¿Cómo trabajaste el registro? ¿Con qué equipos rodaste? ¿Por qué se ve tan bien, aun cuando no has trabajado en 35mm?

Los ocres de los óxidos, con los distintos tonos de marrón de la tierra sumado a los diversos tonos rojizos de los químicos vertidos, dan una coherencia cromática difícil de obtener en cualquier película sin un trabajo previo del color, pero que allí se daba por las circunstancias propias del lugar. Después el trabajo lumínico viene de la observación: primero dónde y qué interesa rodar, y después a qué hora del día o con qué circunstancias atmosféricas. En los interiores tenía que ver a qué hora del día entraba la luz directa del sol o si rebotaba por una grieta o agujero de la pared o del techo o por una puerta o ventana. En los exteriores tenía que saber si me interesaba rodar por la tarde o por la mañana. Por lo general, como es una zona con una luz muy intensa, en parte dado por la altura, unos 3.800 metros sobre el nivel del mar, siempre prefería rodar los exteriores antes y durante el amanecer y el atardecer. Así que las horas de sol intenso las dedicaba a los interiores, ya que por otro lado, requerían una mayor cantidad de luz, pues en la mayoría de las localizaciones escaseaban las ventanas y aperturas al exterior; había que aprovechar los pocos huecos por los que se filtraba la luz. Pero lo que puede parecer un defecto es, en realidad, una virtud, ya que el hecho de que la luz tenga que pasar por tantos recovecos, grietas, etc. hace que  adquiera una textura mucho más rica.  

Los equipos fueron una cámara HDV con trípode, un micrófono direccional y un tergopor para rebotar la luz.

 4. ¿Cómo llegaste a concebir el plano final, el de la tormenta? ¿Por qué está allí? Es un plano que trastoca la totalidad del film. Me remite a la tormenta de varios films de Kiarostami, que también resignifican el entramado de los planos que constituyen sus películas.

Había un interés en los fenómenos meteorológicos; me interesaba trabajar durante toda la película la idea del desgaste, del paso del tiempo en los objetos. El sol, el viento, la lluvia, ayudaban a hablar de eso. De todos modos, fue un encuentro. Me parece que cuando permaneces en un mismo lugar por un tiempo prolongado te vas encontrando con muchos regalos; cada día pasan cosas distintas, todo tiene una luminosidad, un tono, un contraste diferente. Venía de rodar por segunda vez los planos de los cascos. Me encontré enfrente de esa tormenta lejana y de un edificio que había filmado en momentos diferentes. Me interesaba tener ambas cosas juntas.

Luego no sabía qué hacer con el plano; creía que no lo podría utilizar; para mí es necesario que, como decía Bresson, las imágenes se transformen en contacto de otras imágenes. Tenía quizás demasiada entidad. Conforme fuimos avanzando en el montaje sabía que ahí estaba el plano, aunque nunca veía el lugar. No pensaba que sería el cierre hasta que llegamos al final; entonces probamos y vimos, como vos decís, que si que había transformación y que esa transformación se podía aplicar a todo el resto de planos.

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5. ¿Cómo lograste filmar la intimidad del personaje? ¿Lo reclutaste o lo encontraste?

A Pedro lo conocí al poco rato de llegar a la mina. De una de las antiguas viviendas de los mineros salió un hombre, lo identifiqué rápido. Tal y como mi amigo Armando me contó, llevaba puesto con orgullo su casco minero; era como un símbolo de resistencia, el último tal vez. Desde lejos, Pedro Sumbaino caminaba hacia mí. Allí supe que quería filmarlo. Si a él no le hubiera interesado colaborar no hubiera tenido sentido el proyecto.

A medida que el rodaje iba avanzando él me posibilitó acercarme cada vez más, así la última secuencia que filmamos fue la de mayor intimidad y exposición suya. El plan de rodaje se organizó en ese sentido.

 6. ¿Qué tipo de cine te interesa?

 Lo que más me conmueve son las películas en las que por momentos la vida que emanan trasciende a lo cinematográfico. Pero el camino por el que llegan a eso es utilizando con una precisión milimétrica estrictamente los recursos cinematográficos. Creo que eso pasa muy a menudo y con una sutileza y fragilidad enorme en el cine de Ozu. En la última película que vi eso fue en Cuarto de Vanda de Costa. Me parece ante todo un film necesario. Me entusiasma también la extrema coherencia entre dispositivo y metodología de filmación por un lado y su búsqueda y resultado por el otro. La verdad es que ahora es la película en la que más pienso, me resulta muy enigmática. Por todo lo que muestra y lo que no. En ese sentido también me quedo con varias de Kiarostami y la inteligencia que tiene a la hora de no mostrar, de esconder; el trabajo en off es prodigioso y ayuda a dar espacio al espectador. Creo que el cine no debe mostrarlo todo, al contrario, debe esconderlo casi todo.

7. Siendo español, ¿cómo ves el cine argentino contemporáneo?

No lo conozco suficiente como para hablar de un modo tan general pero me parece que está muy vivo, más que el español; creo que allí el 2008 no ha dejado películas tan notables como  El hombre robado de Piñeiro, Süden de Solniki, la Rabia de Carri o Historias extraordinarias de Llinás. Me interesa el cine de Martel, creo que La mujer sin cabeza es una obra muy compacta, para mi es un ejemplo de cómo ajustar un guión al tema que se quiere desarrollar. Como la vida, la película es compleja y no es unívoca. Eso mismo también me parece un valor en el cine de Alonso. Todavía no pude ver Liverpool pero tengo muchas ganas.

8. ¿Estás trabajando sobre algún otro proyecto?

Tengo un par de proyectos en marcha para rodar en la ciudad de Córdoba, uno trata sobre una familia de carreros y la transmisión del oficio y valores de una generación a otra. El segundo proyecto todavía no sé de qué tratará, pero estoy explorando acerca de lo que significa salir de la prisión e intentar no volver a entrar en ella.

FOTOS: Hermes Paralluelo en la sala Berti respondiendo a la preguntas del público; 2) fotograma de Pan de azúcar.

COPYLEFT 2009 / ROGER ALAN KOZA

QUINTA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE

Enero 2, 2009

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En el documental que abre la quinta edición de esta muestra de cine, Mauricio Kagel, que ya no está entre nosotros, dice: “La música contemporánea es la música de hoy, como producto del desarrollo del lenguaje musical… Pero la gente que no hace música lo que desea profundamente es entretenerse. No dejan de estar influenciados por una cierta tendencia a consumir la música, no a repensar la música. Y ese entretenimiento usted no lo puede condenar… Lo que se necesita es ayudar al público, y llevarlo a reflexionar sobre la música. La música del siglo XX trae muchas preguntas. El oyente tiene que trabajar. Pero, cuando entra en ciertas zonas espirituales de la música contemporánea, la música también actúa como una droga y la quiere volver a escuchar”. Si uno reemplaza el vocablo música por cine, la declaración de Kagel sirve para pensar el cine y la relación que se tiene con él y la función específica de cualquier muestra de cine o festival.

En efecto, muchos nos aconsejan, a menudo, ser más condescendientes, y entonces programar películas fáciles, menos exigentes, algo que entretenga y que nos transporte a un limbo simbólico; en otras palabras, cine chill out. El espíritu conformista es un poderoso y sigiloso enemigo. Pero es robarle, por subestimar, los placeres que Kagel advierte cuando el espectador, en ese caso, decide probar otro sistema de imágenes y ver otro cine.

Por eso, el cine que programamos en esta muestra y en el cineclub intenta siempre desmarcarse de ese sesgo cultural que aprueba la pasividad militante y la ley del mínimo esfuerzo, un indirecto modo de devaluar cualquier aprendizaje, condición necesaria para obtener conocimiento. Nosotros, por ende, apostamos por el riesgo, el esfuerzo, la curiosidad. Y eso no implica destituir el placer de mirar y divertirse, un derecho legítimo para todo tipo de espectador, pues el humor siempre posee un elemento subversivo, capaz de reír de todo y estimular el disenso y la sospecha.

Esta quinta edición está organizada por secciones. Horizontes contemporáneos presenta películas diversas que representan la actualidad del cine. En esta sección hay nombres consagrados como Iosseliani, von Trier, Sayles, y directores menos conocidos como Gomes, Lou, Keret, Loktev. El ojo lúcido valida conscientemente el género documental. En esta ocasión se reúnen algunos documentales sobresalientes como el film de Costa sobre los Straub ¿Dónde yace tu sonrisa escondida?, una clase magistral de cine (y también de estética, ética y política), como también lo es Las playas de Agnés (Varda). Hay allí un film obligatorio para pintores, Dong, y otro para músicos, Süden. Dos secciones son temáticas: África no es Animal Planet casi no necesita explicación: tres películas intentan mostrar algo de un continente complejo del que no conocemos prácticamente nada. Las tres películas de El psiquismo en fotogramas permiten entender algo del funcionamiento de nuestro comportamiento. Y como siempre presentamos la sección Clásicos para un canon, es decir, una selección de películas centrales en la historia (secreta) del cine y que importan a la hora de entender qué es el arte cinematográfico. Finalmente, hay dos directores en foco: Jean Vigo y Béla Tarr, dos maestros del medio que han sabido explorar el lenguaje del cine hasta sus últimas consecuencias. Una selección de cortometrajes también reforzará la idea de cine de autor (o política de los autores). Se verán cortos de Greenaway, Polanski y Tscherkassky, autores reconocidos, acompañados por los cortos del joven realizador español Xavi Sala y del prestigioso pintor Remo Bianchedi, vecino de La Cumbre, aquí en función de realizador cinematográfico.

A partir de este momento se apagan las luces. Curioso destino el del cine: ser un régimen de luz capaz de mostrar algo del mundo imposible de ver sin una cámara.

Roger Koza, programador.

PRIMERA SEMANA

MARTES 6

21.30hs: Película de apertura

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Süden, de Gastón Solnicki, Argentina, 2008

67 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Pan de Azúcar (28′), de Hermes Paralluelo, Argentina-España, 2008

*El realizador Hermes Paralluelo estará presente en la función.

Süden es, en primera instancia, un documental sobre el esperado regreso del compositor argentino Mauricio Kagel, radicado en Colonia, Alemania, tras 40 años de no visitar su país. Invitado por el Centro de Experimentación del Teatro Colón en el 2006, Kagel vuelve a ver Buenos Aires, una ciudad que parece apreciar aunque no la ha elegido para vivir. El film no explicita por qué se fue décadas atrás, aunque indirectamente deja bien en claro el conjunto de desgracias que todo artista dedicado a la música contemporánea tiene que enfrentar si pretende ser fiel a su profesión y vivir en Argentina. En escasos 67 minutos, Solnicki registra ensayos y anécdotas simpáticas de algunos de los músicos (una desopilante visita a un dentista, la compra de facturas, una fiesta de recepción en una embajada, la discusión insólita con un afinador profesional). El momento cardinal y sublime, se cree, habrá de ser la presentación en el Teatro Colón. Pero Solnicki es valiente y lleva la película hacia otra dirección. Se trata de entender la música y ver cómo el arte, eventualmente, puede alterar la existencia cotidiana. Así, Süden funciona por contrapuntos y oposiciones. Es una película de primeros planos precisos que se armonizan con planos medios y algunos generales, de lo que se predica un juego entre lo singular (el músico) y lo general (la música) que permite ver el proceso creativo, el trabajo musical en sí. La puesta en escena interactúa con la materia musical, de tal modo que los planos se orquestan más que se compaginan. Las operaciones de montaje se anticipan a la partitura. Dice Kagel: “Yo sé que en Buenos Aires la música es esencial para la vida. De alguna manera es un sustituto para todo lo que no funciona a nivel político y social”. Extraña declaración de resonancias románticas; la música, finalmente, como medicina y consuelo, pero, después de ver Süden, la música, también, como práctica espiritual destinada a contrarrestar el devenir brutal de la vida diaria. Los planos de Solnicki evocan otra humanidad posible. (Roger Koza, programador)

23.45hs: Horizontes contemporáneos

Una vez, de John Carney, Irlanda, 2007

85 minutos / ATP

Antes de la película se proyectará el cortometraje Música bajo tierra (20′), de Pablo Lecaros, Argentina, 2008

El título en inglés de este pequeño y grandioso film de John Carney es Once, y bien podría titularse Once Again, “Una vez más”, porque es sin duda el deseo que surge del espectador cuando descubre esta pieza de cámara, acaso un musical propenso, paradójicamente, a un difuso realismo social. En Dublín, un músico (callejero) y también empleado de una ferretería (paterna) conoce a una mujer en la calle mientras interpreta una de sus canciones. Luego harán música, quizás se amen. Esta versión proletaria de Letra y música transmite la misma felicidad de esa película, pero se desmarca de esa quimera mercantil en donde hacer música se asocia al éxito y a la fama. Aquí, la música es una labor cultivada para cuidar la propia dignidad y una expresión catártica para conjurar el propio desencanto. Una vez hace visible la mentada comunicación entre músicos, pues en varios pasajes permite ver cómo se compone grupalmente, dejando asentado que la música es una actividad colectiva (y también ofrece un retrato del músico que nada tiene que ver con las drogas y la vagancia, aunque sí, discretamente, con la rebeldía). Como film musical está en las antípodas de productos miserables como High School Musical, la artificialidad sofisticada de Chicago o el sadismo cool de Sweeney Todd. Los planos secuencia extensos y un registro directo del sonido en varias ocasiones producen un efecto de extrañamiento sobre las reglas del género, operación estética que compensa el glamour del musical canónico y le otorga un profundo sentido humano. (RK)

MIÉRCOLES 7

18.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

¿Dónde yace tu sonrisa escondida?, de Pedro Costa, Portugal-Francia, 2001

103 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El espacio exterior (10′), de Peter Tscherkassky, Austria, 1998

No es necesario haber visto ninguna película de Jean-Marie Straub y la recientemente fallecida Danièle Huillet para apreciar este sublime y frecuentemente cómico film sobre cómo trabajan juntos en el montaje de una película. Esta pareja peleadora, amable y excéntrica y el director Pedro Costa son vanguardistas que poseen un agudo entendimiento del llamado cine clásico (Chaplin, Ford, Hawks, Mizoguchi, Ozu), lo que llega a ser evidente en los monólogos de Straub, los cortes precisos en el montaje de Huillet (los que se ven en detalle) y en el hermoso modo en el que Costa filma a ambos. El crítico australiano Adrian Martin dice que “probablemente es el mejor documental que he visto en mi vida”; sin duda es el mejor film jamás hecho acerca del montaje cinematográfico. Thierry Lounas codirigió. (Jonathan Rosenbaum)

20.15hs: Clásicos para un canon

Voces distantes, de Terence Davies, Reino Unido, 1988

84 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La C es para casa (9′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1976

Una de las mejores películas británicas de todos los tiempos de uno de los directores menos conocidos de dicha cinematografía nacional, Voces distantes es una exposición magistral de cómo emocionar en el cine sin apelar a la manipulación ortodoxa y al sentimentalismo kitsch, más aún cuando se trata de retratar autobiográficamente la vida de una familia, católica y proletaria, de Liverpool, durante las décadas del ‘40 y ‘50 del siglo XX. Un prodigio formal, la historia podrá ser sencilla, aunque no por eso banal. En efecto, éste es un film en el que la recolección de los recuerdos (fiestas, una guerra, dos casamientos, un funeral, el amor por la música y el cine) se materializa en imágenes, imitando el funcionamiento de la memoria. Así, la música popular inglesa constituye un sonido emocional colectivo que atraviesa las generaciones y explica en parte la intimidad. Es historia sonora. Tal procedimiento está acompañado por un trabajo en la textura y tonos del film, además de que las elecciones de encuadres y movimientos de cámara también enfatizan el trabajo del recuerdo. Véase el pasaje en el que uno de los personajes, Eileen, tras su boda, extraña a su padre mientras abraza a su hermano. Un paneo lento hacia la izquierda va yuxtaponiendo escenas pretéritas en las que mostrando y no diciendo se explica por qué a este personaje le duele la ausencia de su padre. Ésta es una de las tantas secuencias magistrales de esta obra maestra de Terence Davies. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

Palacio de verano, de Lou Ye, China, 2006

140 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La canción del inmigrante (12′), de Federico Menéndez, Argentina, 2008

Doble controversia: primera película china que incluye en su narrativa la revuelta estudiantil en la plaza Tiananmen en 1989; primera película china en la que se ven personajes cogiendo en pelotas y de frente. Sexo y política, dos tópicos problemáticos para cualquier cineasta chino cuyo interés no pase por apoyar inescrupulosamente el régimen de turno haciendo películas de espadachines voladores. Todo empieza con la partida de la heroína, Yu Hong, que abandona su pueblo natal al norte de China para estudiar en la Universidad de Pekín, en donde participará en las protestas estudiantiles de finales de la década del ‘80 y en donde también se enamorará de distintos hombres. Son tiempos de cambios veloces e irreversibles, lo que Lou Ye patentiza en su revoltoso y dinámico montaje, en el que sus planos secuencia elegantes inducen a experimentar el vértigo de ser parte de un período histórico que se resiste a ser pensado. Doce años de historia parecen poco: Lou demuestra lo contrario. Palacio de verano transmite un sentimiento de desarraigo generalizado en el que el amor físico funciona como una experiencia transitoria de pertenencia. Ésta es una película en la que se puede ver cómo la Historia se inyecta en la intimidad y la transforma. Como la mayoría de las películas de los cineastas de la Sexta Generación, es un intento legítimo de interrogar la Historia en tiempo presente. (RK)

00.45hs: El psiquismo en fotogramas

WR: Los misterios del organismo, de Dusan Makavejev, Hungría, 1971

Duración: 85 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El mundo ya no es más macho (1′), de Graciela Lamano, Argentina, 2008

Pocos directores llegaron tan lejos como Dusan Makavejev en mostrar cómo se articula lo corporal y lo político en un sistema socioeconómico; aquí, a través de una suerte de extraña y genial apropiación de la obra del psicólogo austríaco Wilhelm Reich. Así, las tesis centrales de La función del orgasmo y La psicología de masas del fascismo son presentadas por una voz en off mientras se ve un plano fragmentado en forma de balón en el que se ven juegos eróticos practicados por una pareja. En ocasiones, WR: Los misterios del organismo recurrirá a material de archivo que intercala con entrevistas de familiares de Reich, pacientes y partidarios, que sirven para comprender algunos de sus postulados y aspectos de su vida, como su fatídico destino en los EE.UU. Pero WR: Los misterios del organismo no es un documental sino una película por momentos inclasificable que boga por la libertad en todos sus órdenes. Así es que, pasados unos treinta minutos, el film salta de EE.UU. a la ex Yugoslavia. Y allí empieza a contarse otra historia, la de Milena, una entusiasta militante feminista reichiana y también comunista, que pretenderá desarticular el estalinismo autoritario bajo una fórmula paradójica, acaso heterodoxa para el oficialismo de turno: “Camaradas, no puede haber conflicto entre el socialismo y el amor físico. El socialismo no puede excluir de su programa el placer humano. La revolución de octubre se truncó cuando se rechazó el amor libre”. (RK)

JUEVES 8

18.00hs: Jean Vigo en foco

L’Atalante, de Jean Vigo, Francia, 1934

85 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Una sonrisa (2′), de Roman Polanski, Polonia, 1957

El único largometraje de Jean Vigo, una de las obras maestras supremas del cine francés, fue editado y luego brutalmente reeditado mientras Vigo estaba muriendo, por lo que una restauración “definitiva” es imposible. Su trama: una simple historia de amor en donde una mujer de provincia (Dita Parlo) contrae matrimonio con el capitán de una embarcación (Jean Daste), y los otros personajes que tienen implicancias son los miembros de la tripulación (Michel Simon y Louis Lefebvre) y un vendedor ambulante (Gilles Margaritis) que flirtea con la flamante esposa en un cabaret y le describe las maravillas de París. La sensualidad de los personajes y de los escenarios, capturados de un modo indeleble por la luminosa fotografía de Boris Kaufman, constituye uno de los tantos méritos de la notable poesía de la película, cuya convicción va más allá de las categorías de realismo y surrealismo, del mismo modo que su poderosa sexualidad trasciende, finalmente, categorías tales como la heterosexualidad, la homosexualidad, e incluso la bisexualidad. Plano tras plano, e instante tras instante, la película está completamente viva y abierta a las posibilidades del mundo, por lo que la magia y la realidad parecen funcionar como las dos caras de una misma moneda, sin ajustarse completamente a la visión de Vigo… Una inspiración fundamental para las generaciones de cineastas que le sucedieron, aunque ninguno pudo jamás siquiera igualarlo. (JR)

19.45hs: Béla Tarr en foco

La condena, de Béla Tarr, Hungría, 1987

122 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El arribo (2′), de Peter Tscherkassky, Alemania, 1998

Una de las películas favoritas de Susan Sontag, y no es difícil imaginar por qué. A quienes no le vaya la melancolía existencial de Antonioni y Tarkovski se les aconseja permanecer lejos de la sala, pues el sello distintivo del estilo implacable de las imágenes en blanco y negro -mucha lluvia, niebla, perros callejeros, bares decadentes y sucios; planos largos artísticamente trabajados, construidos por movimientos de cámara lentos y continuos; ruidos mecánicos en fuera de campo- está tan poderosamente presente que la melancolía parece casi un fetiche. La historia mínima en medio de todo esto -un solitario recluido (Miklos Szekely), que está desesperadamente enamorado de una cantante de cabaret (Vali Kerekes), anhela encontrar en ella su salvación, por lo que vincula a su marido en un enredo de contrabando para poder estar más tiempo con ella- parece casi secundaria ante la belleza formal de los arabescos fascinantes que giran alrededor del más lúgubre de los suburbios industriales. Lo que constituye casi un milagro es que algo que invita a mirar casi compulsivamente esté ligado a una sociedad y a una locación que parecen tan depresivas como petrificadas. (JR)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

Jardines en otoño, de Otar Iosseliani, Francia, 2006

116 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El pan y el callejón, de Abbas Kiarostami, Irán, 1970

La última obra del gran cineasta de Georgia es una variación más del conjunto de sus películas, aunque en cada una de ellas hay una nueva revelación: aquí un homenaje difuso al género femenino, aun cuando una de las mujeres sea una abuela interpretada por el genial Michael Piccoli (en reemplazo de una de las actrices no profesionales del director). El tema de Iosseliani es el ocio inteligente, una práctica estética (y política) a contramano de una sociedad que legitima el trabajo como valor absoluto; beber, cantar, amar, cultivar la amistad, viajar, pintar son acciones subversivas frente a las coordenadas institucionales y simbólicas de un sistema de vida en donde la producción lo es todo. En esta ocasión, el Ministro de Agricultura de Francia, Vincent, es destituido y se queda sin trabajo y esposa. ¿Qué hacer si no se tiene que trabajar? Vivir, en un sentido que, lógicamente, excede lo biológico. Iosseliani ofrece más de 100 planos secuencia coreográficos en los que personajes diversos (curas cristianos ortodoxos, refugiados africanos, artistas, funcionarios públicos, prostitutas, etc.) interactúan y atraviesan la vida de Vincent. El legítimo heredero de Jacques Tati propone una perspectiva hedonista, que no confunde con el consumo. La riqueza espiritual deviene de un saber vivir, incompatible con esa pulsión por poseerlo todo, propia de los pudientes que no distinguen entre un tapado de piel y una obra de arte. (RK)

00.15hs: Horizontes contemporáneos

Tristram Shandy: la historia del gallo y el toro, de M. Winterbottom, Reino Unido, 2005

91 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Hot Pot (3′), de Remo Bianchedi, Argentina, 2008

Esta adaptación cinematográfica del magistral libro acaso inadaptable La vida y las opiniones de Tristram Shandy de Laurence Sterne, ícono de la literatura anglosajona del siglo XVIII, es tan divertida e inteligente como 24 Hour Party People, película anterior del prolífico y versátil Michael Winterbottom. Más accesible y universal que aquel film sobre la historia de Manchester y su música de la década del ‘70, Tristram Shandy es más una película sobre una película que intenta adaptar un libro imposible de llevar al cine. El excelente comediante Steve Coogan es Tristram, su padre y él mismo, y su locuacidad sostiene el tono cómico y filosófico que define la identidad de la película. Tras una primera media hora brillante el resto del metraje quizás no contenga ni el ritmo ni la sagacidad de su inicio, pero el film de Winterbottom está por encima de las comedias con piloto automático que pululan en el cine contemporáneo. (RK)

 SEGUNDA SEMANA

MARTES 13

17.50hs: Clásicos para un canon

Un condenado a muerte ha escapado, de Robert Bresson, Francia, 1957

101 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje A propósito de Niza (23′), de Jean Vigo, Francia, 1930 (Jean Vigo en foco)

Basado en el relato de un teniente sobre su escape en 1942 de un fuerte de la Gestapo en Lyon, esta película solemne y sin embargo extraordinariamente atrapante es la elegida si se trata de señalar el mayor logro de Robert Bresson, uno de los grandes artistas cinematográficos (solamente comparable con su película más corrosiva y metafísica, Al azar, Baltasar). La mejor película sobre fugas de prisión, reconstruye la mismísima noción de libertad a través de sonidos en fuera de campo y define la salvación como un trabajo meticuloso y paciente. El mismo Bresson pasó parte de la guerra en un campo de concentración y posteriormente vivió en Francia mientras estaba ocupada por los alemanes, experiencia que se patentiza magistralmente en el uso concentrado del sonido y la imagen para dar a conocer un alma en cautiverio. Una película esencial. (JR)

20.00hs: África no es Animal Planet

Hienas, de Djibril Diop Mambety, Senegal, 1992

112 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje 47 años atrás (3′), de Youssef Chahine, Egipto, 2007

Después de su extraordinario debut con Touki Bouki (1973) -el primer film experimental del cine africano- el realizador Djibril Diop Mambety sobrevivió principalmente como actor de teatro y cine, y, naturalmente, las expectativas sobre su segunda película no eran menores. Cuando Hienas se estrenó en 1992 la consideré una película menos arriesgada pero, tras reflexionar un poco más, la encuentro más trabajada y madura que su opera prima y sus ironías resultan ser aún más deletéreas. Es un adaptación africana de la famosa obra de teatro del escritor suizo Friedrich Dürrenmatt, La visita (también filmada, aunque sin éxito, por Bernhard Wicki con interpretaciones de Ingrid Bergman y Anthony Quinn a mediados de los ‘60): una mujer envejecida y rica regresa a su empobrecido pueblo, del que se fue muchos años atrás, y le ofrece una fortuna a su gente si asesinan a un almacenero del pueblo que la sedujo, embarazó, y abandonó cuando ella tenía 16 años. En un principio, los aldeanos rechazan con desprecio el ofrecimiento, pero deciden que al menos tienen el derecho de comprarle fiado al almacenero, mientras que el gusto por los lujos empieza a acrecentarse, lo que implica una cómica alegoría acerca del colonialismo y el consumismo, y su mutua dependencia. Diop Mambety demuestra un gran talento para dirigir a sus actores, e incluso se lo puede ver en un rol menor aunque central. (JR)

22.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

Las playas de Agnès, de Agnès Varda, Francia, 2008

110 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El afilador (7′), de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet, Italia, 2000

“¿Qué es el cine?”, se pregunta Varda, el único miembro femenino de la Nouvelle Vague, cuando su película-autorretrato está a punto de culminar. Su respuesta es baziniana: “La luz que viene de algún lado capturada por imágenes, algo oscuras y coloridas”. Y agrega: “Aquí, me siento como si hubiera vivido en el cine, que el cine es mi hogar. Pienso que siempre viví en él”. Esta película sobre sus memorias es indirectamente un ensayo sobre cómo constituir una existencia singular en obra de arte, o cómo el arte puede componer la identidad de un sujeto. A punto de convertirse en octogenaria, Varda, una auténtica espigadora con una cámara, selecciona materiales diversos (recuerdos de su infancia, escenas de sus películas, fotografías propias, pinturas, instalaciones, material de archivo) e intenta hilar una narración sobre su propia vida. Sus playas, el paisaje que se encontraría si se pudiera ver en su interior, son los recuerdos, que, como queda establecido en la primera escena, son espejos sostenidos por otros para poder reconocerse. La vida de Varda está atravesada por el siglo XX y sus amistades y sus intereses son un buen ejemplo: la constitución del cine moderno, la segunda guerra mundial, Vietnam, la revolución cubana, los movimientos libertarios de la década del ‘60, Jim Morrison, espigadores desconocidos, Chris Marker (al que se lo ve en su versión gatuna), Godard (al que se lo ve sin anteojos), Jane Birkin. Un buen segmento de la película gira en torno a su marido, el cineasta Jacques Demy, a quien Varda sigue amando, a pesar de su muerte temprana. Ésta es la película de una persona libre; no hay muchas, aunque pensemos lo contrario. (RK)

00.15hs: Horizontes contemporáneos

Día noche, día noche, de Julia Loktev, EE.UU., 2006

91 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Los padres (6′), de Xavi Sala, España, 2003

Día noche, día noche, la inquietante opera prima de Julia Loktev sobre una adolescente que decide inmolarse en Times Square a plena luz del día, elude el lugar común y humaniza la figura del terrorista sin por esto justificarlo. El film de Loktev es prácticamente mudo, aunque materializa la determinación y el dolor de quien decide matarse en nombre de una causa política, jamás develada en la película y cuidadosamente desmarcada del Islam (excepto por una escena menor), aunque sí vinculada al fundamentalismo religioso. Y si en apariencia los últimos 40 minutos de película giran en torno a una posible explosión, Día noche, día noche, paradójicamente, se convierte en una exploración vital y colorida de los actos cotidianos y la vida cosmopolita de una ciudad, así como también se descubre una solidaridad disponible y sorprendente entre quienes conviven en la Gran Manzana. En este film estéticamente prodigioso los primeros planos se combinan con una concepción del sonido específica, y en esa amalgama Loktev dota algunas de sus escenas de un suspenso casi existencialista. La música de la película es la ciudad, el multilingüismo y el pulso sonoro de la calle. Las manos y los rostros son los protagonistas. Cada detalle es un mundo. También hay una elección sobre los tonos, decisión que acompaña los estados de ánimo de la protagonista. Así, el sabor y color de una manzana, por ejemplo, puede convertirse, para quien mira, en una experiencia trascendental. Día noche, día noche deja constancia de que New York sigue siendo vulnerable. ¿Quién puede imaginar a una niña de 15 años a punto de dinamitarse? (RK)

MIÉRCOLES 14

18.00hs: El psiquismo en fotogramas

Mi tío de América, de Alain Resnais, Francia, 1980

123 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Asesinato (2′), de Roman Polanski, Polonia, 1957

Esta obra maestra del realizador de Noche y niebla, un éxito sorprendente en su país, combina divulgación científica y narrativa, ciencia y ficción, de tal modo que el conjunto es un ensayo fluido y lúcido, aunque perturbador (y reduccionista), de nuestros comportamientos más inconscientes pero también visibles y reconocibles. Bajo el marco conceptual del ya fallecido Henri Laborit, un heterodoxo neurólogo conductista, tres personajes, interpretados por Depardieu, Nicole Garcia y Roger Pierre, ejemplifican una teoría sobre la conducta basada en la división de nuestro cerebro en tres secciones según la cual el homo sapiens es al mismo tiempo un reptil, un mamífero y un ser humano propiamente dicho. Quizás pueda molestar ser equiparados con ratas de laboratorio, pero ver el desenvolvimiento de un político, una actriz y un gerente empresarial, y sus dramas, pasiones y fantasías, convierte a todo el experimento en un espejo temible y fascinante en el que cualquier espectador puede ver su propio rostro, su propio deseo. La puesta en escena es magistral, y la inteligencia formal de Resnais compite en exactitud con las apariciones de Laborit explicando los laberintos pulsionales de la naturaleza humana. (RK)

20.15hs: Horizontes contemporáneos

El iceberg, de Fiona Gordon, Bruno Romy y Dominique Abel, Bélgica, 2005

84 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Dos hombres y un armario (15′), de Roman Polanski, Polonia, 1958

Extraña comedia física (y casi muda), aunque también un retrato melancólico sobre el amor, la opera prima de Gordon, Romy y Abel, los tres protagonistas del film, podrá o no producir (son)risas, pero sin duda habrá de sorprender por su lenguaje cinematográfico, más cerca del cine mudo y de la comicidad de Jacques Tati. Tras un prólogo exótico, una mujer esquimal advierte que su mundo nada tiene que ver con los osos polares y las focas, y menos aún con la paz natural. Quizás su mundo esté en extinción; al menos su lenguaje, el inuktitut, está en riesgo de marchitarse. Pero dice que un posible hijo e incluso su marido podrán aprender su lengua, pues detrás de esta inquietud de supervivencia lingüística hay una historia de amor. Y así larga una película imprevisible, sobre una mujer que tras quedar atrapada en una cámara frigorífica de un fast food abandonará su vida mecánica, su familia y su trabajo, en un viaje que la llevará de Bruselas al Ártico. Caricaturesca, medidamente circense, El iceberg está compuesta de unos 150 planos, medios y panorámicos fundamentalmente, y hace gala de la profundidad de campo, demostrando además cómo el sonido (y no la música) puede suministrar información relevante sin subrayados. Una escena secundaria, políticamente esencial, que transcurre en un camión de reparto, justifica por sí sola los 84 minutos de este film proveniente del país de los hermanos Dardenne. (RK)

22.10hs: Horizontes contemporáneos

Cine, aspirinas y urubúes, de Marcelo Gomes, Brasil, 2005

99 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará El combate del siglo XX (1′), de Remo Bianchedi, Argentina, 2007

Esta bellísima e intimista meditación indirecta sobre la violencia y su expresión bélica se hilvana a partir de una trama mínima: durante la Segunda Guerra Mundial un alemán vive en el sertón brasileño pasando cine ambulante, método de seducción para vender sus revolucionarias aspirinas. El alemán cimienta una amistad con un campesino. Cuando Brasil rompe las relaciones diplomáticas con Alemania, el extranjero deviene en un enemigo potencial, y tendrá entonces que huir o esconderse. Desprovisto de cualquier ornamento folclórico, Gomes explora un contexto rural que a pesar de la distancia en el tiempo poco debe haber cambiado, y su interés parece ser querer advertirlo. Pero la gloria de Cine, aspirinas y urubúes consiste en su delicada y austera puesta en escena, capaz de transmitir emociones reconocibles sin la manipulación característica del cine contemporáneo y eludiendo todo tipo de subrayado que indique una interpretación determinada. La sugerencia es la regla. La sutileza, una norma. Y la magia, si se quiere, la del cine, una alusión, acaso un milagro, como lo experimentan algunos campesinos en plena noche mirando absortos la ciudad de San Pablo proyectada en una pantalla. (RK)

00.10hs: Horizontes contemporáneos

Honeydripper, de John Sayles, EE.UU., 2007

123 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje En el instituto (3′), de Xavi Sala, España, 2006

Se supone que esta película transcurre en 1950 en Alabama (en donde fue rodada), pero en realidad es como si ocurriera en el País del Nunca Jamás ubicado en la imaginación de John Sayles, teñida por un trabajo de investigación, un agudo oído para los diálogos y diversas fantasías acerca del nacimiento del rock and roll. Sin embargo, como en el musical Stormy Weather, de 1943, un elenco maravilloso, principalmente afroamericano, sostiene elegantemente la película, incluso atravesando decorosamente algunos ocasionales pasajes forzados, como el pegajoso flashback hacia el final del film. Danny Glover interpreta a quien fuera alguna vez un pianista reconocido, Tyrone “Pine Top” Purvis, que intenta salvar su local de música del desastre económico pretendiendo que un joven viajero con una guitarra (Gary Clark Jr.) es la estrella de blues Guitar Sam. Haciendo trampa, de algún modo, resuelve problemas diversos como el de la competencia, la electricidad, la falta de efectivo, su relación con su esposa y su hija, y también con el sheriff del pueblo (Stacy Keach), propagando, de ese modo, una especie de mejoramiento general orientado a la dicha comunal que para mí constituye la película más disfrutable de Sayles desde The Brother from Another Planet, de 1984. (JR)

JUEVES 15

18.00hs: Béla Tarr en foco

Nido familiar, de Béla Tarr, Hungría, 1977

100 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Manufraktur (3′), de Peter Tscherkassky, Austria, 1985

La opera prima del gran maestro húngaro Béla Tarr, junto con Miklòs Jancsò, el realizador más importante de su país, fue rodada a sus 22 años, antes de matricularse en la escuela de cine en la que finalmente estudió. A menudo se insiste en que Nido familiar no representa la genialidad formal por la que se lo conoce al realizador, pero tal señalamiento, en parte pertinente, no debería desviar la atención sobre los aciertos formales de esta película sobria y lúcida sobre la institución familiar en Hungría en tiempos de un comunismo decadente en la década del ‘70 del siglo pasado. Los únicos planos abiertos se ven al principio: Budapest, sus calles, su gente, sus edificios. El resto de la película se constituye a través de primeros planos de rostros y planos medios de la interacción familiar, matizados por entrevistas con burócratas de todo tipo. Una pareja joven no puede conseguir departamento y están obligados a vivir en la casa de uno de sus padres, un ambiente con nueve habitantes. Tarr contextualiza ese dato en clave política, y muestra así los diversos efectos sobre la vida íntima de los sujetos. Al inicio se nos advierte que “Es una historia verdadera. No le sucedió a la gente de la película, pero les podría haber pasado”. Nido familiar excede la ficción y el documental; es el cine de un maestro con una firme visión sobre el mundo. (RK)

20.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

Dong, de Jia Zhang-ke, China, 2006

68 minutos / ATP          

Antes de la película principal se proyectará el mediometraje Cero en conducta (43′), de Jean Vigo, Francia, 1933 (Jean Vigo en foco)

Este documental del mejor cineasta chino de la actualidad es un complemento de Naturaleza muerta, un film ficcional en torno a las transformaciones geológicas y urbanas de una zona casi mítica, sin duda poética y milenaria, conocida como las Tres Gargantas, a la orilla del río Yangtze, provincia de Fengjie. Aquí Jia sigue los procedimientos estéticos de un pintor de su generación cuyo nombre lleva la película. Dong es observacional: el artista mira los cuerpos de los trabajadores y los pinta; Jia los filma y sugiere así las consecuencias de esa labor: escenarios destinados a desaparecer, más bien a hundirse, pues la construcción de una presa gigante habrá de inundar los viejos paisajes urbanos para siempre. En algún momento habrá un accidente, y Jia y Dong visitarán a la familia del difunto. Es un pasaje conmovedor y circunspecto en donde los primeros planos de los rostros expresan mucho más que la personalidad de esos sujetos y sus sentimientos individuales. Posteriormente, Jia y Dong se trasladan de China a Tailandia, en donde el pintor retratará mujeres jóvenes, muchas de ellas, posiblemente, prostitutas. Si allí Dong se concentra en la verdad de los cuerpos, Jia, en ese segmento, se focaliza en la ciudad como si fuera un sujeto. Bangkok en su devenir capitalista es la posible fisonomía de las próximas metrópolis chinas, y esto conlleva un estilo de vida. El enigmático plano final en donde dos ciegos caminan pidiendo limosna por un mercado posee un potencial hermenéutico digno de ser descifrado. (RK)

22.15hs: África no es Animal Planet

Temporada de sequía, de Mahamat-Saleh Haroun, República de Chad, 2006

96 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Hiyab (8′), de Xavi Sala, España, 2005

Este enigmático film, uno de los siete producidos por el New Crowned Hope Festival y la Viennale, en conmemoración del 250 aniversario del nacimiento de Mozart, puede desconcertar, pues la totalidad del metraje casi carece de música, aunque el punto de partida e inspiración es la obra tardía del vienés La clemencia de Titus. ¿Una película sobre la gracia? Sí, pero en un sentido materialista, y tras un arduo aunque honesto aprendizaje de los personajes. Después de 40 años de guerra civil, se declara, en Chad, una amnistía general. Un joven y su abuelo escuchan la noticia por radio, pero, como suele suceder en estos casos de perdón y olvido por decreto, las heridas pretéritas permanecen latentes. Así, el joven, inducido por su abuelo, habrá de ir en búsqueda de quien matara a su padre. El delicado y elegante film de Saleh Haroun no solamente funciona como una lección política sobre cómo se conquistan la reconciliación y la clemencia, sino que además ejemplifica un modelo narrativo característico de un acervo cultural tan alejado de Hollywood y sus mañas, sostenido en una puesta en escena en la que cada plano revela un mundo singular: los colores, los sonidos, los movimientos de los cuerpos, la presencia de la radio como sistema privilegiado de comunicación, las pocas pero justas palabras, hasta la preparación del pan, constituyen la identidad de una película y de un país. (RK)

00.15hs: Horizontes contemporáneos

El jefe de todo esto, de Lars von Trier, Dinamarca, 2006

99 minutos / No recomendada para menores de 16 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Ventanas (4′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1974

Secretamente inteligente y formalmente extravagante, la última película del provocador profesional conocido como Lars von Trier es menos pretenciosa que las películas de sus trilogías sobre la bondad y los Estados Unidos, y menos provocadora que su mejor trabajo hasta la fecha, Los idiotas, pero no deja de ser una grata sorpresa. Como el propio von Trier afirma al inicio, se trata de una simple comedia (sobre el universo del management) y no se deben esperar, por consiguiente, grandes meditaciones sobre la vida. Pero este ensayo humorístico sobre la manipulación laboral y el funcionamiento estructural de los roles en una empresa dista de ser light y pasatista. Así, la contratación de un actor desempleado, por parte de un alto funcionario, para simular e interpretar al jefe de una firma danesa a punto de ser vendida a un grupo islandés (de lo que se predican consecuencias ingratas) devela una lógica institucional específica. Con esta película von Trier retoma algunas ideas del ya vetusto y ridículo Dogma 95, e inaugura aquí un sistema de encuadres automáticos (Automavision) en donde el control del director deja de ser total. El resultado es inocuo, aunque así se privilegian planos fijos en contraposición a los planos en movimiento característicos del Dogma. (RK)

TERCERA SEMANA

MARTES 20

18.40hs: El psiquismo en fotogramas

Guía de cine para pervertidos, de Sophie Fiennes, Reino Unido, 2006

150 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Querido teléfono (17′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1976

El carismático y lúcido filósofo marxista y psicoanalista lacaniano Slavoj Zizek postula una tesis que de inicio a fin parece verificarse: si se pretende entender el mundo contemporáneo entonces hay que estudiar el arte cinematográfico. Con ese propósito, Zizek viaja a través de más de 40 películas (clásicos de Hollywood, films de Tarkovski, Eisenstein, Coppola, Lars von Trier, Fincher, etc.), a veces literalmente inserto en pasajes famosos de las películas que analiza. Su lectura sobre el cine de David Lynch es fascinante y está despegada del oscurantismo propio de las declaraciones del mismo Lynch, y acaso es éste el gran aporte de Zizek a la teoría cinematográfica, aunque no deja de ser relevante la interpretación estructural sobre la obra de Hitchcock y sus señalamientos sobre la voz y la función de la música en el cine. Divertida y exigente, Guía de cine para pervertidos restablece el lazo histórico, a fines del siglo XIX, entre el cine y el estudio de la psiquis. Tanto el psicoanálisis como el cine nos han enseñado, desde sus inicios, a desear. (RK)

22.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

Encuentros en el fin del mundo, de Werner Herzog, EE.UU., 2007

83 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará Maestros (11′), de Alexander Kluge, Alemania, 1963

En este viaje de aventuras a la Antártida, Herzog insiste sobre sus obsesiones temáticas: formas de vidas extremas y heterodoxas que estén en el linde de la civilización, allí en donde nuestra especie se confunde con las otras sin distinción metafísica alguna. En ese paisaje frío y despoblado Herzog encuentra a sus excéntricos de turno: físicos, biólogos, contorsionistas, descendientes de aztecas, músicos amateurs, solitarios y freaks para todos los gustos. Es otra Humanidad. En las profundidades de un océano congelado habitan criaturas marinas extrañas, casi un universo paralelo mientras que la vida en la superficie polar es escasa, y, si se trata de los populares pingüinos, Herzog no hallará ninguna semejanza con la vida humana, aunque mostrará un posible pingüino demente y listo para terminar con su vida y le preguntará a un científico sobre la homosexualidad de esta ave marina. Humorística y fascinante, Encuentros en el fin del mundo incorpora material de archivo al registro casi observacional del director, como sucedía también en El hombre oso y en La salvaje lejanía azul, dos películas precedentes con las que comparte una extraña mirada (casi utópica) sobre un hipotético mundo post-apocalíptico. (RK)

00.15hs: Horizontes contemporáneos

El sexo es una comedia, Catherine Breillat, Francia, 2003

95 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La lámpara (8′), de Roman Polanski, Polonia, 1959

Poco se ha visto de Breillat en la Argentina, obsesiva cineasta dedicada a explorar en sus largometrajes cuestiones sobre política sexual. He aquí una mujer no necesariamente feminista dispuesta a politizar el placer femenino hasta el límite de lo tolerable. O recuérdese si no Romance, film sobre sadomasoquismo y otras yerbas, con la presencia del gran astro de cine xxx Rocco Sifredi (su último film, Anatomía del infierno, basado en su novela Pornocracia, vuelve a tener a Sifredi como protagonista). El sexo es una comedia destila un humor homeopático, casi imperceptible hasta una escena evidente cuya comicidad alude literalmente al título del film. Su trama mínima, el momento de filmar una escena de sexo, sirve para entender el mundo del cine, las reacciones dominantes a la hora de exponer el cuerpo desnudo. Esta película se impone finalmente como una meditación sobre la diferencia o continuidad entre la vida y la ficción. La magistral escena final así lo testifica. (RK)

MIÉRCOLES 21

18.15hs: Clásicos para un canon

El viajero, de Abbas Kiarostami, Irán, 1974

71 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Mamíferos (11′), de Roman Polanski, Polonia, 1959

El primer largometraje de Abbas Kiarostami contiene, potencialmente, la totalidad de su cine y, como suele ocurrir en las operas primas de los grandes maestros, se trata de una obra maestra. Como en los cortometrajes anteriores a El viajero, los protagonistas son los niños, aunque no se trata en este caso de un film con fines pedagógicos. La historia: un niño obsesionado por ir a Teherán a ver un partido de fútbol empieza a juntar dinero como puede. Tiene que escabullirse del control de su familia y el colegio. En un pasaje bellísimo, el niño oficia de fotógrafo escolar con una cámara que no funciona. Por cada foto posa un alumno de la escuela, incluso algunas madres. De algún modo, Kiarostami destituye la inocencia para convertirla en expresión poética. En otras palabras, determinados eventos ordinarios son trastocados para elevarlos a un contexto extraordinario. Como ocurriría tres décadas después con Offside, de Jafar Panahi, discípulo de Kiarostami, el fútbol y el deseo de un niño por entrar a la cancha funcionan indirectamente como un espejo en el que se refleja la incompatibilidad e inconmensurabilidad entre el mundo adulto y el de la niñez. La cámara, como en ¿En dónde está la casa de mi amigo?, se mantiene irrestrictamente a la altura del niño que sostiene el relato. Es una perspectiva, una premisa ética y estética. Y también un análisis político: la niñez no es una institución, es más bien una forma que se institucionaliza. En el estadio tiene que esperar unas horas hasta que comience el partido que tanto espera. Explora la cancha y sus alrededores. Observa nadar a otros niños en una pileta del club y decide dormir una siesta. Todo esto no sólo sirve para que Kiarostami introduzca dos secuencias oníricas en las que se pueden ver las posibles puniciones que le esperan al niño, sino también para determinar el cruce entre el deseo y la ley en un orden social específico. Tan magistral es esta pieza temprana que tiene la delicadeza de ocultar su perfección. (RK)

20.00hs: Clásicos para un canon

Rosetta, de Jean-Pierre y Luc Dardenne, Bélgica, 1999

90 minutos / No recomendada para menos de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La parabólica (13′), de Xavi Sala, España, 2007

En la impecable edición de MK2, bajo la dirección de Serge Toubiana, parte de la obra esencial de Charles Chaplin ha sido restaurada y digitalizada. La archiconocida El pibe la presenta Kiarostami; el director de Ten y Five afirma que el cine de Chaplin y el suyo están dominados por una lógica de la vida y no de la imagen. Rosetta de los hermanos Dardenne es un buen ejemplo de este linaje cinematográfico. En efecto, se trata de un cine cuya lógica trasciende la mera lógica de la imagen. Los Dardenne interpelan el presente sin condescendencia alguna; sus películas son films-relámpagos que iluminan la tristeza y la desesperación del mundo con la pretensión de alterar, por mostrar, el orden simbólico que las produce. Y a veces lo consiguen. Justicia poética y ejemplo del poder político del cine, la ley laboral para adolescentes en Bélgica se llama Ley-Rosetta. Este film cuenta la historia de una adolescente de 17 años de la clase trabajadora que intenta trabajar para mantenerse y para mantener a su madre, una alcohólica compulsiva. El relato se circunscribe a mostrar la cotidianidad de Rosetta dividida entre rituales de supervivencia y su rutinaria búsqueda de empleo. Diríase que los Dardenne postulan un nuevo universo laboral que consideran una zona de guerra: conseguir un empleo es participar en un combate. Si Brecht decía que el pan viene antes de la moral, aquí la sentencia adquiere una materialidad opresiva. Tal sensación es conquistada por una construcción formal subordinada al relato. La cámara persigue a Rosetta como si fuera un soldado en el frente: planos secuencia, cámara en mano, nada de música extradiegética. Rosetta es el film que mejor refuta la impostura del Dogma 95 y su predecible defunción. Cuando David Cronenberg le otorgó la palma de oro en 1999 dijo: “Elegimos lo que representa el futuro del cine”. Lo sabemos: el desempleo disciplina, provoca comportamientos vergonzosos. Véase la escena en la que Rosetta delibera sobre dejar hundir en el río-pantano a su único amigo o salvarlo: ¿supervivencia o solidaridad? Rosetta apuesta a un tipo de dignidad condensada en el último pasaje de su trama, en donde ambos personajes son testigos, como nosotros, de una metamorfosis. Es el gesto que convierte a un animal moribundo como Rosetta en un agente libre que impugna toda injusticia. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

El viaje del globo rojo, de Hou Hsiao Hsien, Francia-Taiwán, 2007

115 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Taris (8′), de Jean Vigo, 1931 (Jean Vigo en foco)

No sé qué hubiera dicho Bazin sobre esta versión de El globo rojo, famoso film infantil de Albert Lamorisse en el que un niño entabla un vínculo afectivo con un globo, pero sospecho que este film de Hou, ninguneado con ligereza por muchos de mis colegas, le hubiera gustado mucho, al menos posee diversos pasajes de cine puro y un lenguaje cinematográfico singular y refinado. Comisionada por el Museo d’Orsay, ésta es la segunda película de Hou en la que trabaja sobre un territorio en el que es extranjero, pero, como ocurría con Tokio en Café Lumière, su mirada transforma París en un espacio misterioso y luminoso, como si jamás hubiera sido filmado. En esa ciudad trastocada por un observador delicado, Juliette Binoche, quizás en el mejor papel de su carrera, interpreta a una madre soltera, desbordada por su trabajo como actriz y otras situaciones personales; una estudiante de cine de China cuida a su hijo. Como suele suceder en el cine de Hou, predominan las situaciones a una línea narrativa ortodoxa, aunque Hou convierte el living de una casa en un laboratorio social en el que se divisa algo más que la dinámica familiar. Sin primeros planos, el director elige los planos medios extensos y los reflejos en espejos como aproximación a este mundo desconocido. Ocasionalmente, un piano acompaña sus lentos movimientos de cámara; son instantes de calma y hermosura. El famoso globo en cuestión tendrá sus apariciones, aunque el aporte animista proviene del teatro de títeres de la dinastía Yuan, del que se ven fragmentos de un ensayo. (RK)

00.15hs: África no es Animal Planet

Silencio…estamos filmando, de Youssef Chahine, Egipto, 2001

108 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El trabajo del sueño (11′), de Peter Tscherkassky, Austria, 2001

Thierry Jouse decía sobre el cine del egipcio Chahine, uno de los grandes cineastas de África: “Es mejor hablar de un refinamiento mezclado con trivialidad, como si a partir de contrarios de todo tipo naciera una paradójica manera de libertad”. Si hay algo inmediatamente evidente tras ver Silencio… -un film en el que se combinan musicales de Hollywood, el kitsch propio de Bollywood y la comedia de enredos matrimoniales- es la libertad absoluta que domina todo el metraje y la autoridad ejercida sobre el lenguaje cinematográfico. Superficialmente, el relato gira en torno a una cantante famosa y actriz, Malak, cuyo esposo la abandona por su mejor amiga, mientras que su hija quizás contraiga matrimonio con el hijo del chofer de la familia, un intelectual de izquierda. La aparición de un supuesto psicólogo con ansias de devenir en estrella habrá de precipitar cambios en la vida de Malak y en la de sus familiares y equipo de trabajo. Pero Chahine, anárquica y oblicuamente, ofrece una meditación sobre los vínculos de clase y la relación del arte con la vida y viceversa. No todo es lo que parece, empezando por el psicólogo y los típicos pasajes de melodrama que pueden distraer al prejuicioso. (RK)

JUEVES 22

18.00hs: Clásicos para un canon

El ladrón de caballos, de Tian Zhuangzhuang, China, 1986

88 minutos / ATP

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Prólogo (4′), de Béla Tarr, Hungría, 2004 (Béla Tarr en foco)

Esta película de Tian Zhuangzhuang de 1985, situada en un remoto Tíbet silvestre y con un elenco de actores no profesionales, es un espectáculo alucinante en Cinemascope y en color, tal vez el título más personal de la “Quinta Generación” de cineastas de Pekín, surgido del Pueblo de la República de China (al menos hasta su film El cometa azul). La originalidad de Tian y su manejo magistral del sonido y la imagen ofrecen una comunicación directa, más allá de las trampas propias de su trama (un ladrón de caballos expulsado de su clan) y la cultura regional (rituales budistas de muerte), expresando un misticismo ecológico que sugiere una nueva relación entre la naturaleza y el hombre. Tian ha declarado que realizó este film para el siglo XXI, y hoy todavía es un film del futuro. (JR)

 19.50hs: Béla Tarr en foco

Las armonías de Werckmeister, de Béla Tarr, Hungría, 2000

146 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Thi Loaa (4′), de Remo Bianchedi, Argentina, 2008

Una escalofriante, hipnótica e intensa interpretación sobre la depuración étnica (en espíritu si no en la letra) del maestro húngaro Béla Tarr, situado casi virtualmente en el mismo mundo rural en blanco y negro de sus películas La condenda y Satantango (ambas también coescritas con Laszlo Krasznahorkai). Como ocurría en Satantango, Krasznahorkai trabajó con Tarr en la adaptación de su propia novela, La melancolía de la resistencia, aquí reestructurada y muy trabajada en términos de secuencias narrativas y perspectiva, de tal modo que está fundamentalmente limitada a la experiencia de un mensajero simplón y una figura artística. Un “circo” decrépito (en verdad un camión gigante) en una ciudad empobrecida muestra el cuerpo disecado “de la ballena más grande del mundo” mientras corre el rumor de la llegada de un “príncipe” extranjero. En algún momento, los desempleados del pueblo habrán de tomar el hospital local como si fueran una horda de linchadores, y procederán a devastar con todo. Las semejanzas de las novelas de Krasznahorkai con la ficción gótica del Sur son llamativas como ocurre también con otras alegorías de Europa Oriental, dando lugar a una prosa cadenciosa, tan monótonamente adusta como la de Thomas Bernhard. Los planos extensos en los que se sigue a los personajes -el equivalente estructural de las oraciones en las novelas de Faulkner, aunque aquí el contenido remite a las comedias de la inercia de Beckett- subrayan nuestra complicidad fácil con estos monstruos, y con los actores, incluyendo a Hanna Schygulla en un bienvenido regreso. Se extraña quizás el sarcasmo y la duración de Satantango, pero se trata de una obra esencial, especialmente para todo aquel que desconozca el cine de Tarr. (JR)

22.30hs: Película de clausura

Medusa, de Etgar Keret y Shira Geffen, Israel, 2007

78 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Ana (12′), de Gabriela Trettel, Argentina, 2007

La opera prima del novelista Etgar Keret, Medusa, película que dirigió y escribió con su esposa, Shira Geffen, obtuvo la cámara de oro en Cannes 2007, y fue una de las sorpresas de aquella edición. Desde su inicio, Keret deja en claro que aquí intenta hacer cine y no literatura por otros medios. El segundo y tercer plano del film, ambos planos secuencia elegantes, indican una preocupación formal que habrá de verificarse en toda la trama, que se circunscribe a tres mujeres cuyas vidas van a modificarse tras el contacto con otras tres mujeres: una camarera tendrá que “revisitar” su niñez tras el encuentro con una niña salida del mar; una mujer recién casada aprenderá algo esencial de una poetisa; una mujer sexagenaria podrá superar su hostilidad a toda expresión afectiva en la interacción con su enfermera filipina. No son sus dobles, pero sí agentes de cambios en el tono existencial con el que los tres personajes experimentan sus vidas. Femenina y circunspecta, Medusa es oceánica, no solamente por su título y por situar su relato en Tel Aviv; el mar es aquí una cifra del inconsciente de los personajes, la sustancia líquida que remite a sus fantasías y probablemente un topos de libertad. Sin rabinos y palestinos, Medusa circunscribe su poética (y su política) a la secreta gramática de la intimidad, aunque Tel Aviv funciona como otro personaje y algunos de sus personajes concretos sean conscientes de pertenecer a la segunda generación después del Holocausto. (RK)

00.20hs: Horizontes contemporáneos

Atorado, de Stuart Gordon, EE.UU., 2007

94 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Intervalos (7′), de Peter Greenaway, Reino Unido, 1968

Ésta es una de las pocas películas en las que la advertencia epistemológica y moralista, basada en un hecho real, adquiere por su absurdo hiperbólico un extraño sentido de verdad y pertinencia ética. En esta comedia negrísima, esencialmente un cuento político, una joven y bella enfermera de un geriátrico, después de una noche de éxtasis, atropella a un desempleado cuyo destino es vivir en la calle. El accidente funciona como un catalizador de todas las coordenadas simbólicas de una sociedad, la norteamericana, y Gordon, con una idea precisa de puesta en escena, se transforma en un sociólogo humorista del egoísmo de una nación y es capaz de exponer en una hora y media el ethos de un pueblo. (RK)

 TODAS LAS PELÍCULAS SE EXHIBEN EN FORMATO DVD AMPLIADO

 ORGANIZA CINECLUB CON LOS OJOS ABIERTOS

PRIMERA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE EN VILLA GIARDINO

Enero 10, 2008

DEL 13 AL 28 DE ENERO

TODOS LOS DOMINGOS Y LUNES EN LA SALA ALEJANDRO GIARDINO

Sostener una muestra de estas características no es una tarea fácil. Hay que buscar películas, verlas, pensarlas, escribir sobre ellas, incluso, en muchos casos subtitularlas previo a realizar una traducción e intentar luego hallar cierta coherencia respecto del conjunto de películas elegidas que permita explicitar una noción de cine, un concepto de él, al menos para distinguir la imagen cinematográfica de la imposición del audiovisual.

Entiendo por imágenes un tipo de registro que nos devuelve algo del mundo, algo que precisamente no se pueda ver de otro modo y al que el cine muchas veces puede darle visibilidad. Dicho de otro modo: una imagen ofrece alteridad, aquello que no es igual a uno, una dimensión de la vida, una evidencia que el mundo es múltiple y habla de muchas maneras. El cine es ese viaje sin movilidad por modos de vidas, concepciones cosmológicas, nociones de justicia, amor, insurrección, invención que de pronto se materializan en una película. Lo audiovisual, en este sentido, es exactamente lo opuesto: un estimulo óptico, algo que simula ser una imagen pero no devuelve absolutamente nada del mundo, excepto una voluntad de transformar todo registro de lo real en mercancía. Que el cine es un vehículo ideológico no es un descubrimiento.

Nuestra primera  muestra intenta alcanzar al espectador esas imágenes robadas, que no llegan nunca por vías normales a nuestro cine y tampoco a los videoclubes. Hay películas para todos los gustos, pero todas, sin excepción, pueden expandir el gusto. Una muestra, un festival de cine amateur, si se quiere, debe impugnar la norma del gusto, pues el gusto suele ser producto del control de un mercado que selecciona lo que podemos ver y lo que no.

En definitiva: hay cine, mucho cine, películas destinadas, como decía el cineasta cubano Gutiérrez Alea a un espectador activo, alguien que sabe que con sus ojos asume un proceso de comprensión crítica de la realidad.

Bienvenidos.

Roger Alan Koza, programador.

PRIMERA SEMANA

DOMINGO 13

20.30hs: Película de apertura

 

Cine, aspirinas y urubúes, de Marcelo Gomes, Brasil, 2005.

99 minutos / No recomendada para menores de 16 años.

Antes de la película principal y después de la breve ceremonia de apertura se proyectará el cortometraje Las 400 chupadas, de Walter Salles, Brasil, 2007.

Esta bellísima e intimista meditación indirecta sobre la violencia y su expresión bélica se hilvana a partir de una trama mínima: durante la segunda guerra mundial un alemán vive en el sertao brasilero pasando cine ambulante, método de seducción para vender sus revolucionarias aspirinas. El alemán cimenta una amistad con un campesino. Y cuando Brasil rompe las relaciones diplomáticas con Alemania, el extranjero deviene en un enemigo potencial y tendrá entonces que huir o esconderse. Desprovista de cualquier ornamento folclórico, Gomes explora un contexto rural que, a pesar de la distancia en el tiempo, poco debe haber cambiado y su interés parece ser advertirlo. Pero la gloria de Cine, aspirinas y urubúes consiste en su delicadeza y austera puesta en escena, capaz de transmitir emociones reconocibles sin la manipulación característica del cine contemporáneo y eludiendo todo tipo de subrayado que indique una interpretación determinada. La sugerencia es la regla. La sutileza, una norma. Y la magia, si se quiere, la del cine, una alusión, acaso un milagro, como lo experimentan algunos campesinos en plena noche mirando absortos la ciudad de San Pablo proyectada en una pantalla. (Roger Koza, programador)

22.30hs:

 

Buscando la comedia en el mundo musulmán, de Albert Brooks, EE.UU., 2006

98 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Dirección equivocada, de Elia Suleiman, Palestina, 2007.

Por primera vez desde su brillante debut con Real life (1979), Albert Brooks interpreta un personaje mitad ficción y mitad verdad llamado Albert Brooks, en esta ocasión un tipo que lidera una misión de Estado mal concebida sobre qué provoca risa en la gente de India y Pakistán. Cuestionándose y burlándose de sí mismo, Brooks combina sus cavilaciones sobre su menguante carrera como cómico con inquietudes respecto de la falta de inteligencia a la hora de interactuar con países del Tercer Mundo. Rodada casi en su totalidad en Nueva Delhi, esta comedia provocativa no podría ser más contemporánea. Como siempre, su proclividad al realismo implica planos extensos y distantes, a veces desafiantes para la interpretación del espectador respecto de Brooks como figura de identificación o como un tonto, aunque aquí su detestable personalidad está amansada, haciendo todo un poco más confuso. (Jonathan Rosenbaum, Chicago Reader)

LUNES 14

20.30hs:

 

Una buena mujer, de Mike Barker, Reino Unido, 2004.

93 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectarán los cortometrajes Cine erótico, de Roman Polanski, Polonia-Francia, 2007

Esta perspicaz adaptación de una obra no tan conocida de Oscar Wilde, Lady Windermere, cuya trama original transcurre en Londres en 1892 está situada en Amalfi, Italia, y en 1930 en esta versión cinematográfica. Es un tratado exquisito sobre la hipocresía en general aplicada a una clase particular, mientras se escucha los ecos de la depresión económica mundial. En efecto, retrata una clase social pudiente e hipócrita que pretende un estándar de moral, cuyo discurso inmaculado oculta y maquilla una práctica indecorosa, falsa y decadente. Se trata de cuidar las apariencias mientras el chisme sobre lo ajeno colma y anestesia la banalidad propia. Es este el universo social que habrá de visitar Stella, la buena mujer, en apariencia una inescrupulosa cuarentona que elige andar con ricos y que decide probar suerte en Europa para eludir deudas y una reputación dudosa. Pero no todo es lo que parece: la dirección de Barker acentúa la perplejidad, quien además a través de una puesta de escena inteligente va sugiriendo la incompatibilidad entre el paisaje y esta cultura de la abundancia. En otro lugar Wilde dijo: “La única diferencia entre santos y pecadores es que cada santo tiene un pasado y que cada pecador posee un futuro”. Epígrafe perfecto para la película y su desenlace, que no debería, por otro lado, ser pensado como una objeción al conjunto de la trama. (RK)

22.30hs:

 

Día noche, día noche, de Julia Lotkev, EE.UU., 2006.

91 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Anna, de Alejandro González Iñárritu, México, 2007 y Artaud: Doble entrada, de Atom Egoyan, Canadá, 2007.

Día noche, día noche, la inquietante opera prima de Julia Loktev sobre una adolescente que decide inmolarse en Times Square a plena luz del día, elude el lugar común y humaniza la figura del terrorista sin por ello justificarlo. El film de Loktev es prácticamente mudo, aunque materializa la determinación y el dolor de quien decide matarse en nombre de una causa política, jamás develada en la película y cuidadosamente desmarcada del Islam (excepto por una escena menor), aunque sí vinculada al fundamentalismo religioso. Y si en apariencia los últimos 40 minutos de película giran en torno a una posible explosión, Día noche, día noche, paradójicamente, se convierte en una exploración vital y colorida de los actos cotidianos y la vida cosmopolita de una ciudad, así como también se descubre una solidaridad disponible y sorprendente entre quienes conviven en la Gran Manzana. Estéticamente prodigiosa, los primeros planos se combinan con una concepción del sonido específica, y en esa amalgama Lotkev dota a algunas de sus escenas de un suspenso casi existencialista. La música de la película es la ciudad, el multilingüismo y el pulso sonoro de la calle. Las manos y los rostros son los protagonistas. Cada detalle es un mundo. También hay una elección sobre los tonos, decisión que acompaña los estados de ánimo de la protagonista. Así, el sabor y color de una manzana, por ejemplo, puede convertirse, para quien mira, en una experiencia transcendental. Día noche, día noche deja constancia de que New York sigue siendo vulnerable. ¿Quién puede imaginar a una niña de 15 años a punto de dinamitarse?  (RK)

SEGUNDA SEMANA

DOMINGO 20

20.30hs:

 

La rueda del tiempo, de Werner Herzog, Alemania, 2003.

80 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el mediometraje Hércules, de Werner Herzog, Alemania, 1962.

Este documental sorprendente sobre una fiesta y rito de iniciación budista, el Kalachakra, no parece ser un tópico ortodoxo para el heterodoxo Werner Herzog. Pero una mirada atenta podrá constatar que el realizador de Aguirre, la ira de Dios, ha estado siempre interesado en los fenómenos extremos, siendo la religión experimentada como un paso más allá de la existencia ordinaria una variante del catálogo de sus intereses. Aquí se puede ver desde devotos que se postran por miles de kilómetros hasta llegar a Bodh-Gaya, India, el lugar en donde el Buda histórico se iluminó sentado bajo un árbol, hasta el Dalai Lama explicando algunos conceptos característicos del Budismo, aunque son las imágenes de Herzog las que ilustran con mayor precisión esta pasión colectiva por una religión en cuyo centro domina el vacío y la única certeza es la impermanencia de todo. (RK)

22.10hs:

 

Ebrio de mujeres y pintura, Corea del Sur, 2002

117 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará Una vida afortunada, de Alexander Sokurov, Rusia, 1996.

El veterano realizador Im Kwon-taek ganó por esta película el premio a la mejor dirección en el festival de Cannes del 2002, y no es difícil entender por qué. Este biopic sobre la vida del artista plástico Jang Seung Up posee la suficiente maestría para apropiarse de una técnica excelsa de pintura y traducirla en imágenes, sin abandonar el contexto social y político en el que éste vivió: la Corea del siglo XIX, disputada por chinos y japoneses, gobernada por facciones conservadoras vernáculas. Jang fue un iconoclasta, cuya debilidad por las mujeres y el alcohol, y su total irreverencia respecto de las autoridades políticas y artísticas, además de sus orígenes humildes, le valió una reputación paradójica no exenta de admiradores y detractores. Misteriosamente, este lejano “pariente” de Jackson Pollock desapareció a los 54 años, aunque su obra permanece como un hito de la pintura oriental. En esta película la belleza gobierna; cada fotograma recuerda el sentido del arte popular: regalar consuelo a quienes no tienen tiempo para producir hermosura. (RK)

LUNES 21

20.30hs:

 

Apuntes de Frank Gehry, de Sydney Pollack, EE.UU., 2006.

83 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará Contraplano, de Eduardo Chapero Jackson, España, 2005.

Este documental de Sydney Pollack sobre el arquitecto Frank Gehry, poco tiene que ver con el cine de ficción del realizador. Casi nada emparenta Africa mía y La intérprete con estos Apuntes de Frank Gehry, excepto una necesidad por parte de Pollack de saberse parte de un sistema sin querer dejar por ello el deseo de ser personal. Situación de la que no es ajena Gehry, este heterodoxo e intuitivo arquitecto, más cerca de Le Corbusier y Lloyd Wright que de Gaudi, que también suele trabajar por pedido o condicionado por el deseo de un cliente. La amistad del cineasta y el arquitecto se pone de manifiesto en el transcurso de la película, cuyo objetivo es no sólo entender la gramática esencial de la creatividad, sino también concebir el espacio mismo como una superficie potencialmente artística. Algunas construcciones son admirables, aunque en algunas ocasiones, por ejemplo en el caso del museo Guggenheim de Bilbao, es ostensible la discontinuidad radical del edificio con la tradición arquitectónica de esa ciudad, a pesar de la positiva afluencia de turismo concomitante a la construcción del museo. De lo que se predica una meditación sobre cómo se construye en donde se habita. (RK)

22.30hs:

 

Kundun, de Martin Scorcese, EE.UU., 1998.

137 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Noche de película (3′), de Zhang Yimou, China, 2007.

Las dos grandes películas religiosas de Scorsese jamás se estrenaron en Argentina. La última tentación de Cristo, una verdadera película sobre la experiencia de la fe, llegó al cable en carácter de estreno, pero las aduanas de la verdad detuvieron la transmisión (aunque años más tarde, ya sin escándalo, se distribuyó en videos y ocasionalmente se pasó en canales privados). La otra es Kundun, una suerte hagiografía del Dalai Lama, en donde todas las virtudes (y también defectos) del realizador de Taxi Driver están presentes como nunca, siendo una película fascinante y problemática. Fascinante porque la cultura tibetana es materializada visualmente por Scorsese bajo un esplendor formal pocas veces visto en el cine. Los movimientos de cámara son coreografías; algunas secuencias son inolvidables, por ejemplo, un plano secuencia que nace en un primerísimo plano para finalizar en un plano general cenital sorprendente, momento en el que muchos monjes tibetanos han perdido la vida. Kundun es prodigiosa por donde se la mire. Como en todo el cine de Scorsese el problema radica en su propensión a reducir la historia y la política a una contienda entre buenos y malos; aquí condensado en un encuentro entre Mao y el Dalai Lama, cuya representación está a un paso del ridículo. Sostener que los tibetanos son los buenos y los chinos los malvados no sólo es un reduccionismo, sino un prejuicio propio de una ideología ramplona. Pero eso no impide que Scorsese sí dé una visión precisa y exquisita del Budismo Tibetano, y de la vida de su actual líder,  y el modo elegido para hacerlo es casi una epifanía. (RK)

TERCERA SEMANA:

DOMINGO 27

 20.30hs:

 

Los niños del barrio rojo, de Zana Briski y Ross Kauffman, EE.UU., 2004.

83 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Es un sueño (3′), de Tsai Ming Liang, Taiwán, 2007.

La fotógrafa Zana Briski viajó a Calcuta en 1997 para fotografiar el distrito rojo y se hizo amiga de varios niños hijos de prostitutas; en su viaje posterior les facilitó cámaras para fotografiar y les enseñó lo esencial de la fotografía. Como se documenta en esta película del 2004 de Briski y Ross Kauffman, los chicos no retrataron la servidumbre sexual, sino como suele ocurrir con el arte realizado por niños, sus fotos irradiaban frescura y a veces una gran vitalidad. Así, la historia en sí se convirtió en una experiencia viviente, sobre todo cuando Briski organiza una muestra de las fotos en Nueva York y en Calcuta, embarcándose además en una fuerte campaña para que estos niños accedan a colegios decentes y no tengan que ser absorbidos por un rumbo fatal. Pero el verdadero drama pasa por ver cómo la educación artística de los niños agudiza la percepción de la identidad, cambia el modo en cómo observan el mundo, y genera cierto orden sobre la dolorosa vida en sus hogares. (J.R.Jones, Chicago Reader)

22.30hs:

 

Me voy a casa, de Manoel de Oliveira, Portugal, 2001.

90 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Encuentro exclusivo (3′), de Manoel de Oliveira, Portugal-Francia, 2007.

Esta película del maestro portugués Manoel de Oliveira -la cuarta desde que cumplió 90 años-, fue realizada en 2001 y está ambientada en París (que pocas veces hemos visto tan bella o ha sido evocada con tanto afecto). La trama se centra en un famoso actor francés de unos setenta años (Michel Piccoli en su mejor momento) que está aprendiendo a enfrentar la soledad luego de que un accidente automovilístico cobrara las vidas de su esposa, hija y yerno. La película muestra al protagonista trabajando junto a la coprotagonista, Catherine Deneuve, en la representación teatral de la obra de Ionesco El Rey se muere, luego en el papel de Próspero en una producción francesa de La tempestad y, más tarde, tratando de hablar en inglés en una adaptación del Ulises de James Joyce, dirigida por John Malkovich. Pero Oliveira es igualmente atento como respetuoso cuando su héroe disfruta de rituales cotidianos tales como jugar con su nieto o leer el diario con su café expreso. Por tratarse de un film sobre el dolor que supone la pérdida de un ser querido, es una película sorprendentemente liviana. Si bien esta simplicidad es engañosa, puede ser la obra más accesible de Oliveira que hayamos visto hasta la fecha, una obra maestra de uno de los mejores cineastas del mundo. (JR)

LUNES 28 

20.30hs:

 

Historia de cocina, de Bent Hamer, Noruega, Suecia, 2003.

95 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Diario de un espectador, de Nanni Moretti, Italia, 2007.

El director de Factótum, una interpretación libre y ajustada sobre algunos textos de Bukowski, hizo esta comedia no exenta de secuencias conmovedoras, en la que se puede divisar una crítica difusa aunque efectiva al método de investigación de las ciencias sociales: no hay objetividad, es naturalmente imposible. Increíble pero real, en la década del ‘50 el gobierno de Suecia llevo adelante un estudio sobre el comportamiento de la conducta de los hombres solteros. El lugar elegido de observación fue la cocina. Así Historias de cocina muestra el caso a través de dos hombres, el morador y el investigador, quienes tras un tiempo de convivir bajo la distancia y rigor mediante que se predican de este programa científico, van desarrollando un interés común el uno por el otro. Hamer reconstruye fielmente la época, y cuestiona la metodología (un hombre instalado en la cocina observando la conducta de otro sin interacción alguna) para sugerir, entre otras cosas, no sólo la limitación de este tipo de aproximación a un objeto de estudio específico, sino que concibe un modelo de amistad entre los hombres que elude tanto el machismo como el erotismo. (RK)

22.30hs:

 

Diez canoas, de Rolf de Heer, Australia, 2006.

92 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Ejemplo de Airón, de Lluis Galter, España 2007.

Una de las películas más fascinantes de los últimos años y sin duda un ejercicio hermenéutico excepcional en donde un director “Balanda” (el hombre blanco) intenta aproximarse sin la imposición de su cosmovisión a una cultura ancestral para realizar un film comunitario. Como advierte el gran actor aborigen, David Gupilil, el cuentista en off de este mítico e inteligente relato, previo a ironizar respecto de la celebrada inscripción narrativa de la trilogía de La guerra de las galaxias, “es una gran historia, aunque no es la de ustedes”. Y en efecto, el universo de los Yolngu, sus prácticas, sus costumbres, sus creencias, constituyen un contexto formidable para ser abordado en el cine, y aunque se trate de un verdadero Otro cultural no deja de confrontar con aquellos rasgos más universales de los hombres. Que este gran cuento esté centrado en el deseo amoroso de un joven por una de las tres mujeres de su hermano mayor es una excusa. La anécdota es la introducción a todo un mundo. Si hay un tema ubicuo en el film es del misterio de la vida y la muerte, pues del relato cosmogónico inicial, Diez canoas concluye con una ceremonia sepulcral, más parecida a un trance visual que a una escena lúgubre, en el que se explicita una tesis metafísica: la unión entre los individuos y un magma existencial, el charco inicial como se llama aquí, destino de todo ser viviente particular una vez concluida su vida. Los planos generales ofrecen una composición de lugar. La dialéctica entre los planos fijos y en blanco y negro respecto de los planos secuencias móviles y un vivaz color, sirven para dinamizar y separar dos relatos yuxtapuestos, aunque en un tiempo muy lejano, incluso mítico.  Es un viaje a la Era del sueño, pero también un ejemplo excelso de narración, uno que bien puede definir una de las características singulares de nuestra especie: su voluntad de narrar. (RK).

CUARTA MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE 2008

Enero 3, 2008

 

Sostener una muestra de estas características no es una tarea fácil. Hay que buscar películas, verlas, pensarlas, escribir sobre ellas, incluso, en muchos casos subtitularlas previo a realizar una traducción, e intentar luego hallar cierta coherencia respecto del conjunto de películas elegidas que permita explicitar una noción de cine, un concepto de él, al menos para distinguir la imagen cinematográfica de la imposición del audiovisual.

Entiendo por imágenes un tipo de registro que nos devuelve algo del mundo, algo que precisamente no se pueda ver de otro modo y que el cine muchas veces puede darle visibilidad. Dicho de otro modo: una imagen ofrece alteridad, aquello que no es igual a uno, una dimensión de la vida, una evidencia que el mundo es múltiple y habla de muchas maneras. El cine es ese viaje sin movilidad por modos de vidas, concepciones cosmológicas, nociones de justicia, amor, insurrección, invención que de pronto se materializan en una película. Lo audiovisual, en este sentido, es exactamente lo opuesto: un estimulo óptico, algo que simula ser una imagen pero no devuelve absolutamente nada del mundo, excepto una voluntad de transformar todo registro de lo real en mercancía. Que el cine es un vehículo ideológico no es un descubrimiento.

Nuestra cuarta muestra intenta alcanzar al espectador esas imágenes robadas que no llegan nunca por vías normales a nuestro cine y tampoco a los videoclubes. Quien siga la totalidad de la programación habrá de constituir una cartografía de qué ocurre en el mundo. De pronto, lo que acontece en Bamako no es distinto a lo que ocurre en Buenos Aires. De pronto el dolor de un trabajador iraní está muy cerca de las adversidades que pueda vivir un espectador serrano. Sí, se trata también de dar cuenta de las diferencias, de efectivamente reconocer que hay otras culturas y clases sociales, y que el cine que solemos ver le da la espalda.

Hay películas para todos los gustos, pero todas, sin excepción, pueden expandir el gusto. Una muestra, un festival de cine amateur, si se quiere, debe impugnar la norma del gusto, pues el gusto suele ser producto del control de un mercado que selecciona lo que podemos ver y lo que no podemos acceder. Algunas películas, como el excepcional cortometraje La casa está oscura, de Farrokhzad, de no verse aquí difícilmente se lo pueda ver en algún otro lado. Es uno de los filmes más conmovedores que he visto en toda mi vida.

Hay películas de Kiarostami, Herzog, Depardon, Potter (no Harry, Sally), Godard, Bresson. Hay dos directores en foco: el gran autor independiente Phillipe Garrel y el surrealista Svankmajer; el primero con tres largometrajes y el segundo con una variedad de cortos. En definitiva: hay cine, mucho cine, películas destinadas, como decía Gutiérrez Alea (de quien pasamos su primer film), a un espectador activo, alguien que sabe que con sus ojos asume un proceso de comprensión crítica de la realidad.

Bienvenidos.

Roger Alan Koza, programador.

PRIMERA SEMANA

MARTES 8

21.30hs: Película de apertura

 

Diez canoas, de Rolf de Heer, Australia, 2006.

92 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal habrá un breve concierto de música australiana aborigen, a cargo de Damián Wunheiler. Luego se proyectará el cortometraje Ejemplo de Airón (13′), de Lluis Galter, España 2007.

Una de las películas más fascinantes de los últimos años y sin duda un ejercicio hermenéutico excepcional en donde un director “Balanda” (el hombre blanco) intenta aproximarse sin la imposición de su cosmovisión a una cultura ancestral para realizar un film comunitario. Como advierte el gran actor aborigen, David Gupilil, el cuentista en off de este mítico e inteligente relato, previo a ironizar respecto de la celebrada inscripción narrativa de la trilogía de La guerra de las galaxias, “es una gran historia, aunque no es la de ustedes”. Y en efecto, el universo de los Yolngu, sus prácticas, sus costumbres, sus creencias, constituyen un contexto formidable para ser abordado en el cine, y aunque se trate de un verdadero Otro cultural no deja de confrontar con aquellos rasgos más universales de los hombres. Que este gran cuento esté centrado en el deseo amoroso de un joven por una de las tres mujeres de su hermano mayor es una excusa. La anécdota es la introducción a todo un mundo. Si hay un tema ubicuo en el film es del misterio de la vida y la muerte, pues del relato cosmogónico inicial, Diez canoas concluye con una ceremonia sepulcral, más parecida a un trance visual que a una escena lúgubre, en el que se explicita una tesis metafísica: la unión entre los individuos y un magma existencial, el charco inicial como se llama aquí, destino de todo ser viviente particular una vez concluida su vida. Los planos generales ofrecen una composición de lugar. La dialéctica entre los planos fijos y en blanco y negro respecto de los planos secuencias móviles y un vivaz color, sirven para dinamizar y separar dos relatos yuxtapuestos, aunque en un tiempo muy lejano, incluso mítico.  Es un viaje a la Era del sueño, pero también un ejemplo excelso de narración, uno que bien puede definir una de las características singulares de nuestra especie: su voluntad de narrar. (Roger Koza, programador).

00.15hs: Rarezas de medianoche

 

Promesas del Este, de David Cronenberg, Canadá, 2007.

90 minutos / No recomendada para menores de 18 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje En el suicidio del último judío del mundo en el último cine del mundo (3′), David Cronenberg, Canadá, 2007.

En un reciente libro publicado llamado David Cronenberg, ¿Autor o Cineasta?, ensayo que intenta establecer una cierta continuidad entre la literatura y el cine, se sostiene que el autor de Spider problematiza la normalidad como categoría filosófica. En efecto, Cronenberg viene explorando el delirio, el devenir demente de nuestras sociedades revestidos por ritos disímiles que sostienen el orden simbólico bajo la creencia rídicula pero operativa que se vive una vida normal. Aquí todo empieza con un bebé y una prostituta de 14 años que al dar a luz muere. La enfermera que asiste el parto encuentra un diario. A veces se escucha fragmentos del mismo. Luego tanto la víctima como la enfermera están vinculados con la organización vory v zakone, una comunidad mafiosa rusa no exenta de misticismo, difuso si se quiere pero constatable. La identidad de los miembros, la biografía de éstos se escribe en el cuerpo. El tatuaje es un código secreto, una escritura esencial que explica una vida. Promesas del Este es un film que parece lineal y sencillo, pero que una mirada atenta habrá de hallar en su composición una compleja red semántica en la que se entreve una riqueza conceptual admirable. El erotismo atraviesa la totalidad de la trama, y ello implica aquí una homosexualidad dispersa. Hay un pasaje en donde el sexo y la violencia de Una historia violenta se reúnen en un solo momento. Son 5 minutos de cine que le llevaron a Cronenberg 3 días de trabajo. Son 5 minutos magistrales. (RK)

MIERCOLES 9

18.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

 

10ª Sala -instantes de audiencia-, de Raymond Depardon, Francia, 2004.

103 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Cine al aire libre (3′), de Raymond Depardon, Francia, 2007.

Este austero pero brillante y contundente documental de Depardon fue una de las grandes películas que el 2004 compitiera en Cannes y pasara desapercibida. Desprovista de música, con 4 o 5 posiciones de cámaras, tomas siempre fijas, Depardon registra instantes de un conjunto de audiencias de la sala 10 de un tribunal cualquiera de París. Los encuadres son justos, como las imágenes, y sirven al objetivo central: observar cómo se constituye el discurso jurídico y los efectos de éste en los sujetos: fiscales, acusados, juez y público. Los casos son menores: insultos, alcoholismo, posesión ilegal de armas o de sustancias prohibidas, etc. Lo interesante y revelador es ver cómo los sujetos siguen reglas de comportamientos y asumen roles específicos, siendo ellos parte de un evento que desenmascara paulatinamente el orden simbólico que los legitima. De allí, que en el dramatismo de las víctimas y sus verdugos destelle un rasgo humorístico, porque detrás de las convenciones hay cierta dosis de ridiculez y patetismo. En esta gran comedia humana, no desprovista de dolor, injusticia y a veces de compasión, la verdad y sus formas jurídicas son el ejemplo de otro orden del discurso, uno que evidencia, naturalmente, poder. Por eso recién en el epílogo, un sociólogo acusado habrá de cuestionar este orden, momento en el que la incomodidad es otro modo de señalar la contingencia y nada inocentes regla de juego. (RK)

20.00hs: Clásicos para un canon

 

Historias de la revolución, de Tomás Gutiérrez Alea, Cuba, 1980.

93 Minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La muerte de Stalin en Bohemia (14m), de Jan Svankmajer, República Checa, 1990.

De las pocas películas cubanas que se estrenan en Argentina, la única que provocó un éxito de taquilla fue Fresa y chocolate, una película también realizada por Gutiérrez Alea, más conocido como Titón, acaso el director de ficciones más destacado de dicha cinematografía. Historia de la revolución no sólo es su primer largometraje, sino que también es la primera película estrenada y producida por el ICAIC. Se trata de un film divido en tres partes (El herido, Rebeldes y La batalla de Santa Clara) en el que se intenta reconstruir distintos puntos de vista de los acontecimientos revolucionarios que doblegaron la dictadura de Batista. Clásico y ligeramente panfletario, la preocupación que atraviesa los tres relatos es de índole moral, o cómo la acción política implica una deliberación moral. Puede ser albergar a un herido rebelde mientras que la policía lo busca; puede ser abandonar a un compañero revolucionario malherido o quedarse con él, sin medir las consecuencias posibles para un grupo de revolucionarios; puede ser constatar que la revolución tiene alcances indeseables, como cuando un gran amor pierde su vida en la lucha y ello contradice la alegría de una victoria. Pero esta meditación moral viene acompañada de ciertas elecciones formales en las que se puede divisar la maestría de Titón, pues su talento para filmar grupos humanos en movimiento, combates, ciudades es evidente en cada secuencia. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

 

Si, de Sally Potter, Reino Unido, 2004.

100 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Viajé 9.000 kilómetros para dártelo (3′), de Wong Kar Wai, Hong Kong, 2007.

Este melodrama poético y político sobre el vínculo amoroso adúltero entre una científica irlandesa estadounidense y un chef libanés en un Londres multicultural post 11/9 posee mucha más musicalidad y vitalidad que aquel malogrado film que transcurría gran parte en Buenos Aires, La lección de Tango, de la misma realizadora. Escrita casi en su totalidad bajo la métrica del pentámetro yámbico, , dedicada al ensayista y novelista John Berger, es una película que afirma el acto de existir sin apelar a creencia trascendental alguna, siendo el lenguaje no sólo un vehículo de seducción sino el límite de cualquier identidad cultural. En efecto, pocas películas se atreven a mostrar un romance como síntoma del cuerpo político de Occidente, pues de esta húmeda y apasionada relación se predica una discreta lectura utópica sobre el devenir histórico contemporáneo. Formalmente prodigiosa, Si es una de esas películas que demuestra cuán poco se explora sobre el lenguaje cinematográfico, y aunque por momentos puede ser excesiva su voluntad formal, nunca deja de ser atractiva. Lo que nunca está de más son las intervenciones de un sirviente mirando a cámara, cuyo discurso cómico y filosófico organiza ideológicamente la totalidad de la trama. (RK)

00.15: Horizontes contemporáneos

 

La llave Nelson, de Ryan Fleco y Ann Boden, EE.UU., 2006.

102 minutos / No recomendada para menores de 18 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Dimensiones del diálogo (12m), de Jan Svankmajer, República Checa, 1982.

Una conquista apasionada y compasiva sobre un retrato de una vida, este debut de los guionistas Ryan Fleco y Ann Boden se centra sobre tres personajes complejos: un profesor de historia secundaria, radicalizado políticamente (Ryan Gosling), devoto de su trabajo pero también adicto al crack, un temeraria estudiante de 13 años (Shareeka Epps) que le cuenta a su profesor un secreto y conforma un lazo afectivo con él, y un dealer local (Anthony Mackie) que empleó al hermano de la estudiante antes de ir a la cárcel y ahora pretende cuidarla. Bellamente interpretada y reveladora en sus acertijos morales, todas las historias de estos personajes son impredecibles. El personaje interpretado por Gosling es el protagonista más creíble de todas las películas estadounidenses que he visto durante el año; acaso inmaduro y desordenado, pero carismático, multifacético y sincero, del tipo que no podemos eludir sin eludir alguna parte de nosotros mismos. (Jonathan Rosenbaum, Chicago Reader)

JUEVES 10

19.00hs: Garrel en foco

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El nacimiento del amor, de Phillip Garrel, Francia, 1993.

90 minutos / No recomendada para menores de  13 años.

Antes de la película principal se proyectará el mediometraje Phillip Garrel, un artista (48′), de Francois Etchegaray, Francia, 1998.

Una investigación sobre el amor, la vida familiar y la amistad protagonizada por Lou Castel, Jean Pierre-Leaud y Johanna Ter Steege, esta película autobiográfica en blanco y negro es una de las primeras películas vistas aquí, del muy influyente Phillipe Garrel, aunque previo a este título había realizado docenas de películas, algunas experimentales, todas muy personales (un hijo espiritual de Jean Luc Godard, cómodo con las texturas y climas del cine mudo, y también padre espiritual de Leos Carax). Relativamente indiferente a la prolijidad narrativa canónica, esta película gira en torno a las emociones de un actor profesional (Castel) que sufre una especie de crisis de los 40 y periódicamente se separa de su mujer, su hijo adolescente y una hija menor para tener relaciones amorosas con mujeres más jóvenes. La belleza y la fuerza del film descansa casi por completo en la poética de sus imágenes y sus ritmos, y en sus poderosos pasajes emocionales más que en su fluidez narrativa. Su admirable fotografía está en manos de Raoul Coutard, quien rodó la mayoría de las primeras películas de Godard. (JR)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

Miércoles 25, a las 20.30hs:

 

Viernes a la noche, de Claire Denis, Francia, 2003.

90 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectarán los cortometrajes Cine erótico (3′), de Roman Polanski, Polonia-Francia, 2007., y El departamento (13′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1968.

Los primeros 40 minutos de película pueden ser entendidos como un concierto de música concreta de la ciudad de París. El conjunto de la trama puede ser vista como un bello e inquietante sueño. Y en la obra de Claire Denis, la gran poetisa del cine materialista, Viernes a la noche es una pausa conceptual respecto de su especialidad temática, los efectos del colonialismo en la vida europea (y personal), aunque su otra obsesión, el cuerpo como superficie de deseo (del otro), sí está presente aquí. En efecto, un embotellamiento espantoso que tiene paralizado a París es el contexto en el que una mujer a punto de mudarse con su prometido viva una experiencia amorosa con un extraño que recoge en la calle, sugestionada por un llamado solidario transmitido por la radio. Atmosférica y elegante, Denis filma los autos como si fueran extensiones del cuerpo humano, cápsulas de velocidad que al no poder circular se convierten en accesorios inútiles. Es una metáfora del progreso. Pero el auto es también el lugar del viaje y del encuentro, acaso una extraña intersección entre lo público y lo privado. Y es en ese artefacto propio de la Modernidad en el que Denis motoriza una meditación sobre el choque de los cuerpos, o cómo es posible que dos cuerpos se atraigan y se entrelacen. (RK)

00.15hs: Horizontes contemporáneos

 

Palindromes, de Todd Solondz, EE.UU., 2004.

100 minutos / No recomendada para menores de 18 años

Antes de la película principal se proyectarán el cortometraje Una semana tranquila en la casa (19′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1969.

El provocador profesional del indie estadounidense es capaz de enfurecer a gente de izquierdas como de derechas, a progresistas como a conservadores, a abortistas y a sus oponentes. Una película que hace una traducción literal del término pedofilia como amor a los niños no posee límites. Pero Solondz no es un irresponsable; más bien es un pesimista visceral, y por eso que en el desprecio de todas las falsedades sociales encuentra alivio y honestidad; hay algo de moralista después de todo. Aviva, adolescente, queda embarazada y sus padres sugieren el aborto. En cierto momento, Aviva escapa de su casa y peregrina por los pueblos más reaccionarios de los Estados Unidos. De pronto llega a una comunidad religiosa que la adopta como a una de sus hijas. No es una comunidad perfecta, y como es predecible tiene sus secretos. Humorística e irritante, Solondz retrata la soledad infinita de sus personajes, también la estupidez y la crueldad. Estados Unidos está poblado por ignorantes. Como recientemente Haynes ha hecho con Bob Dylan, el personaje de Aviva es interpretado por varias actrices de distintas edades y colores, como si Aviva fuera un sujeto colectivo que expresa una mentalidad y un tipo de angustia. Finalmente, Solondz parece concluir con un frío determinismo: nada cambia, todo permanece igual, los genes dictaminan todo. Sea o no la respuesta de Solondz consistente, su diagnóstico desalmado tiene la virtud más excelsa del pesimista: su voluntad de no engañarse, y, por lo tanto, señalar en dónde están las mentiras que convienen a todos. (RK)

SEGUNDA SEMANA

MARTES 15

18.00hs: Clásicos para un canon

 

Pickpocket, de Robert Bresson, Francia, 1959.

73 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La casa de la princesa eléctrica (3′), de Hou Hsiao Hsien, Taiwán, 2007.

“No comprender a Bresson es no entender el cine; es haber perdido aquel tren que los hermanos Lumiére filmaron llegando a la estación de Lyon hace unos 110 años atrás”. Así presentaba el crítico Jim Hoberman una reposición de Pickpocket y Mouchette en octubre del 2005 en Nueva York. Definitivamente, Bresson es puro lenguaje cinematográfico, un realizador único en la historia del cine. De los 13 largometrajes realizados en 40 años de carrera, Pickpocket es una de sus películas más accesibles y de mayor belleza. ¿Un thriller? Posiblemente no, a pesar de que el protagonista es un carterista introvertido que terminará en la cárcel. Como siempre el catolicismo del realizador ordena simbólicamente su relato, aunque el objeto de compasión y redención sea aquí un sujeto marginal de dudosa moral. Deleuze alguna vez sugirió que Bresson era el autor que había descubierto lo táctil en el cine. Pickpocket es la consumación de esa extraña aunque irrefutable tesis. (RK)

20.00hs: Horizontes contemporáneos

 

Buenas días, noche, de Marco Bellocchio, Italia, 2003. 

105 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Es un sueño (3′), de Tsai Ming Liang, Taiwán, 2007.

El lúcido director de La sonrisa de mi madre suspende su anticlericalismo cómico para explorar audazmente las contradicciones de la izquierda radical italiana de la década del ‘70. El caso en cuestión: el secuestro y el posterior asesinato del primer ministro y líder del partido Demócrata Cristiano Aldo Moro, por parte de las Brigadas Rojas en 1978. Onírico y político, Bellocchio retrata una época, y elige el vínculo de la única mujer del grupo con el prestigioso mandatario para exigir coherencia en la militancia, sin eludir el interés legítimo de querer comprender la extraña fascinación experimentada frecuentemente entre secuestradores y rehenes. Absorbente, estimulante, Buenas días, noche es otra prueba de la estatura del realizador que en Italia, junto a Nanni Moretti, cree todavía en un cine capaz de movilizar el instinto utópico. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

 

Klimt, de Raoul Ruiz, Francia, 2006.

93 minutos / No recomendada para menores de 16 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje El regalo (3′), de Raoul Ruiz, Francia, 2007.

Raoul Ruiz, acaso uno de los grandes maestros desconocidos del cine contemporáneo nació en Chile y trabaja hace décadas en Francia, confirma con este biopic onírico y alegórico sobre Gustav Klimt su inacabable creatividad. Difuso aunque preciso Klimt es en sí una pintura en movimiento sobre algunos episodios personales y sociales que han atravesado la obra de un pintor único, orgullo de los austriacos. No se trata de mostrar la psicología del artista y su historia, sino más bien recolectar como en un sueño qué fuerzas simbólicas determinaron una obra. En efecto, el Klimt de Malokovich, cuyo parecido físico no deja de sorprender, está en una clínica a punto de morir de sífilis. Es 1918. En su desvarío quizás recuerda: la exposición mundial, la secesión vienesa, sus encuentros con Méliès, sus amigos filósofos y críticos, además de todas las mujeres que amo e inspiró su obra, en especial Lea De Castro. Pero lo que es fascinante es el intento de Ruiz en asimilar la obra del pintor, siendo la forma el modo de reproducir la identidad de un artista. Así, el color dorado prevalece, y a menudo las imágenes se doblan como en un cuadro del vienés. Aunque ello no impide que la impronta de Ruiz esté presente: planos secuencias extensos y circulares, un trabajo sutil sobre el sonido, y una elección narrativa cuyo modelo pertenece a la lógica de los sueños.  (RK)

00.00hs: Horizontes contemporáneos

 

Factotum, de Bent Hamer, EE.UU.-Suecia, 2005.

94 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Super dong (4′), de Yue Weng, Singapur, 2007.

Este nuevo acercamiento a la obra y vida de Bukowski es mucho más interesante que algunos esfuerzos precedentes, pues evita el cliché del escritor oscuro y destructivo, y concede mayor protagonismo a la propia historia de cómo se  llega ser un hombre de letras. La escritura aquí no está divorciada del trabajo manual, y tampoco es dicho oficio el privilegio de una clase social determinada. Matt Dillon es Henry Chinaski alias Bukowski, y su trabajo excepcional probablemente esté más a tono con la personalidad del escritor que, por ejemplo, el Bukowski de Mickey Rourke. Factotum es el (auto)retrato de un artista cuyo humor e ironía no se traducen en cinismo, y es esa la gran sorpresa de esta comedia ligeramente sórdida dirigida por un realizador sueco sobre un escritor mítico de la cultura popular estadounidense. (RK)

MIERCOLES 16

17.50hs: Clásicos para un canon

 

Primer plano, de Abbas Kiarostami, Irán, 1990.  

94 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectarán los cortometrajes La casa está oscura (24′), de Forough Farrokhzad, Irán, 1962., seguido por ¿Dónde está mi Romeo? (3′), de Abbas Kiarostami, Irán, 2007., y El día de estreno de Primer plano (7′), de Nani Moretti, Italia, 1996.

Si se trata de magia del cine no hay película más perfecta que Primer plano. Allí un pobre tipo llamado Hossein Sabzian, un trabajador desocupado (y cinéfilo) decide, repentinamente, convertirse en Moshen Makhmalbaf, el otro gran cineasta de Irán. Mientras viaja en colectivo una mujer lo confunde con el realizador de Kandahar. En su desesperanza, Sabzian intuye que vivir la vida de otro puede ser, al menos por un tiempo, un modo de conjurar su amargura.  La conversación con la mujer termina en un agasajo en su casa. Sus hijos y su esposo lo reciben como un artista consagrado. De pronto, los invita a participar de su próxima película. Y así empiezan a ensayar escenas posibles de un supuesto film. Tras un tiempo la familia sospecha de él. ¿Es Makhmalbaf? Sabzain acaba procesado, hasta que la justicia iraní lo absuelve. Así las cosas, la trama puede resultar interesante, pero en verdad es fantástica, mágica, pues toda la película está basada en un caso real. En efecto, cuando Kiarostami decidió hacer este film el proceso judicial todavía se estaba llevando a cabo, de tal modo que llegó a registrar situaciones de una emotividad poco frecuente. Pero más desconcertante aún es saber que no sólo Sabzian se interpreta a sí mismo, sino que todos los actores del film son los mismos involucrados en el caso: la propia familia en cuestión y hasta el verdadero Makhmalbaf, cuya aparición en la película trastoca el límite en donde la pantalla es el linde entre el mundo y el cine. (RK)

20.00hs: Planos y pentagramas

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Chamamé,  de Cosima Lange, Alemania, 2007.

 104 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje La fundición (3′), de Aki Kaurismäki

Chamamé es un film con un objetivo preciso: entender qué es el chamamé. La realizadora alemana Cosima Lange recorrió principalmente Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Misiones. Le llevo su tiempo hasta que pudo encontrar a sus 4 personajes principales, quienes representan aristas muy diversas de este género musical. Entre ellos está el sobresaliente Chango Spasiuk, cuyas apariciones elevan musicalmente la película. Esencialmente popular, Chamamé hace un uso formidable de los planos panorámicos, que  explicitan una intuición omnipresente en todo su metraje: existe una secreta comunión entre paisaje, contexto social y expresión músical. En ese sentido, el film evita en todo momento la construcción de planos bajo la lógica publicitaria. Nada de turismo, algo de antropología cultural, y mucha curiosidad y placer por una música desconocida para la realizadora, incluso para los propios argentinos, más identificados por el tango que por este género musical que no se circunscribe a los porteños. (RK)

22.00hs: Película principal

El bigote, de Emmanuel Carrère, Francia, 2005.

85 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Encuentro exclusivo (3′), de Manoel de Oliveira, Portugal-Francia, 2007.

La opera prima del novelista Emmanuel Carrère se centra en la vida de un arquitecto, interpretado por el excelente Vincent Lindon. Un día el protagonista reside rasurar su bigote tras 10 años de conformar parte de su rostro. El problema es que ni su mujer, ni sus amigos, ni sus compañeros de trabajo perciben el sutil aunque esencial cambio. Tal desconocimiento implica la total desestabilización psíquica del arquitecto que termina huyendo a Hong Kong. Una comedia lúcida y muy fina sobre la identidad y el modo en el que uno se percibe a sí mismo, aunque también un retrato indirecto de la alienación cotidiana. (RK)

00.15hs: Planos y pentagramas

 

Nomadaax, de Raúl de la Fuente, España, 2006.

91 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Un buen día (3′), de Takeshi Kitano, Japón, 2007., y Un juego con piedras (9′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1965.

Energética y utópica, la película de Raúl de la Fuente sigue la travesía planetaria y multicultural de dos músicos españoles, intérpretes del ancestral instrumento vasco txalapara, cuya característica singular es que se interpreta de a dos personas. La intuición es que el lenguaje musical es más efectivo para la comunicación y la comprensión de las diferencias culturales que cualquier otro sistema de signos. Así viajan por Laponia, India, Mongolia, Marruecos, etc., y en todos los lugares comprueban su corazonada, aunque en ese periplo sonoro y nomadismo metodológico también se constata la relación de la música con los paisajes, los climas, los sistemas de creencias, y cómo la música es un puente visceral, un fondo rítmico y melódico, capaz de constituir espacios simbólicos comunes. La ejecución del txalaparta es increíble, no menos su fabricación, y más todavía cuando se construye uno con hielo. Pocas películas transmiten tanto entusiasmo y pasión por una actividad determinada. El montaje final del film es un llamado a que el cuerpo de espectador esté en movimiento. El sonido, dicen estos músicos, surge del movimiento. Su película lo confirma. (RK)

JUEVES 17

19.00hs: Garrel en foco

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El viento de la noche, de Phillip Garrel, Francia, 1999.

92 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará una conferencia de Phillip Garrel sobre su film Los amantes regulares y el cine (47′).

Extraña película de Phillip Garrel, en colores, cinemascope y con una estrella como Catherine Deneuve, pero una ostensible película personal, como todas las de su filmografía, pues sus obsesiones personales e históricas están presentes, diluidas en la trama de este road movie generacional en el que una vez más se intenta esclarecer la memoria histórica desde una mirada subjetiva e íntima. Si el mayo francés habrá de ser reconstruido en su totalidad en Los amantes regulares, una indiscutible obra maestra, sin dudas El viento de la noche funciona como una preparación y un anuncio de que este hijo de aquella generación es un testigo clave de la última revolución europea con fines emancipatorios.  Aquí el encuentro azaroso entre un joven escultor y un hombre del mayo francés que trabaja en proyectos de arquitectura, sumado a la amante del primero, que sin dudas pertenece a la generación del segundo, sirve para comprender las distancias, a veces inconmensurables, entre una generación politizada y otra “privatizada”. Lo único en común es el presente, uno que no tiene telos, un mero devenir sin expectativas. Melancólica y austeramente nihilista, El viento de la noche es también una lección de cine: la composición de los planos, los encuadres y el juego entre luz y contraluz, son objetivamente magistrales. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

 

Bamako, de Abderrahmane Sissako, Mali, 2006

115 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje de Guerra en paz (3′), de Wim Wenders, Alemania, 2007.

Después de su debut en la competencia de Una Cierta Mirada del festival de Cannes, en el 2006, la última y magistral película de Sissako sobre un juicio imaginario al FMI y al Banco Mundial respecto de sus intervenciones en África (e indirectamente Latinoamérica), no ha dejado de exhibirse en diversos festivales y recibir elogios en donde sea que se muestre. Como en La vida en la tierra, Bamako, también nombre de la ciudad en la que transcurre la audiencia, Sissako permite entender la particular dinámica de la vida cotidiana de la capital de Mali, en un contrapunto preciso con los discursos de los jueces, fiscales y los representantes del pueblo que acusan a las dos organizaciones más odiadas en el Tercer Mundo. En verdad es un juicio sobre la injusticia capitalista globalizada, pero también localizada en un contexto cultural específico, aunque sin duda el caso es una extensión histórica de las múltiples empresas colonialistas características del viejo mundo. Lúcido y conmovedor, y también cómico (como lo sugiere magistralmente el pasaje en el que algunos personajes ven un Western humorístico, interpretado por el director palestino Suleiman y el actor Danny Gloover, que sintetiza la impunidad de cómo intervienen las grandes potencias en los conflictos políticos del mundo) Bamako es una película que si hubiese sido estrenada en el 2002 habría sido un éxito de taquilla nacional. Sin embargo, la actualidad de su crítica y su legítima rabia son inobjetables, y como decía Pino Solanas, tras verla en el último BAFICI: “¡Qué riguroso!”. Sin duda, Bamako, es una de las grandes películas de esta temporada. (RK)

00.15: Rarezas de medianoche

 

La felicidad de los Katakuris, de Takashi Miike, Japón, 2001.

113 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Un picnic con Weissmann (13′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1969.

Entre las siete películas que Takashi Miike realizó durante el 2001 se encuentra esta comedia musical, entre experimental y kitsch, capaz de combinar en un par de secuencias elementos de La novicia rebelde, el video Thriller de Michael Jackson (cuando todavía era un ser humano) y un estilo surrealista de animación cercano al realizador checo Jan Svankmajer. Una primera mirada puede dar la impresión de que se trata de un conglomerado de escenas delirantes que vertebran la historia de una familia tradicional, trasladada recientemente al campo, en búsqueda de felicidad mientras llevan adelante una hostería. Pocos son los huéspedes, aunque cada uno de ellos representa un determinado perfil psicológico propio de una sociedad específica, ligados por un destino común: la muerte. Pero una mirada más atenta revela que detrás de este festivo e ilimitado irracionalismo de superficie hay una meditación filosófica sobre la soledad individual y la contingencia de nuestra especie. Darwiniana de principio a fin, Miike experimenta con el lenguaje cinematográfico plano tras plano, y ello puede desconcertar, incluso emocionalmente. Una muerte puede provocar un número musical y de un instante de plena alegría colectiva se predica a veces los pasajes más melancólicos y cósmicos. El epílogo, en ese sentido, es un buen ejemplo. Ligeramente basada en un filme coreano, La familia tranquila, de Ji Woon Kim, la traducción por parte de Miike de aquella película a su singular mundo confirma que su talento está por encima de las películas de yakuzas clase b y su gusto por la violencia extrema. (RK)

TERCERA SEMANA

MARTES 23

18.00hs: Clásicos para un canon

 

Wittgenstein, de Derek Jarman, Reino Unido, 1993.

69 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el mediometraje Elegía de un viaje (47′), de Alexander Sokurov, Rusia, 2001.

La última película de gran realizador inglés Derek Jarman antes de que falleciera por una enfermedad terminal es una concisa pieza de cámara, por momentos perfecta y siempre apasionante, en la que se intenta contar la vida y explorar la filosofía de unos de los grandes pensadores del siglo XX: Ludwig Wittgenstein. La empresa no es sencilla, más cuando el filósofo en cuestión ha dado a luz dos sistemas filosóficos antitéticos (el primero, notablemente, concebido en las trincheras de la primera guerra mundial; el segundo, tras experimentar diversas crisis existenciales, muchos años después). La inteligencia de Jarman y del crítico literario Terry Eagleton quien escribió el guión del film, es ofrecer un retrato de la vida del filósofo y sus meditaciones filosóficas sin promulgar un orden de continuidad aunque sí de intensidad. La puesta en escena se sostiene en un depurado expresionismo, que puede parecer teatral y afectado, pero que funciona muy bien para hacer verdaderamente accesible los dos sistemas filosóficos de Wittgenstein. Extrañamente conmovedor y estimulante, no hay en Wittgenstein ningún pasaje de más ni de menos; como los libros del filósofo, la inteligencia gobierna y la curiosidad es la regla. (RK)

20.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

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Apuntes de Frank Gehry, de Sydney Pollack, EE.UU., 2006.

83 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará Contraplano (16′), de Eduardo Chapero Jackson, España, 2005.

Este documental de Sydney Pollack sobre el arquitecto Frank Gehry, poco tiene que ver con el cine de ficción del realizador. Casi nada emparenta Africa mía y La intérprete con estos Apuntes de Frank Gehry, excepto una necesidad por parte de Pollack de saberse parte de un sistema sin querer dejar por ello el deseo de ser personal. Situación de la que no es ajena Gehry, este heterodoxo e intuitivo arquitecto, más cerca de Le Corbusier y Lloyd Wright que de Guadi, que también suele trabajar por pedido o condicionado por el deseo de un cliente. La amistad del cineasta y el arquitecto se pone de manifiesto en el transcurso de la película, cuyo objetivo es no solo entender la gramática esencial de la creatividad, sino también concebir el espacio mismo como una superficie potencialmente artística. Algunas construcciones son admirables, aunque en algunas ocasiones, por ejemplo en el caso del museo Guggenheim de Bilbao, es ostensible la discontinuidad radical del edificio con la tradición arquitectónica de esa ciudad, a pesar de la positiva afluencia de turismo concomitante a la construcción del museo. De lo que se predica una meditación sobre cómo se construye en donde se habita. (RK)

22.00hs: Horizontes contemporáneos

 

Presidente Mitterrand, de Robert Guédiguian, Francia, 2005.

113 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Oscuridad (3′), de Jean-Pierre y Luc Dardenne, Bélgica, 2007.

Guédiguian deja por una vez Marsella y su clase trabajadora para ofrecer un retrato sobre los últimos días del presidente Mitterrand y su relación con su biógrafo. “Anote, anótelo todo y dígales que no soy el diablo”, le dice el mandatario socialista (1981-1995, fallecido en 1996) a quien está a cargo de publicar sus memorias. Si Mitterrand como socialista paradójicamente nunca dejó de defender y perpetuar el orden burgués, Guédiguian elige problematizar el contexto de su pretérita resistencia al régimen de Vichy durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Lo que queda claro en Presidente Mitterrand es el estatuto intelectual del personaje, cuya erudición está al servicio de una concepción estética de la intimidad. Finalmente, Guédiguian repite la sabiduría de El ciudadano a la hora de develar el secreto de una vida: aquí está prohibido pasar; la belleza del último plano de la película bien remite en su espíritu al inicio de la opera prima de Welles. (RK)

00.30hs: Rarezas de medianoche

 

Batalla en el cielo, de Carlos Reygadas, México, 2004.

94 minutos / No recomendada para menores de 18 años.

Antes de la película principal se proyectarán los cortometrajes Double ticket Artaud (3′), de Atom Egoyan, Canadá, 2007., y Comida (17′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1992.

La película del mejicano Carlos Reygadas abrió el penúltimo festival de Cannes, y desde ya fue un escándalo: sexo, paganismo, cristianismo, rencor de clase, todo ello concatenado en un film en donde el chofer casado de un general mantiene un secreto amor por la hija de su patrón, quien a su vez se prostituye por diversión. Así descrito puede parecer un banal melodrama, pero Reygadas es un realizador prodigioso, y transforma este material en un ensayo poético y filosófico sobre las pulsiones del cuerpo y la codificación del mismo en la tradición cristiana. Los planos secuencias y el trabajo sobre la banda de sonido confirman la idoneidad y el rigor del director de Japón, cuyo cine todavía está en un período de evolución. (RK)

ESTA PELÍCULA TIENE ESCENAS QUE PUEDEN DAÑAR LA SENSEBILIDAD DEL ESPECTADOR

MIERCOLES 24

18.00hs: Clásicos para un canon

Alphaville, une étrange aventure de Lemmy Caution - Eddie Constantine et Anna Karina 

Lemmy contra Alphaville, de Jean Luc Godard, Francia, 1965.

95 Minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Yo te saludo Sarajevo (2′), Francia, 1993.

Las calles poco adornadas de Paris se convierten en Alpha 60, capital del Dolor, en esta película de ciencia ficción punzante y nublosa de 1965. Es la película más política de Godard antes de completa radicalización, y probablemente su film más angustiante. El territorio que recorre el agente especial Lemmy Caution (Eddie Constantine, la estrella de cine clase B) es inexorablemente estéril y opresivo, un desierto de cajas arquitectónicas de vidrio e infinito corredores blancos. La perspectiva sobre la tecnología como algo inherentemente malvado es quizás demasiado simple para la mente paradójica y delicada de Godard, y a veces el film no ofrece una crítica contundente. Sin embargo, la película es un ejemplo sobresaliente del poder del realizador para transformar, a través de una elección de ciertos detalles, un medio ambiente: todo es familiar, pero nada es reconocible. (Dave Kehr, Chicago Reader)

20.00hs: El ojo lúcido (Documentales)

 

La rueda del tiempo, de Werner Herzog, Alemania, 2003.

80 minutos / Apta para todo público

Antes de la película principal se proyectará el mediometraje Hércules (11′), de Werner Herzog, Alemania, 1962.

Este documental sorprendente sobre una fiesta y rito de iniciación budista, el Kalacakra, no parece ser un tópico ortodoxo para el heterodoxo Werner Herzog, pero una mirada atenta podrá constatar que el realizador de Aguirre, la ira de Dios, ha estado siempre interesado en los fenómenos extremos, siendo la religión experimentada como un paso más allá de la existencia ordinaria una variante del catálogo de sus intereses. Aquí se puede ver desde devotos que se postran por miles de kilómetros hasta llegar a Bodh-Gaya, India, el lugar en donde el Buda histórico se iluminó sentado bajo un árbol, hasta el Dalai Lama explicando algunos conceptos característicos del Budismo, aunque son las imágenes de Herzog las que ilustran con mayor precisión esta pasión colectiva por una religión en cuyo centro domina el vacío y la única certeza es la impermanencia de todo. (RK)

22.00hs: Clásicos para un canon

 

Kundun, de Martin Scorcese, EE.UU., 1998.

137 minutos / Apta para todo público.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Noche de película (3′), de Zhang Yimou, China, 2007.

Las dos grandes películas religiosas de Scorsese jamás se estrenaron en Argentina. La última tentación de Cristo, una verdadera película sobre la experiencia de la fe, llegó al cable en carácter de estreno, pero las aduanas de la verdad detuvieron la transmisión (aunque años más tarde, ya sin escándalo, se distribuyó en videos y ocasionalmente se pasó en canales privados). La otra es Kundun, una suerte de hagiografía del Dalai Lama, en donde todas las virtudes (y también defectos) del realizador de Taxi Driver están presentes como nunca, siendo una película fascinante y problemática. Fascinante porque la cultura tibetana es materializada visualmente por Scorsese bajo un esplendor formal pocas veces visto en el cine. Los movimientos de cámara son coreografías; algunas secuencias son inolvidables, por ejemplo, un plano secuencia que nace en un primerísimo plano para finalizar en un plano general cenital sorprendente, momento en el que muchos monjes tibetanos han perdido la vida. Kundun es prodigiosa por donde se la mire. Como en todo el cine de Scorsese el problema radica en su propensión a reducir la historia y la política a una contienda entre buenos y malos; aquí condensado en un encuentro entre Mao y el Dalai Lama, cuya representación está a un paso del ridículo. Sostener que los tibetanos son los buenos y los chinos los malvados no sólo es un reduccionismo, sino un prejuicio propio de una ideología ramplona. Pero eso no impide que Scorsese sí dé una visión precisa y exquisita del Budismo Tibetano y de la vida de su actual líder,  y el modo elegido para hacerlo es casi una epifanía. (RK)

00.30hs: Rarezas de medianoche

 

La montaña mágica, de Alejandro Jodorowsky, México-EE.UU., 1973.

108 minutos / No recomendada para menores de 18 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Punch y Judy (10′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1966.

El film de Alejandro Jodorowsky, de alto presupuesto y el que sigue a El Topo (1973), nuevamente con el mismo Jodorowsky en el protagónico, es mucho más imaginativo y admirable que aquel, aunque no menos pretencioso. Con ciertos rasgos esotéricos propios de la Nueva Era, más que otros films del director, La montaña mágica describe una búsqueda espiritual y se vale de giros inesperados cada vez que puede para provocar, sosteniéndose en composiciones visuales y algún que otro ocasional nutriente para el pensamiento. En su conjunto, un sinsentido sumamente deleitante. (JR)

JUEVES 25

18.50hs: Garrel en Foco

 

Los amantes regulares, de Phillip Garrel, Francia, 2005.

175 minutos / No recomendada para menores de 18 años.

Antes de la película principal se proyectará el cortometraje Aumento (3′), de Olivier Assayas, Francia, 2007.

Esta épica agridulce de Phillipe Garrel sobre las demostraciones en París en el mayo francés y sus consecuencias es uno de sus trabajos narrativos más logrados. Rodado en un prodigioso blanco y negro por el gran William Lubtchansky, la película destila la creciente melancolía de toda la obra meditativa y romántica de Garrel, que ha estado siempre ligada al legado del cine mudo (como aquí el piano solitario deja ver). Este film de 2005 centra su relato en un joven poeta parisino interpretado por el hijo del propio Garrel (que interpretó un rol similar aunque más sensual en el no muy honesto film de Bertolucci, Los soñadores) y su relación con una escultora (Clotilde Hesme). Finalmente se impone el derrotismo político, al que Garrel frecuentemente vincula con una entrega voluptuosa por parte del héroe a la adicción al opio. Y sí logra desenmascarar cuan consentida es su vida, que pasa a ser cómicamente evidente cuando el héroe en cuestión va a juicio por evadir el servicio militar. (JR)

22.00hs: Película de clausura

 

Amanecer de rescate, de Werner Herzog, EE.UU., 2007.

126 minutos / No recomendada para menores de 13 años.

Antes de la película principal se proyectará los cortometrajes Diario de un espectador(3′), de Nanni Moretti, Italia, 2007., y El beso (3′), de Gus van Sant, EE.UU., 2007.

Estrenada por la MGM, interpretada por dos actores de Hollywood muy ocupados, y despachada como una película de aventuras en Vietnam, este puede ser el film más comercial de Werner Herzgo en toda su historia. Pero es también un Herzog esencial, una historia sobre una voluntad de poder más que humana que ya le dedicara un documental, El pequeño Dieter necesita volar. Christian Bale ofrece un trabajo comprometido como Dieter Dengler, el piloto de avión estadounidense caído en Laos en 1966 y detenido en un campamento de la selva; Steven Zahn y Jeremy Davies son creíbles como los sufrientes compañeros de celda, respectivamente atraídos y reluctantes acerca del incontenible optimismo de Dengler en su planificación del escape. En su representación inadecuada de los guardias de Laos y su desenlace algo machista de regreso a casa, Amanecer de rescate puede asociársele al territorio propio de Rambo, pero como la mayor parte de la obra de Herzog es básicamente apolítico, más orientado a mostrar la guerra de un hombre contra su medio natural. (J.R. Jones, Chicago Reader).

00.30hs: Rarezas de medianoche

El duelista, de Lee Myung Sae, Corea del sur, 2006.

109 minutos / No recomendada para menores de 13 años

Antes de la película principal se proyectarán los cortometrajes Incómodo (3′), de Elia Suleiman, Palestina, 2007., y Carne enamorada (1′), de Jan Svankmajer, República Checa, 1988.

Dicen que el título original puede traducirse como “Detective”, y la trama ratifica ese término porque se reconoce en ella los lugares comunes básicos del film noir, incluyendo su sentido trágico y su profundo romanticismo. Las principales diferencias son de contexto -el medioevo coreano- y de género -el detective es una señorita y la femme fatale es un joven melancólico, adecuadamente conocido como “ojos tristes”-. Hay una serie de peripecias que resultan subsidiarias, porque pronto se hace evidente que lo importante será la relación entre estos dos personajes, que se involucran emocionalmente aunque saben que no pueden. Se ha escrito que el realizador ha intentado “redefinir todo el cine de acción con este film” pero, aunque su inventiva formal es desbordante, energética y ciertamente original, la frase es injusta: El duelista no es un film de acción sino un melodrama pasional que se realiza a través de la violencia. Por eso es pertinente que el tono de sus coreografías que vuelva más oscuro a medida que el film avanza, que los primeros encuentros entre los protagonistas sean danzas antes que combates y que las confrontaciones decisivas están filmadas con la intensidad de un acto sexual. (Cátalogo 2007 BAFICI)

TODAS LAS PELÍCULAS SE EXHIBEN EN FORMATO DVD AMPLIADO

 

ORGANIZA CINECLUB CON LOS OJOS ABIERTOS

Roger Alan Koza, director artístico: se desempeña actualmente como crítico de cine en el diario La Voz del Interior. Ha publicado Con los ojos abiertos: crítica de cine de algunas películas recientes, colección Vital, Editorial Brujas, Córdoba, 2004. Es columnista de la revista Quid y La Rana. En la actualidad dirige cuatro cineclubes en el Valle de Punilla. Y desde abril de 2006, es programador de la sección de cine Latinoamericano, Vitrina, del Festival Internacional de Hamburgo, Alemania.

Interpretación general del inglés en el film Diez canoas: Terence Erbe (Terry); las traducciones pertenecen a Roger Koza y LB (en El duelista y Bamako); todos los subtítulos y correcciones de las películas especialmente realizadas para esta muestra pertenecen a Lucas  Ceballos (lucasceballos@hotmail.com)

Agradecemos especialmente al intendente de La Cumbre, Sr. Carlos Engel, junto con sus colaboradores Marcela Medo, Guido Begué y Darío Durban. También el apoyo de Lucy Pravia, Leo Menna e Isabel Reinoso. Y claro está: a todos los auspiciantes que permiten llevar adelante este proyecto cultural con un programa para que usted pueda llevarse algo más que ver una película.